Ganso y Pulpo

Catálogo ◉ Enfermedad

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  • Imagen de cubierta El niño enfermo 1902CarreteroIrisSituación dramática

    Cuento donde un matrimonio pobre se enfrenta a la enfermedad de su hijo.

    Un padre llega de la oficina a su humilde hogar y se encuentra con su querida mujer algo nerviosa. Resulta que el niño tose y está completamente desganado. En primera instancia, el padre pretende quitar hierro al asunto, pero lo cierto es que la enfermedad del niño prospera y la idea de la muerte aleteando por toda la casa pronto se apodera de los padres. Sin recursos, buscan asistencia médica y la encuentran por fin en la casa de socorro. Un médico gordo, funcionario en el peor sentido que se le puede atribuir al puesto, acude a ver al niño enfermo con toda la parsimonia del mundo. Del mismo modo, entra en la casa echando el humo de su puro por la boca y da su diagnóstico de pulmonía con la mayor indiferencia. A los padres, en su pobreza, solo les queda un recurso: el Hospital del Niño Jesús.

  • Imagen de cubierta El clown 1904ColoradoIrisSituación dramática

    Cuento donde la gente no se compadece de la tragedia vital de un payaso.

    El más grandioso payaso de la época es un hombre conocido como Tony. Con su cara pintada de almazarrón y albayalde, hace las delicias del público desde el momento mismo de su entrada, cuando se presenta con un increíble berrido. A partir de ahí entretiene al público con juegos malabares, imitaciones de animales, juegos con sombreros, etcétera. Su número más reclamado es cuando comparte la escena con un borrico, momento que grandes y pequeños esperan siempre con ansiedad. Un día, en una de sus actuaciones, el clown se enternece con un niño del público, pero la gente se lo echa en cara, pues él está ahí para hacer reír, no para conmover. Tiempo después, se ve en la tesitura de tener que salir a actuar mientras su propio hijo se está muriendo asfixiado por el garrotillo.

  • Imagen de cubierta Crueldades de la fortuna 1899IrisSilesSituación dramática

    Cuento donde se contraponen la riqueza material y la felicidad en la salud.

    El cuadro familiar formado por don Plácido, su mujer Elena y la hija de ambos, Esperanza, no puede ser más bondadoso. No solo reina el amor y la concordia entre ellos, sino que además en la casa reinan la riqueza y la abundancia. De este modo, el futuro de la niña parece estar asegurado, pues cuando alcance la edad propicia al noviazgo, será una muchacha con una muy buena dote. Sin embargo, el destino trae a esta casa la enfermedad, que en forma de anemia comienza a apoderarse de la pobre niña. Todos los consejos médicos parecen traer consigo pronta mejoría, pero igual de prontamente los síntomas reaparecen con mayor ímpetu. Desesperado, don Plácido está dispuesto a desprenderse de todas sus riquezas y ambiciones en el caso de que su querida hija se sane.

  • Imagen de cubierta Las aguas 1883La Ilustración ArtísticaMartínez PedrosaSátira

    Cuento que satiriza los establecimientos balnearios de la época y las costumbres de la sociedad burguesa acomodada.

    Julia es joven, bella y elegante. Tiene por amiga y confidente a su prima Zoa y por marido a un viejo negociante y propietario, apellidado Romeo, que no tiene otro objetivo en el mundo que satisfacer todos los caprichos de su mujercita. Un día, azuzada por su prima Zoa, que amanece, anochece y trasnocha en su casa, Julia plantea a su marido la necesidad de ir a tomar las aguas del balneario de Mejoranza, uno de los lugares donde se dan cita en verano las familias más reconocidas de la buena sociedad. Tocado en su fibra, el marido accede a asumir el gasto y dejarlas marchar. Sin embargo, un lío amoroso latente hace enfermar verdaderamente a la muchacha. Desde entonces, cada año busca el fin de sus problemas en otros balnearios, sin encontrar en sus aguas la vitalidad perdida. Finalmente, su marido la lleva a Trillo, un poblacho de vetustas aguas donde se da cita una sociedad más campechana y humilde, polo opuesto de Mejoranza…

  • Imagen de cubierta Los ojos de cera 1883La Ilustración ArtísticaSilesSituación dramática

    Cuento que explora los límites del remordimiento de una marquesa ante la enfermedad de su hija.

    El sufrimiento de una marquesa ante la enfermedad que está privando a su hija de la vista sirve en este cuento para explorar los límites de un remordimiento, no del todo merecido, que ante la ineficacia de la ciencia acaba decantándose por sacrificios nacidos de la emoción.