Ganso y Pulpo

Catálogo ◉ La Ilustración Artística

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  • Imagen de cubierta El jaique 1894Amor y desamorLa Ilustración ArtísticaMoreno Godino

    Cuento que narra la vieja historia de amor de un joven romántico.

    En este relato se da cuenta de la historia de amor de Juan Girasol, joven romántico que debe vivir la contrariedad de llevar por apellido el nombre de una planta que siempre busca el sol, cuando él lo que pretende es ser como la mandrágora, que crece buscando a la luna. Siendo así, lamenta el que no haya muchachas en Madrid lo suficientemente pálidas, y es por ello que anda maltrecho y triste, sufriendo la vaga melancolía del amor sin objeto. Sin embargo, un buen día se encuentra con la palidez extrema de una joven habanera que vive en la calle del Sacramento. Venciendo por fin su timidez, por fin conseguirá hacerle llegar por medio de su criada una carta donde declara su apasionado sentimiento. Al día siguiente irá a recoger el fruto de su audacia vestido con un nuevo jaique, prenda de moda entre los jóvenes románticos. De esta manera, con un aspecto archirromántico, se presenta por fin ante su amada en busca de una respuesta a su declaración.

  • Imagen de cubierta Función de Morondanga 1884La Ilustración ArtísticaMartínez PedrosaSátira

    Cuento que satiriza el carácter pueblerino a través de la descripción de sus festejos.

    Un año más llegan las fiestas de septiembre, en honor a la Virgen, al pueblo de Morondanga y los morondangos, en mangas de camisa, están muy impacientes por lucirse de algún modo: ya sea vistiendo a la virgen, atendiendo a los invitados que llegan desde Toledo o Madrid, con la lectura del sermón, con los cantos de la procesión o ante los bravíos toros traídos para divertimento de señoritos y labriegos. En esta crónica literaria de tamaño día de festejo se descubre el modo en que cada cual procura darse tono ante los demás, suscitando intrigas, murmurando y formando bandos, cumpliendo con el protocolo y desfasando a ratos, bien hartos de aguardiente antes de enfrentar a un toro que no saben matar… Todos unidos como hermanos, en definitiva, si nos atenemos a su ignorancia supina.

  • Imagen de cubierta Recompensas póstumas 1894La Ilustración ArtísticaRodríguez ChavesSituación dramática

    Relato histórico que da cuenta del acto heroico de un veterano soldado durante la guerra carlista.

    En este episodio bélico nos remontamos con Ángel Rodríguez Chaves al año 1836, en plena guerra carlista por el trono de España. Entre las tropas del general Baldomero Espartero se encuentra un veterano soldado raso que tiene entre sus funciones la de ser el asistente del general. Este hombre nunca había podido ascender, ni siquiera a cabo, no por falta de méritos, sino por su analfabetismo. Una única ambición platónica podía contarse en su carácter, que no era otra que la de conseguir lucir en el pecho la cruz laureada de San Fernando. Este imposible llega a modo de recompensa póstuma, tras un acto de indecible valentía, después de marchar hacia el enemigo en busca del estandarte requisado. Su heroicidad, sin embargo, queda condenada al olvido, al anonimato y la oscuridad de la muerte y el paso del tiempo.

  • Imagen de cubierta El blanco y el negro 1890La Ilustración ArtísticaLarraSituación dramática

    Cuento donde se ponen en entredicho los desmanes del supremacismo racial.

    Ciertas disquisiciones teológicas hacen discurrir el comienzo de este relato, centrándose prontamente en los problemas surgidos de la aseveración de que Dios creó al hombre a su imagen y semejanza. Dejando a un lado las numerosas posibilidades de la existencia de vida extraterrestre, se da paso a las incompatibilidades existentes entre los creyentes de cada religión y a la cuestión racial. ¿De qué raza es Dios, de qué raza era Adán? El narrador, perdido en estas cuestiones, recoge entonces un fragmento de una obra de alrededor de 1830 titulada Viajes curiosos de un filántropo. En ella se da cuenta de las terribles torturas a las que es sometido un esclavo negro en una aldea situada en las márgenes del río Delaware. Las dudas acerca de la creación del hombre a imagen y semejanza de Dios vuelven a surgir con fuerza tras conocer dicho episodio.

  • Imagen de cubierta Elías Recio 1886ColoradoLa Ilustración ArtísticaSátira

    Cuento que narra la vida de Elías López Recio, niño mimado con ímpetus románticos que acaba sus días como poeta y usurero.

    Aquí se narra la historia de Elías López Recio, un hombre que se hace llamar por el segundo apellido, convencido de ser merecedor de las más altas glorias literarias y seguro de su genialidad en base al parecido físico que encuentra entre sus facciones y las de grandes figuras literarias como Miguel de Cervantes. Hijo único de una bien acomodada familia de Castilla la Vieja, nunca ha tenido necesidad de trabajar para procurarse el cotidiano alimento. Su carrera literaria, imbuida en lo más casposo de los ímpetus románticos, se inició a los veinticinco años con la redacción y lectura de una oda a su mamá en el día de su santo. Poco después, el día que sus padres buscaron resolver su futuro con un matrimonio de conveniencia, él se enamoró del papel de víctima y dijo querer casarse con una zapatera. Cuando su escandaloso intento de suicidio hizo ceder a sus padres, él se casó con quien ellos querían… Desde entonces, se desdobla en dos figuras: Elías Recio, poeta plagiario; y Elías López, usurero sin contemplaciones.

