Ganso y Pulpo

Catálogo ◉ Cuento de Navidad

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  • Imagen de cubierta La Nochebuena del centinela 1891Cuento de NavidadLos Lunes de El ImparcialZahonero

    Cuento de Navidad vehiculado por la orfandad y la recurrente miseria.

    Todo está tranquilo en el cuartel militar en la noche del 24 de diciembre. Es casi medianoche y, mientras se escucha a lo lejos la algazara de panderetas y cantos, se produce el cambio de guardia. Juan de la Cruz, conocido por sus compañeros como Sinmadre, comienza por tanto con su labor de vigía, fusil al hombro. La noche parece propensa a la melancolía, sobre todo para un joven que pasó directamente del hospicio al cuartel y cuyo horizonte vital parece ya de sobras alcanzado. Sumido en sus pensamientos, ve cómo pasa cerca del cuartel una mujer, lo cual le sume aún más en sus pensamientos. Sin embargo, cuando ya queda poco para el final de su servicio de vigilancia, encuentra un rebujo de trapos al pie de la muralla.

  • Imagen de cubierta La hechicera 1873Cuento de NavidadEl Periódico para TodosGarcía Sánchez

    Cuento que narra el rapto de una niña en Nochebuena y cómo se resuelve su caso de modo providencial.

    Si bien la noche del 24 de diciembre nos trae siempre a la cabeza grandes comilonas, luces cálidas y sonido de panderetas y zambombas, este relato nos lleva hasta una casa silenciosa y oscura, cerrada casi herméticamente. En ella habitan una mujer y su hija de cinco o seis años. La madre se encuentra abatida por llevar ya dos semanas sin recibir noticias de su marido, que se encuentra luchando en las provincias del norte contra las tropas carlistas. Con su pena se duerme, sin saber que hay desalmados que aprovechan la Nochebuena para entrar en casa ajena y robar sus niños. Esta nueva desgracia sume a la madre en la desesperación y le lleva a la muerte. Años más tarde, el esposo y padre pasea por Madrid, sin poder evitar el llanto. El fortuito encuentro con una niña mendiga hará que la vida de varias personas dé un giro sustancial.

  • Imagen de cubierta ¡Noche de Reyes! 1880Cuento de NavidadLa Ilustración Española y AmericanaOrtega Munilla

    Cuento navideño donde el regalo más esperado es el amor correspondido.

    Nieva con abundancia en Lugareda. Por el camino helado se acerca el doctor Prieto, que llega por fin a su casa. En ella le recibe la jarana de panderos y rabeles tañidos al amor de la lumbre del hogar. La tía Sátrapa se encarga de ultimar los detalles de la cena, ayudada por Periquín, el hijo pequeño del médico. También se encuentra en la casa Bastian, el hijo mediano, y Engracia, la hermana mayor. Quizás movida por los recuerdos de su fallecida madre, es ella quien se muestra más proclive a la tristeza en el marco de tanta alegría. Con sus quince años, es de una belleza humilde, que bien reconoce en ella el bueno de Pablo, hijo de una prima del doctor. Mientras los más pequeños especulan sobre las dádivas que los Reyes Magos han de traerles, ella dejará su zapatito en la ventana a instancias del joven, que le asegura que algo han de dejarle en él esa noche también a ella, por muy mayor que se haya hecho ya.

  • Imagen de cubierta Los Reyes Magos 1885Cuento de NavidadRevista de EspañaZahonero

    Cuento donde el mejor regalo navideño es la salud de los más queridos.

    Es la víspera del día de Reyes, en la casa de Eduardo y Luisa la alegría de su familia no puede ser mayor. Su hija Margarita, de seis años, y su hijo Toñito, de cinco, se mueven alegres e inquietos por la casa. Esperan con especial emoción la llegada de su tío Luis a cenar, pues parece tener conocimiento directo con sus majestades y él es la persona más apropiada para saber cuándo llegarán y qué espléndidos regalos cabe esperar. En la mesa del comedor también se sienta don Pascual, empleado de Eduardo, y una señora amiga de Luisa. La conversación se centra en las esperanzas de cada uno de ellos y, cuando por fin llega el tío Luis a los postres, el bueno de don Pascual tiene la mala pata de contar la historia de un niño que murió de crupp en menos de cuatro horas desde el primer síntoma. Esa misma noche, Luisa se enfrenta a la repentina enfermedad mortal de su hijo.

