Ganso y Pulpo

Catálogo ◉ Lotería

Ordenar por A → Z | Z → A | 2017 → 2010 | 2010 → 2017

  • Imagen de cubierta La lotería 1891La Ilustración ArtísticaMoreno GodinoSituación dramática

    Cuento donde la lotería da rienda suelta a la ambición y a los remordimientos.

    Ante la confrontación de quien juega mucho a la lotería con el que lo hace poco, surge la historia de este relato, ideado para demostrar que es un idiotismo jugar a la lotería, puesto que no se necesita de este requisito para que caiga al que está predestinado a ella. Así pues, remontándose a la década de 1850 en la ciudad de Cádiz, se nos presenta al librero Basilio, que junto a su esposa y su hijo han salido de paseo. Ya de vuelta a su tienda-vivienda ven cómo al ciego Tanasio se le escapa un décimo de lotería, que se cuela precisamente por debajo de su puerta. En lugar de avisarle, deciden callar, prometiéndose Basilio pagar una sexta parte al ciego en caso de que le tocara un premio. Cosas de la vida: el número sale premiado y el remordimiento lleva a la acción. Ahora bien, la ambición persiste como si se tratara de una herencia genética.

  • Imagen de cubierta Antes del sorteo 1901CarreteroIrisSituación dramática

    Cuento donde se fantasea con una vida nueva gracias a la lotería de Navidad.

    Son los días previos al sorteo del premio gordo de la lotería de Navidad y Pérez no puede resistir la tentación de soñar despierto, construyendo espléndidos castillos en el aire guiado por la idea de resultar agraciado en unos pocos días. Obviamente, lo primero que haría es suprimir el trabajo de su rutina diaria, pues el trabajo es aburrido y los ascensos parecen estar reservados para los amigos y familiares de personas influyentes. Pérez fantasea con la carta que escribiría a su jefe y el modo con que sorprendería a su mujer negándose a levantarse de la cama y vestirse para ir a la oficina. El bueno de Pérez da vueltas y más vueltas a la idea, dejándose llevar por la ilusión inherente al décimo… dejándose llevar demasiado, quizás.

  • Imagen de cubierta El número trece 1879El Periódico para TodosEscamillaSátira

    Cuento que carga con humor contra la superstición hacia el número trece.

    Pedro Escamilla parte de la incomprensión hacia el grueso de las supersticiones y, más concretamente, hacia la enconada aversión que algunas personas tienen a algo tan nimio como el número trece. A este propósito, procede con la relación de una historia que presenta como verídica y de la cual difícilmente podrá sacarse la conclusión de que el trece sea un número siniestro. Dicha historia es la protagonizada por Juan García que, desde que se rompió una pierna a los trece años, llevó hasta la exageración el horror que profesaba a dicho número. Ya en edad adulta, se muestra sujeto indudablemente a la influencia del número trece y, dicha creencia está tan arraigada en su mente, que los días trece del mes no sale su casa. Un premio en la lotería acabará demostrando que su aversión supersticiosa podría ser, realmente, la razón de todas sus desgracias.