  • Imagen de cubierta El maestro de escuela 1893La Ilustración ArtísticaRelato históricoRodríguez Chaves

    Relato histórico que da cuenta del heroísmo de un simple maestro de escuela rural ante la invasión francesa.

    Este relato nos lleva hasta un innominado pueblo de la geografía española, en el año 1809, a través de los recuerdos de su narrador. Por aquel entonces este no era más que un niño que pasaba los días inmerso en la monotonía de las lecciones que en la escuela daba el maestro. La vida pasaba entonces apaciblemente, como dormida, solo temerosa de la orejuda cabeza de burro y la palmeta de los castigos. Sin embargo, suma sumando llegó un día en que se dio el aviso de que las tropas napoleónicas estaban a tan solo dos jornadas del pueblo. Es entonces cuando el maestro de escuela, con bríos patrióticos e inspirado por la figura de Fernando VII, decide plantar cara al pueblo invasor, si bien la decisión tomada por el alcalde sea rendirse sin condiciones.

  • Imagen de cubierta La deuda flotante 1883La Ilustración ArtísticaMartínez PedrosaSátira

    Sátira social donde el endeudamiento no hace distingos entre clases sociales.

    El Duque de Montes de Oro recibe de nuevo el lunes, y eso que lleva tres bailes seguidos dignos de un rey. Sin embargo, dicen que tras todo su boato no hay nada más que humo, que sus propiedades están hipotecadas y se las van llevando poco a poco los ingleses. Martínez Pedrosa comienza así, desde una conversación murumuradora en el parque del Retiro, un recorrido que comienza en el Duque y concluye en los fiadores de un tendero de un barrio bajo de la capital. El nexo en común de unos y otros es el endeudamiento. El uno fía al otro para dejar a deber a un tercero, y así sucesivamente en un ad infinitum que bien podría considerarse ridículo a pesar de lo verosímil. En un mundo en el que nadie suelta una peseta sin que le vaya a producir al menos tres, van desfilando por el relato, entre otros, una mujer de mundo, una modista, un capitán, una lavandera, un tendero, unos cosecheros… Y la deuda flota como una nube negra.

  • Imagen de cubierta La segunda hipoteca 1899EchegarayLa Ilustración ArtísticaSátira

    Cuento donde un usurero sueña con tener una segunda hipoteca en el cielo cristiano.

    Don Orosio Redondo, usurero de oficio, aun no siendo aficionado a soñar, pues ninguna ganancia soñada se materializa en forma de plata o de oro en sus arcas, tiene un vívido sueño que comienza con la huida de uno de sus deudores, al que debe ir a buscar a la iglesia. En el templo, don Orosio se verá perturbado por unas palabras del sermón del sacerdote desde el púlpito: la promesa de que Dios da ciento por uno. Con esta premisa, piensa al instante, ¡quién pudiera prestarle a Dios! Resuelto, sale dispuesto a dar dinero a las viejas que piden limosna en la puerta de la iglesia, pero entonces le asalta la duda del plazo. Porque ¿cuánto tiempo tardaría Dios en cumplirle la promesa del predicador? Una vez que el cura le ha asegurado que para Dios la eternidad es un instante, decide que lo más prudente es que le garanticen ese ciento por uno con una buena hipoteca en el cielo. Tras firmar la escritura, el sueño de don Orosio comienza a convertirse en pesadilla.

  • Imagen de cubierta El gallo de la Pasión 1884La Ilustración ArtísticaLarraSituación dramática

    Cuento donde un joven abogado reniega de la joven a la que deja embarazada en aras de un matrimonio más conveniente.

    Luisa, huérfana de padres, pobre y desvalida, gana miserablemente su sustento con el jornal mezquino que ofrece a la mujer la industria o el trabajo. Hace tres meses que es madre, y tres meses hace que el hombre a quien dio su amor y en quien confió su ventura, no ha vuelto a pisar los umbrales de su desdichada morada. Este es Carlos de Monreal, joven abogado a quien, una noche de Miércoles Santo, encontramos pidiendo a un rico almacenista de maderas la mano de su hija. Ante las preguntas de este, conocedor de los rumores que corren sobre su vida de soltero, se muestra libre de cualquier arrepentimiento. Como Pedro hizo con Jesús, niega hasta tres veces su historia de amor con la pobre costurera Luisa.

  • Imagen de cubierta Palomo 1894La Ilustración ArtísticaRodríguez ChavesSituación dramática

    Cuento donde la fidelidad de un perro predomina sobre la de una mujer.

    Palomo era el perro del batallón provincial de Laredo. Tuerto y con la oreja izquierda cercenada por un casco de metralla no es un animal bello físicamente, sin embargo en lo moral muestra un corazón más valioso que el oro. La cuestión es que tras tomar la absoluta el narrador de esta historia, vuelve a su pueblo acompañado de su fiel amigo Palomo. Ahí el hombre se enamora perdidamente de Rosalía, que es la antítesis completa del pobre y feo perro. Pronto se casa con ella, que tan solo tiene una exigencia que hacer a su futuro esposo: que se libre del chucho que lo acompaña. Él, aunque con pena, no duda en hacerlo y, cuando el tiempo muestra la ingratitud de su esposa y de un amigo, que lo deshonran con su amor adúltero, y él ya tiene la navaja en la mano, una nueva muestra de fidelidad cabe esperar del desdichado Palomo.