Ganso y Pulpo

Catálogo ◉ Ficción satírica y paródica

Ordenar por A → Z | Z → A | 2017 → 2010 | 2010 → 2017

  • Imagen de cubierta De las memorias de Juan Gandul 1902CarreteroFicción satírica y paródicaIris

    Cuento satírico cuyo protagonista hace de la pereza su felicidad.

    El protagonista de este brevísimo relato está orgulloso y feliz de poder asegura que, ya desde la misma fecha de su nacimiento, siempre ha sido un gandul redomado. Su empeño ha consistido en coleccionar años en los que no hubiera trabajado absolutamente nada y resulta que puede asegurar que se ha salido con la suya. Pero la vagancia, a la cual considera patrimonio exclusivo de los seres superiores, siempre exige sacrificios, de tal modo que pasarse la vida ganduleando cuesta un enorme trabajo. De ello da fe el testimonio de Juan Gandul, que relata el modo en que consiguió desembarazarse de los trabajos físicos e intelectuales hasta el punto actual, en que es un hombre absolutamente felicísimo.

  • Imagen de cubierta El poeta y la pastora 1896Ficción satírica y paródicaLa Ilustración ArtísticaMoreno Godino

    Cuento satírico donde un poeta encuentra a su musa en una pastora de cerdos.

    El protagonista de esta historia se llama Alonso, nombre que le viene que ni pintado, pues se nos presenta como el Quijote de la poesía clásica. De todas sus lecturas solo tres le han satisfecho: las Églogas de Virgilio, la Galatea de Cervantes y las poesías de Florián. Y es que en Alonso sobresale la manía pastoril, con especial hincapié si además se trata de mujeres. Hijo único de un viudo rico, pasa los años sin decidirse por ninguna carrera. Por eso, al llegar huérfano a la mayoría de edad se encuentra con una herencia que emplear. Así es que se decide a buscar la felicidad en la apacible vida en el campo. Ahí quedará sublimado por la figura de una pastora de cerdos, a la que eleva en el mayor pedernal del olimpo lírico, allá por los reinos del ideal.

  • Imagen de cubierta Martín Martínez 1882BarreraFicción satírica y paródicaLa Ilustración Artística

    Cuento cuyo protagonista es ejemplo de los que no prosperan por meterse en lo que no entienden.

    Martín Martínez es un forastero que un buen día compra casa en Bermeo. Es un encuadernador excelente, un maestro en su oficio. Por eso pronto consigue que su negocio vaya viento en popa y que todas las muchachas del pueblo lo ronden con intención de hacerlo suyo. Sin embargo, su espíritu emprendedor lo lleva pronto a montar una fábrica de escabeches. Monta su negocio con gran diligencia, pero pronto acaba arruinado y debe vender el proyecto para retornar a su negocio de encuadernación. Poco tiempo después decide hacerse hortelano, sin reparar en gastos para tener el mejor producto del mercado y, si bien lo consigue, también acaba fracasando y volviendo a su taller original. Una última tentativa le lleva a abrir una tienda de ultramarinos que, al igual que sus proyectos anteriores, lo lleva la ruina. De este modo se convierte Martín Martínez en ejemplo de aquellos que no prosperan en la vida por meterse en negocios que no entienden.

  • Imagen de cubierta Pomona 1918BeldaFicción satírica y paródicaLos Lunes de El Imparcial

    Cuento donde el dueño de un restaurante vegetariano comete fraude para no arruinarse.

    El señor Antero ha heredado de una tía de Sigüenza una gran huerta cercana a dicha localidad y unos cuantos miles de pesetas. Por mucho que le da vueltas, no acaba de encontrar un negocio fiable en el que invertir su dinero. Sin embargo, un día, estando en un café, escucha que en la tertulia de la mesa de al lado un hombre afirma que el mejor negocio que montar en Madrid sería un restaurante vegetariano. Antero hace la idea suya y, en dos meses, los clientes ya pueden disfrutar de su menú, compuesto de judías que parecen riñones, filetes de berenjena que parecen muslos de pollo, alcachofas rellenas de hierbas que parecen carne y unas chuletas que parecen de ternera pero son de puré de patatas. Cuando un año más tarde una sequía voraz asola el país, Antero consigue salvar la situación… cometiendo fraude.

  • Imagen de cubierta La mesa redonda 1883Ficción satírica y paródicaLa Ilustración ArtísticaMartínez Pedrosa

    Sátira de la sociedad vanidosa que coincide en los establecimientos balnearios sin más afán que el de figurar.

    Es temporada de baños, la moda imperante hace que en ellos se junte la considerada flor y nata de la sociedad, como así ocurre en el Gran Hotel de una de las playas del norte del país. Ahí, alrededor de una mesa redonda, se juntan para comer y conversar los bañistas. Todos ellos parecen tener un claro punto de conexión, pues ninguno de los personajes presentes deja escapar la ocasión brindada para regalarse en los chismorreos o en quejarse ostensiblemente del servicio y así subrayar su posición dominante. La superficialidad y la vanidad están servidas alrededor de la mesa redonda del establecimiento que, en este relato, se presenta como trasunto de la vida social, a la cual todos llegamos, pobres o ricos, para amarnos y aborrecernos, para después desaparecer y no vernos más.

  • Imagen de cubierta Vargas y Machuca 1897Ficción satírica y paródicaLa Ilustración ArtísticaMoreno Godino

    Cuento donde un joven calavera pretende llevar, gracias a un amigo, a una novicia a un baile de máscaras.

