Ganso y Pulpo

Catálogo ◉ Mitos y leyendas narrados como ficción

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  • Imagen de cubierta Las tres naranjas 1874El Periódico para TodosGarcía SánchezMitos y leyendas narrados como ficción

    Cuento oriental donde tres naranjas simbolizan los ideales de caridad, fe y esperanza.

    En este cuento maravilloso vive el poderosísimo rey Abul, padre de tres hermosos y robustos mancebos y dueño de un palacio de impresionante arquitectura. La fama de este era universal, y de todas partes del mundo llegaban diariamente infinitos viajeros, ávidos de contemplar por sus propios ojos aquella maravilla nunca bien ponderada. Entre ellos, un día llega un viejo árabe al que abrasa la envidia y, movido por ella, hace creer al rey que la construcción de su palacio es obra de un espíritu maligno. En sueños conoce el modo de acabar con el palacio que ansía y no puede poseer, pues si algún príncipe llegase hasta el castillo del Águila negra, y penetrando en sus jardines, arrancase de él tres naranjas, una vez de vuelta con ellas, bastaría que las colgase de las tres puertas de entrada de su palacio, para que este se viniera inmediatamente abajo. Engañado el rey sobre el poder de las naranjas, envía a sus hijos, de uno en uno, a conseguirlas.

  • Imagen de cubierta El castillo de Magdalo 1900IrisMitos y leyendas narrados como ficciónZahonero

    Leyenda bíblica que narra la conversión a la humildad de María Magdalena al conocer a Jesús de Nazaret.

    En una de las colinas de Galilea se alza orgulloso un castillo de arquitectura asiria conocido como el castillo de Magdalo. Se dice que este fue comprado por mano de la misma que fue su dueña, que tras su hermosura y aparente señorío encubría las astucias de la mujer mundana e incluso vida y tratos de meretriz. Su nombre quedó encubierto con el del castillo y todos la conocían con el nombre de Magdalena. La presente leyenda comienza en una mañana en que la señora siente en su pecho una agitación y un afán inexplicables, sedienta de un amor que nada tiene de terrenal. Las noticias traídas por uno de sus siervos acerca del profeta Jesús de Nazaret la tienen conmocionada y, con espíritu renovado, no duda ni un momento en ir al mercado en busca de los más caros aceites y perfumes para limpiar los pies del maestro.

  • Imagen de cubierta La última encarnación del diablo 1902La Ilustración ArtísticaMitos y leyendas narrados como ficciónMoreno Godino

    Leyenda marítima donde el diablo busca vengarse de dos personas buenas.

    Es el año 1880 y el diablo se encuentra plácidamente en Barcelona cuando ve pasar a una señora acompañada de un criado. Entonces supone que tiene trabajo que hacer y la sigue hasta el momento en que esta entra en la iglesia de Santa Mónica. Transfigurado en la forma de un perro, se adentra también en el templo para tentar con el mal a la buena mujer, pero un monaguillo lo coge y sumerge en agua bendita antes de dejarlo en la calle. Este simple acto hace que el diablo deba volver al infierno completamente escaldado y leproso. Tras una terrible baja de cinco meses, decide vengarse de la mujer y el monaguillo, aventura que le llevará a surcar todos los mares del globo para darles escarmiento. No obstante, esta ha de ser la última encarnación de Satanás.

  • Imagen de cubierta La mesa nupcial 1874El Periódico para TodosMitos y leyendas narrados como ficciónWilson

    Tradición alpina donde un hombre supera una prueba de amor con la ayuda de un hada.

    Este cuento se basa en una tradición alpina que nos traslada hasta la Edad Media para dar cuenta del origen del dolmen conocido como «Piedra de las Hadas». Para ello se nos presenta al barón de Châtelet, señor feudal imperturbable y ajeno a todo sentimiento hasta el instante en que su desposada muere en el parto de su única hija. Desde entonces, completamente ensimismado en su nuevo sentimiento, procura protegerla de todo matrimonio posible para conservarla a su lado. Así lo descubre Loys de Bellecombe, muchacho de buen corazón del que la muchacha se enamora a primera vista. Cuando este va a pedir su mano, se encuentra con la petición irrevocable de que en el término de una noche debe formar con los enormes trozos de roca desprendidos de las crestas alpinas la mesa para el festín nupcial. La leyenda dice que un hada venció los obstáculos interpuestos al verdadero amor.

  • Imagen de cubierta La noche del diablo 1873El Periódico para TodosGarcía SánchezMitos y leyendas narrados como ficción

    Leyenda que narra el terror con que viven unos aldeanos cántabros el aniversario de una noche funesta y fatal.

    Esta leyenda popular nos lleva hasta una retirada aldea del pintoresco valle de Pas, en las montañas de Reinosa, allá por los años cincuenta del siglo XIX, cuando vivían en ella dos mujeres en una pequeña cabaña. Casi nunca salían de su retiro y las sencillas gentes del lugar murmuraban que tenían un pacto con el demonio. Por aquel entonces, llega un forastero a la aldea, el narrador de la historia, que se sorprende al ver cómo en esa noche los labriegos cierran cuidadosamente, en el mayor silencio, sus chozas; mientras la campana de la aldea toca y sigue tocando, haciendo que sus ecos se pierdan en el espacio lentamente. En la casa donde ha de alojarse, un anciano le pone sobre aviso: es la noche del diablo, y los que durante ella tienen la desgracia de morir, no gozan nunca de las delicias celestiales. Mientras, la campana continúa tocando…

  • Imagen de cubierta El desierto 1884ColoradoLa Ilustración ArtísticaMitos y leyendas narrados como ficción

    Fábula donde los granos de arena se confabulan para reducir a polvo toda forma de existencia.

