Ganso y Pulpo

Catálogo ◉ 1891

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  • Imagen de cubierta La Nochebuena del centinela 1891Cuento de NavidadLos Lunes de El ImparcialZahonero

    Cuento de Navidad vehiculado por la orfandad y la recurrente miseria.

    Todo está tranquilo en el cuartel militar en la noche del 24 de diciembre. Es casi medianoche y, mientras se escucha a lo lejos la algazara de panderetas y cantos, se produce el cambio de guardia. Juan de la Cruz, conocido por sus compañeros como Sinmadre, comienza por tanto con su labor de vigía, fusil al hombro. La noche parece propensa a la melancolía, sobre todo para un joven que pasó directamente del hospicio al cuartel y cuyo horizonte vital parece ya de sobras alcanzado. Sumido en sus pensamientos, ve cómo pasa cerca del cuartel una mujer, lo cual le sume aún más en sus pensamientos. Sin embargo, cuando ya queda poco para el final de su servicio de vigilancia, encuentra un rebujo de trapos al pie de la muralla.

  • Imagen de cubierta La lotería 1891La Ilustración ArtísticaMoreno GodinoSituación dramática

    Cuento donde la lotería da rienda suelta a la ambición y a los remordimientos.

    Ante la confrontación de quien juega mucho a la lotería con el que lo hace poco, surge la historia de este relato, ideado para demostrar que es un idiotismo jugar a la lotería, puesto que no se necesita de este requisito para que caiga al que está predestinado a ella. Así pues, remontándose a la década de 1850 en la ciudad de Cádiz, se nos presenta al librero Basilio, que junto a su esposa y su hijo han salido de paseo. Ya de vuelta a su tienda-vivienda ven cómo al ciego Tanasio se le escapa un décimo de lotería, que se cuela precisamente por debajo de su puerta. En lugar de avisarle, deciden callar, prometiéndose Basilio pagar una sexta parte al ciego en caso de que le tocara un premio. Cosas de la vida: el número sale premiado y el remordimiento lleva a la acción. Ahora bien, la ambición persiste como si se tratara de una herencia genética.

  • Imagen de cubierta Excelente cómico 1891La Ilustración ArtísticaMatheuSituación dramática

    Cuento donde un hombre arruina la vida de su hermana y una amiga para sufragar sus juergas.

    Fernando se marchó a Buenos Aires sin avisar a nadie, dejando solas en Madrid a su madre enferma y su hermana Lucía, que pronto quedó huérfana y desamparada. Gracias a la ayuda de su buena amiga Mercedes pudo sostenerse y prosperar como modista. Estando Fernando de nuevo en Madrid, desconocido por sus propios vecinos debido a su vida desordenada, nocturna y reservada, recibe la visita de su hermana y la amiga de esta. Es entonces cuando hace propósito de enmienda y se va a vivir con ellas para comenzar una nueva vida. Consigue un buen empleo en el Ministerio de Fomento y todo parece ir bien, salvo que parece continuar con sus costumbres de madrugada. Él dice que ha cambiado, ¿pero es sincero? ¿Ha sido capaz de reformarse?

  • Imagen de cubierta La autopsia 1891Amor y desamorLa Ilustración ArtísticaMoreno Godino

    Cuento donde un joven estudiante remolonea a la hora de conseguir el permiso paterno para casarse con su novia.

    Manuel, estudiante de medicina, está completamente enamorado de Magdalena, la hija del señor Policarpo, un humilde carpintero de la Cava Baja. Cada día merodea por los alrededores de la tienda para verla, pero ella, apodada la Cibeles por su fría altivez hacia sus pretendientes, no le dedica ningún gesto de entendimiento. Un día, un fuego prende las faldas de la joven, que sale gritando a la calle, teniendo la fortuna de encontrarse ahí con el joven Manuel, que no duda en poner en peligro su vida para salvar la de la joven. De resultas de este incidente, el estudiante está a punto de perder la mano. Este hecho hace que la joven carpinterita se vaya enamorando de él hasta el punto de que el padre, en un aparte con el chico, le dice que sin matrimonio no hay relaciones. Las circunstancias (y las dudas) irán alejando morosamente el encuentro amoroso entre los dos jóvenes.

  • Imagen de cubierta Neurosia 1891La Ilustración ArtísticaMartínez PedrosaMetafísica

    Cuento que presenta una diatriba feminista y andrófoba.

    Juan Pérez no sabía a lo que se exponía cuando pidió en matrimonio a la protagonista del presente relato, uno de los últimos que Martínez Pedrosa publicara, estando cercana ya su muerte. La cuestión es que, para la protagonista, la mujer lo es todo, y el hombre (puro y simple macho) nada más que un cero a la izquierda. Así se lo hace saber en una carta cargada de argumentos, empañados quizás por su radicalidad odiosa. Afincada en el terreno de la metafísica, haciendo comulgar el ideal con lo real, amparada en el criticismo filosófico, conocedora práctica de todas las ciencias, no puede comprender al hombre más allá de las tareas domésticas. Miembro de diversas asociaciones feministas, considera que el mejor remedio contra el divorcio es suprimir la institución del matrimonio. En definitiva, incapaz de ver al hombre como algo más que un pedazo de materia, asume que es mejor no continuar su diatriba, los nervios se lo impiden.

  • Imagen de cubierta Los pantalones 1891La Ilustración ArtísticaMoreno GodinoSátira

    Sátira de la moda y costumbres de la juventud aristocrática.

    En la ciudad natal del vizconde de la Sorpresa se cree que este ha muerto de la vida de Madrid. ¡Tan guapo, tan joven, tan elegante! ¿Qué había de suceder sino que lo desgraciaran con tanto obsequio? No podían pensar otra cosa sus paisanos, que tanto lo querían y admiraban, siendo el vizconde, en cuestión de moda, el modelo a seguir. Además, este, tomando su papel por lo serio, había incluso estudiado profundamente los trajes de todos los países desde la antigüedad más remota. Ahora bien, nada más lejos de la realidad. El vizconde, deseoso de conseguir un acta de diputado y ver en acción a Lagartijo en el coso taurino, emprendió su viaje a Madrid. Un día, paseando por Recoletos, vio a un joven de la elegancia aristocrática que paseaba con los pantalones remangados. Su inquietud aumenta cuando, ya en la tribuna taurina, observa que todos los jóvenes elegantes llevan los pantalones del mismo modo. Incapaz de comprenderlo, el elegante vizconde acabará sus días delirando en la habitación de su hotel.