    Diego Vargas es un joven originario de Cuenca e injerto en Madrid que se caracteriza principalmente por ser un tonto de capirote, con pretensiones de elegante, y sobre todo, con ínfulas de Tenorio. Un día se encuentra en una cervecería a su amigo Machuca, conocido por su extremada gorronería y habilidad para el sablazo, a quien dos noches atrás había visto merodear los alrededores de la tapia de la huerta del convento de Santa Teresa. Intrigado, se decide a interrogarlo al respecto, aun a riesgo de tener que pagarle las consumiciones. Este le cuenta que, efectivamente, había comenzado una relación con una joven novicia a la que, por falta de dinero, no podía llevar a un baile de máscaras en el Teatro Real. Completamente desbocado por su donjuanismo, Vargas acepta intercambiar una noche sus papeles para ser él quien se beneficie a la novicia a cambio de llevarla al baile. Aunque ya se sabe, más de una sorpresa esconden siempre las máscaras.

  • Imagen de cubierta Función de Morondanga 1884Ficción satírica y paródicaLa Ilustración ArtísticaMartínez Pedrosa

    Cuento que satiriza el carácter pueblerino a través de la descripción de sus festejos.

    Un año más llegan las fiestas de septiembre, en honor a la Virgen, al pueblo de Morondanga y los morondangos, en mangas de camisa, están muy impacientes por lucirse de algún modo: ya sea vistiendo a la virgen, atendiendo a los invitados que llegan desde Toledo o Madrid, con la lectura del sermón, con los cantos de la procesión o ante los bravíos toros traídos para divertimento de señoritos y labriegos. En esta crónica literaria de tamaño día de festejo se descubre el modo en que cada cual procura darse tono ante los demás, suscitando intrigas, murmurando y formando bandos, cumpliendo con el protocolo y desfasando a ratos, bien hartos de aguardiente antes de enfrentar a un toro que no saben matar… Todos unidos como hermanos, en definitiva, si nos atenemos a su ignorancia supina.

  • Imagen de cubierta Elías Recio 1886ColoradoFicción satírica y paródicaLa Ilustración Artística

    Cuento que narra la vida de Elías López Recio, niño mimado con ímpetus románticos que acaba sus días como poeta y usurero.

    Aquí se narra la historia de Elías López Recio, un hombre que se hace llamar por el segundo apellido, convencido de ser merecedor de las más altas glorias literarias y seguro de su genialidad en base al parecido físico que encuentra entre sus facciones y las de grandes figuras literarias como Miguel de Cervantes. Hijo único de una bien acomodada familia de Castilla la Vieja, nunca ha tenido necesidad de trabajar para procurarse el cotidiano alimento. Su carrera literaria, imbuida en lo más casposo de los ímpetus románticos, se inició a los veinticinco años con la redacción y lectura de una oda a su mamá en el día de su santo. Poco después, el día que sus padres buscaron resolver su futuro con un matrimonio de conveniencia, él se enamoró del papel de víctima y dijo querer casarse con una zapatera. Cuando su escandaloso intento de suicidio hizo ceder a sus padres, él se casó con quien ellos querían… Desde entonces, se desdobla en dos figuras: Elías Recio, poeta plagiario; y Elías López, usurero sin contemplaciones.

  • Imagen de cubierta Ocho días en el campo 1874El Periódico para TodosFicción satírica y paródicaWilson

    Cuento donde la experiencia del veraneo no resulta como se esperaba.

    Julieta se siente enfermar, nota que debe salir de Madrid ese verano sin falta o su salud acabará por desaparecer. Ya puede oponerse Leoncio, su marido, pero el médico ha sido completamente claro al respecto: necesita ir a unos baños o, cuando menos, a tomar el aire puro y fresco del campo. Finalmente, consigue que su marido acepte su salida de Madrid, gestionando todo para conseguir una casa de verano en el pueblo de Valdemoro. Una vez allí, los contratiempos propios de la naturaleza ponen de mal humor a Julieta, confiada sin embargo en encontrar un buen desayuno y poder descansar de tales peripecias. Sin embargo, pronto se dan cuenta de que todos los alimentos buenos parten al punto de la mañana hacia Madrid y que, lo poco que queda, aun siendo rancio, se cobra a precio de oro. Tras ocho días en el campo, Julieta repasa con su marido las cuentas de su ansiada experiencia.

  • Imagen de cubierta La deuda flotante 1883Ficción satírica y paródicaLa Ilustración ArtísticaMartínez Pedrosa

    Sátira social donde el endeudamiento no hace distingos entre clases sociales.

    El Duque de Montes de Oro recibe de nuevo el lunes, y eso que lleva tres bailes seguidos dignos de un rey. Sin embargo, dicen que tras todo su boato no hay nada más que humo, que sus propiedades están hipotecadas y se las van llevando poco a poco los ingleses. Martínez Pedrosa comienza así, desde una conversación murumuradora en el parque del Retiro, un recorrido que comienza en el Duque y concluye en los fiadores de un tendero de un barrio bajo de la capital. El nexo en común de unos y otros es el endeudamiento. El uno fía al otro para dejar a deber a un tercero, y así sucesivamente en un ad infinitum que bien podría considerarse ridículo a pesar de lo verosímil. En un mundo en el que nadie suelta una peseta sin que le vaya a producir al menos tres, van desfilando por el relato, entre otros, una mujer de mundo, una modista, un capitán, una lavandera, un tendero, unos cosecheros… Y la deuda flota como una nube negra.