    Donde hoy se encuentra el desierto de Arabia hubo en un tiempo bosques, ríos y multitud de especies animales. Tanto es así que algunos creen que en esa naturaleza se inspiraron los poetas orientales a la hora de describir el Paraíso terrenal. ¿Cómo es entonces que hoy todo se encuentra cubierto de arena, desaparecido para siempre? La razón se halla ni más ni menos que en los propios granos de arena, amarillos como la envidia, inquietos como la cólera e incapaces de confraternizar más que en las malas pasiones, inspirados por un lema de igualdad e individualismo. A partir de esta premisa, Vicente Colorado nos ofrece una breve fábula donde desarrolla el modo de pensar de estos granos de arena, dispuestos a hacer lo que sea para que todo el mundo sea igual y lo mismo.

  • Imagen de cubierta El Laberinto del Amor 1889La Ilustración ArtísticaMitos y leyendas narrados como ficciónMoreno Godino

    Cuento de talante mitológico que recoge la tradición del Laberinto del Amor creado por Semíramis.

    Moreno Godino recoge en el presente texto la historia del Laberinto del Amor. Se trata de una construcción punitiva ideada por la reina de Asiria Semíramis y construida a cinco millas de Babilonia. Construido enteramente de macizas piedras, solo tenía una puerta con figuras labradas que representaban a amantes castigados por el exceso de sus pasiones. Asimismo, la puerta tenía una inscripción que prometía la libertad a quien volviera a cruzar su umbral. Sin embargo, tan solo tres personas en toda su historia consiguieron tal propósito. Y, de entre ellas, solo una consiguió sobrevivir. Los entresijos del Laberinto del Amor y los detalles acerca de sus protagonistas esperan al lector en este legendario texto.

  • Imagen de cubierta El gigante y el ratón 1898EchegarayLa Ilustración ArtísticaMitos y leyendas narrados como ficción

    Cuento fabuloso donde un ratón siente tremenda envidia de un gigante.

    En un hermoso y verde valle vive un gigante, especie de Hércules o Júpiter de bellas proporciones. Este es poderoso y fuerte, pero también bueno y cariñoso; de ahí que todos los seres del valle le amen, desde la más tierna flor a la más apartada alimaña. Como dueño y señor del valle, este ser noble jamás ha empleado su fuerza en el mal. Ahora bien, donde existe el amor también existe el odio y la envidia, completamente encarnadas en la figura de un pequeño ratón. El gigante no le ha hecho ningún daño, ni siquiera conoce su existencia; pero la envidia no necesita motivos para sus odios. Así, el ratoncillo, ansioso de tener fama, aunque esta sea pésima, se decide a atacar por sorpresa al gigante para ser por todos conocido.

  • Imagen de cubierta El vampiro 1875El Periódico para TodosGarcía SánchezMitos y leyendas narrados como ficción

    Cuento fantástico acerca de un vampiro que se nutre de la sangre de los mancebos de una aldea.

    Al castillo de una comarca llega un señor feudal desconocido que pronto genera todas las antipatías entre sus siervos. Viejo hasta el punto de ir doblado por el peso de los años, no cambia una palabra con nadie. Su aspecto decrépito y solitario contrasta, sin embargo, con una feliz algazara que inunda el castillo, de cuando en cuando, pero siempre a la hora de medianoche, coincidiendo con la desaparición de los más jóvenes y robustos muchachos de las aldeas circundantes. Aunque se sospecha que dicho señor los emplea en ciertas orgías nocturnas, el temor mantiene atenazadas a las familias y al resto de los hombres. Tendrán que ser las jóvenes, viéndose condenadas a la soltería y su estado honesto, las que decidan tomar medidas para solucionarlo.

  • Imagen de cubierta El cuadro de la chanfaina 1881La Ilustración Española y AmericanaLustonóMitos y leyendas narrados como ficción

    Leyenda en torno al cuadro de Alonso Cano titulado ‘La Trinidad’.

    A medio camino entre el relato histórico y la leyenda se encuentra la historia de la venta del cuadro La Trinidad, de Alonso Cano. Este se presenta junto a su ayudante Melchor ante el padre prior de los Jerónimos, un hombre glotón y tacaño que intenta por todos los medios despretigiar la pintura de Cano con el fin de obtener una buena rebaja en el precio de compra. El pintor, que lleva francamente mal la crítica a su trabajo, pasa rápidamente del sarcasmo al enfado. En ese momento entra en escena un cartujo que alaba la pintura, lamentando no tener dinero con que poder comprarlo. Alonso Cano se lo ofrece entonces como regalo a cambio del plato de chanfaina con que su congregación ampara a los pobres de la ciudad de Sevilla, dando desde entonces a esta pintura el sobrenombre de El cuadro de la chanfaina.