Ganso y Pulpo

Catálogo ◉ Infancia

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  • Imagen de cubierta El niño enfermo 1902CarreteroIrisSituación dramática

    Cuento donde un matrimonio pobre se enfrenta a la enfermedad de su hijo.

    Un padre llega de la oficina a su humilde hogar y se encuentra con su querida mujer algo nerviosa. Resulta que el niño tose y está completamente desganado. En primera instancia, el padre pretende quitar hierro al asunto, pero lo cierto es que la enfermedad del niño prospera y la idea de la muerte aleteando por toda la casa pronto se apodera de los padres. Sin recursos, buscan asistencia médica y la encuentran por fin en la casa de socorro. Un médico gordo, funcionario en el peor sentido que se le puede atribuir al puesto, acude a ver al niño enfermo con toda la parsimonia del mundo. Del mismo modo, entra en la casa echando el humo de su puro por la boca y da su diagnóstico de pulmonía con la mayor indiferencia. A los padres, en su pobreza, solo les queda un recurso: el Hospital del Niño Jesús.

  • Imagen de cubierta El desterrado 1900CarreteroIrisSituación dramática

    Cuento donde las circunstancias sumen a una familia en la incomunicación con su benjamín.

    La familia de Gutiérrez se ve obligada, tras el nacimiento de su cuarto hijo, Pepín, a la desagradable necesidad de tener que enviar a su recién nacido a Guipúzcoa, con el objeto de que su delicada salud prospere en un ambiente más saludable que la ciudad. Por fortuna, el niño se fortalece en contacto con la naturaleza y, unos años después, el pequeño desterrado deja su casería guipuzcoana para retornar al piso urbanita de su familia natural. Allí, tanto sus padres como sus hermanos están deseosos de hacerle feliz, pero el niño permanece inexpresivo y mudo ante ellos debido a la tremenda nostalgia que siente por la tierra en que se ha criado hasta entonces. A ello se suma un pequeño problema: el pequeño solo conoce la lengua vascuence. Este problema de comunicación, que sume a todos en una distancia indeseada, encuentra su solución el día menos pensado…

  • Imagen de cubierta El beso 1903CarreteroIrisSituación dramática

    Cuento donde un acto de amor desinteresado acaba salvando la vida del Jefe de una prisión.

    Nadie más violento y malvado que Juanillón, carne de presidio que, aun habiéndose salvado del garrote por un indulto, tiene escrito que ese ha de ser su final. Este vil hombre tiene un hijo, marcado ya desde su nacimiento para ir a presidio, tan feo, enclenque y malo de condición que nunca ha conseguido que nadie le bese, que nadie le asista o sienta lástima por él, que nadie le dé limosna o se compadezca de su mala fortuna. Ni siquiera su padre, al que visita en el presidio, ha tenido nunca un gesto de amor hacia él. Sin embargo, un día, en una de sus visitas, el pequeño tropieza, cae y se lastima. El Jefe de la prisión, al verlo, se acerca a asistirlo y procura calmarlo con un beso. El primer beso que un humano le brinda. Juanillón lo ve todo. Juanillón nunca olvida.

  • Imagen de cubierta Crueldades de la fortuna 1899IrisSilesSituación dramática

    Cuento donde se contraponen la riqueza material y la felicidad en la salud.

    El cuadro familiar formado por don Plácido, su mujer Elena y la hija de ambos, Esperanza, no puede ser más bondadoso. No solo reina el amor y la concordia entre ellos, sino que además en la casa reinan la riqueza y la abundancia. De este modo, el futuro de la niña parece estar asegurado, pues cuando alcance la edad propicia al noviazgo, será una muchacha con una muy buena dote. Sin embargo, el destino trae a esta casa la enfermedad, que en forma de anemia comienza a apoderarse de la pobre niña. Todos los consejos médicos parecen traer consigo pronta mejoría, pero igual de prontamente los síntomas reaparecen con mayor ímpetu. Desesperado, don Plácido está dispuesto a desprenderse de todas sus riquezas y ambiciones en el caso de que su querida hija se sane.

  • Imagen de cubierta La niña perdida 1885La Ilustración ArtísticaSituación dramáticaZahonero

    Cuento donde la inocencia infantil se ve corrompida por la conducta de sus mayores.

    Federe, hijo del conde de Lupus, es un niño siempre palpitante de expansiva alegría. Una noche, su padre le invita a ir a los jardinillos, dándole una peseta y concediéndole libertad para correr a su antojo y asistir a una función de «Fantoches». Así pues, ambos salen para allá junto al perro Moro. Mientras el conde pasea tranquila y solemnemente con otros personajes, mostrándose ante las gentes como corresponde a su nombre, Federe se topa con una niña que, parada y llena de miedo, no se atreve a dar un paso ante su perro y rompe a llorar. Consigue calmarla, ofreciéndose a llevarla hasta su madre. No obstante, la custodia de la niña es responsabilidad de una tal Lola, de quien teme sus castigos físicos. Federe y la niña perdida congenian, comparten merengue y asisten juntos a la función teatral. A la salida, se encuentran con el conde de Lupus, a quien la niña reconoce como su papá flamenco, el que hace regalos a Lola. Confuso en principio, emplea su autoridad para desacreditar a la niña. De vuelta a casa, Federe sigue preocupado y sin comprender, mientras su padre vaticina que se trata de una niña perdida. Los breves instantes de libertad de los niños quedarán siempre en la memoria.

  • Imagen de cubierta El grano de centeno 1886La Ilustración ArtísticaMetafísicaRodríguez Chaves

    Brevísimo relato que pone de manifiesto que en ocasiones buscar el bien trae consigo nefastas consecuencias.

    Un padre y un hijo van paseando tranquilamente. De repente, el pequeño se encuentra con una hormiga que ha de vencer un obstáculo tras otro para llevar un grano de centeno a la despensa de su hormiguero. Resolutivo, el niño decide ayudarla, cogiéndola con cuidado entre sus pequeños dedos y protegiéndola de toda adversidad. Gracias a este simple gesto, el niño consigue su propósito de hacer llegar a la hormiga sana y salva a las galerías de su hormiguero junto al pequeño grano de centeno. Sin embargo, como bien hace observar el padre que relata este suceso, el niño ignoraba en todo momento que, en ocasiones, la búsqueda del bien trae consigo consecuencias mucho peores que el mal observado inicialmente.