Ganso y Pulpo

Josefa Pujol de Collado

Poco sabemos de la infancia y vida familiar de Josefa Pujol de Collado, más allá de que nació en algún punto de Cataluña y que tenía al menos una hermana llamada Bonifacia. Fue escritora, helenista, periodista y pedagoga. Pese a haber nacido en Cataluña, en plena Renaixença decidió escribir exclusivamente en castellano.

Gran parte de su obra está dedicada al estudio de la Grecia antigua, por la cual sintió verdadera pasión. Algunos de los artículos publicados al respecto están firmados con el pseudónimo de Evelio del Monte, aunque no de modo exclusivo.

Sus primeros trabajos publicados en la prensa española datan del año 1875 en La Ilustración de la Mujer, una revista quincenal editada por la Asociación benéfica de señoras La Estrella de los Pobres. En el año 1877 comienza a colaborar en el Eco de Europa con una serie de semblanzas itulada «Galería de mujeres ilustres». Asimismo, aparece desde entonces su firma en otras cabeceras como La Producción Nacional, Cádiz, El Correo de la Moda, la Revista cántabro-asturiana, La Tertulia o Valencia Ilustrada. Sus textos son por entonces, habitualmente, traducciones de cuentos extranjeros.

Fundó la revista ilustrada El Parthenon, de la que fue directora y propietaria. Subtitulada «Revista de Literatura, Ciencias y Artes», se publicó en Barcelona desde noviembre de 1879. Su redacción y administración en el número 2 del Pasaje del Crédito. De acuerdo con su línea editorial, la revista «reflejará en sus páginas el espíritu progresivo del mundo civilizado», concibiendo como básica la universalidad de la idea. En su primer número, Castelar habla de Las Confederaciones de Razas. Entre sus colaboradores se cuentan además Núñez de Arce, Alarcón, Ruiz Aguilera, Víctor Balaguer y Pérez Galdós.

En mayo de 1881 fue nombrada académica de la Academia Gaditana de Buenas Letras. Su discurso de recepción, publicado en varias entregas en Asta Regia, se tituló Causas que produjeron el engrandecimiento y la decadencia de Grecia y honraba la memoria de Calderón de la Barca.

Entre 1883 y 1899 continuó colaborando en distintas publicaciones de la prensa periódica española. El mayor número de colaboraciones se dan en La Ilustración ibérica. Si bien al principio se trata de artículos divulgativos sobre la antigua Grecia, pronto aparecen publicados en esta cabecera sus primeros cuentos. También puede encontrarse su firma en La Moda elegante, La Ilustració catalana, La Ilustración Artística, La América, La Ilustración católica, La Hormiga de oro, Aragón artístico, Universo ilustrado y, con fecha póstuma, en El Álbum ibero americano. Entre estas colaboraciones, normalmente artículos divulgativos y cuentos, también se encuentran artículos de sección femenil sobre moda y costumbres elegantes.

Con mayor grado de responsabilidad, fue directora en 1884 de la Revista de modas y salones, que era suplemento de La Ilustración de la mujer. De esta publicación era representante y corresponsal en Madrid. Este mismo año fue directora del semanario Flores y Perla, desde el 27 de marzo de 1884. Por otra parte, a finales de siglo, en el año 1899, fue directora de La Moda europea en su edición especial para España. Se trataba de una revista quincenal de ocho páginas, con muchos grabados de labores y modelos, en la que también colaboraron autores como Echegaray o Rubén Darío. La publicación tuvo una vida de poco más de tres meses.

Como periodista colaboró en El Globo, La Mañana, El Día,​ La Vanguardia, El Imparcial, El Liberal, Heraldo, El Nacional o El Noroeste.

En el ámbito de la pedagogía la encontramos como directora de un nuevo colegio de instrucción superior para señoritas en la calle del Divino Pastor, en Madrid, desde finales del año 1884.

Considerada por Manuel Escudé Bartolí como la única escritora helenista de España, también escribió la novela Ángela, publicada por los señores Espasa. Suya es, además, la traducción del libro Los besos malditos, de H. de Koch, en el año 1875.

Josefa Pujol de Collado falleció en Madrid en 1904, en práctico olvido, sin necrológicas que dejaran patente los hitos de su carrera literaria.