  • Imagen de cubierta ¡Nochebuena! 1890Cuento de NavidadLa Ilustración ArtísticaMoreno Godino

    Mordaz relato del desarrollo de las fiestas navideñas en el Madrid de final de siglo.

    De la mano de Moreno Godino nos acercamos a la Nochebuena madrileña del año 1890. Inicia su mordaz retrato de la fiesta una semana antes, cuando las personas que esperan por su trabajo un aguinaldo se vuelven más solícitas y amables que de costumbre; cuando las familias de clase media comienzan a desesperarse por los excesos de su presupuesto. Ya centrado en el día 24 nos muestra un centro de la ciudad abarrotado, lleno de transacciones, camorras, timos y afanos entre puestos de golosinas y manadas de pavos. También pueden verse por la tarde a los belenistas de capa caída, víctimas de las gamberradas de los pilluelos. Con la noche ya se desata la locura, con funciones teatrales o con el tuti-li-mundi del Manquillo. Tampoco queda fuera de la crónica la Misa del Gallo y, por supuesto, una gran indigestión.

  • Imagen de cubierta Cómo murió Napoleón 1882Cuento de NavidadLa Ilustración ArtísticaOrtega Munilla

    Cuento trágico de Nochebuena que critica la gestión de los asilos infantiles.

    Esta es la historia de un niño de diez años que se gana la vida vendiendo churros y sin robar a nadie. Se trata de un Napoleón honrado y respetable, aunque responsable de ciertas picardías como apedrear perros, echar mazas a las mujeres o silbar a los cocheros del tranvía. En ocasiones va acompañado de Curro, Currito y Curruelo, jóvenes militares que suelen darle el sobrante de sus ranchos cada noche. Ellos son los que le dicen, al verlo el día de Nochebuena con una bandeja llena de churros, que no venderá ni uno. Obstinado, el niño lo intenta, aunque sin éxito. Ya de noche, atenazado por el hambre, gasta las pocas monedas de cobre que tiene en el bolsillo en copas de aguardiente. Después, con el frío arreciando, Napoleón camina con la modorra del borracho hacia el cuartel…

  • Imagen de cubierta El buey de barro 1899Cuento de NavidadEchegarayLa Ilustración Española y Americana

    Cuento navideño en que un huérfano sin hogar busca el calor de un buey de barro, robado en la casa de un rico.

    Perico es un niño mísero y vagabundo que, llegado el invierno, se ve amenazado de muerte por el hambre y el frío. Con el recuerdo de una Nochebuena en que un caparazón de pavo con media pechuga le cayó del cielo, busca en una aldea igual suerte este año. Pero sólo encuentra a unos niños montando un Nacimiento y, enterado de su significado, se queda prendido de ese buey que calienta al Niño-Dios. En lo peor de la noche, decidirá ir a buscarlo.

  • Imagen de cubierta Don Melchor y los Reyes Magos 1901Cuento de NavidadEchegarayLa Ilustración Artística

    Cuento de Navidad donde la humildad reafirma la victoria sobre el materialismo.

    He aquí un cuento de extrema humildad —tanta que «no hay en toda la nomenclatura literaria un nombre que [a sus palabras] cuadre»— que relata la historia de Luisito, Perico y D. Melchor… que, con la mayor de las bondades, vienen a enseñar la vieja «lección» de que en lo más humilde se esconden en ocasiones las mayores riquezas.

  • Imagen de cubierta Barbarroja 1906Cuento de NavidadLa Ilustración Española y AmericanaLarrubiera

    Cuento de Navidad basado en la leyenda germana de Barbarroja.

    El joven Félix, enamorado de Márgara, decide probar suerte como músico errabundo para conseguir algunos escudos de dote antes de casarse con ella. El negocio, ciertamente, no renta grandes beneficios. Sin embargo, la casualidad los lleva hasta la montaña Kyffhauser, donde se dice que habita el inmortal Barbarroja. A él le brindan su último concierto antes de volver a casa. A cambio, cada uno de ellos es obsequiado con una humilde rama.

  • Imagen de cubierta Cuento de Nochebuena 1910Cuento de NavidadLa Ilustración Española y AmericanaLarrubiera

    Cuento de Navidad donde se establece un dilema entre justicia y misericordia.

    Un astroso violinista callejero, que fue en su patria prócer ilustre, vaga por las calles en la Nochebuena. Apremiado por la falta de dinero, acaba robando y es a partir de entonces cuando el cargo de conciencia invade su historia. El dilema entre Justicia y Misericordia se acabará zanjando con la leyenda que su hija escuchó de una viejita del país.