Ganso y Pulpo

Catálogo ◉ Militar

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  • Imagen de cubierta La ingratitud 1903La Ilustración ArtísticaMoreno GodinoSituación dramática

    Cuento donde la lealtad y la gratitud se ven traicionadas mediante un

    El brigadier de marina retirado don Daniel Osorio es el hombre más feliz de la tierra. Su historia se remonta hasta la Revolución de Septiembre de 1868, cuando, siguiendo la consigna de que la ingratitud es el más feo de los delitos, decide salirse del cuerpo de marina para no comprometer su lealtad a la reina, a quien tanto debe. Es por ello que acaba instalándose en su Valencia natal, donde lo espera su hermano mayor, después de pasar a recoger informes de Federico, un sobrino que estudia en Toledo. Ante la muerte del hermano mayor, que hizo gran fortuna en Cuba, Daniel se ve consignado como único heredero, si bien comprometido de palabra a cuidar de Federico para que nunca le falte de nada. Enamorado y casado con una joven del lugar, y después de dar cobijo a su sobrino, Daniel Osorio se debe enfrentar con aquello que siempre evitó: la ingratitud.

  • Imagen de cubierta La Nochebuena del centinela 1891Cuento de NavidadLos Lunes de El ImparcialZahonero

    Cuento de Navidad vehiculado por la orfandad y la recurrente miseria.

    Todo está tranquilo en el cuartel militar en la noche del 24 de diciembre. Es casi medianoche y, mientras se escucha a lo lejos la algazara de panderetas y cantos, se produce el cambio de guardia. Juan de la Cruz, conocido por sus compañeros como Sinmadre, comienza por tanto con su labor de vigía, fusil al hombro. La noche parece propensa a la melancolía, sobre todo para un joven que pasó directamente del hospicio al cuartel y cuyo horizonte vital parece ya de sobras alcanzado. Sumido en sus pensamientos, ve cómo pasa cerca del cuartel una mujer, lo cual le sume aún más en sus pensamientos. Sin embargo, cuando ya queda poco para el final de su servicio de vigilancia, encuentra un rebujo de trapos al pie de la muralla.

  • Imagen de cubierta La hechicera 1873Cuento de NavidadEl Periódico para TodosGarcía Sánchez

    Cuento que narra el rapto de una niña en Nochebuena y cómo se resuelve su caso de modo providencial.

    Si bien la noche del 24 de diciembre nos trae siempre a la cabeza grandes comilonas, luces cálidas y sonido de panderetas y zambombas, este relato nos lleva hasta una casa silenciosa y oscura, cerrada casi herméticamente. En ella habitan una mujer y su hija de cinco o seis años. La madre se encuentra abatida por llevar ya dos semanas sin recibir noticias de su marido, que se encuentra luchando en las provincias del norte contra las tropas carlistas. Con su pena se duerme, sin saber que hay desalmados que aprovechan la Nochebuena para entrar en casa ajena y robar sus niños. Esta nueva desgracia sume a la madre en la desesperación y le lleva a la muerte. Años más tarde, el esposo y padre pasea por Madrid, sin poder evitar el llanto. El fortuito encuentro con una niña mendiga hará que la vida de varias personas dé un giro sustancial.

  • Imagen de cubierta Hijo de viuda 1902IrisSilesSituación dramática

    Cuento donde una familia pobre hace frente a la selección de su hijo para ingreso forzoso en el ejército.

    Juanillo y su padre Anselmo vuelven a su casa sumamente contrariados después de haber sufrido el hijo el sorteo de quintos. Si bien ambos están afectados por la noticia, es el padre el que muestra semblante más descompuesto, siendo el hijo quien pretende encontrar palabras de consuelo ante el abismo que se abre ante él. La noticia es demoledora también para la madre, que se deshace automáticamente en llanto y gritos. Los días previos al paso por caja del muchacho consisten en una constante escena de dolor sombrío y desesperación desgarradora. Y las reflexiones se suceden hasta el punto de encontrar injusta la diferencia de clase que permite a los ricos divertirse mientras sus quintos pobres van a morir por la patria que comparten. Pero no hay solución posible. Si al menos fuera Juanillo hijo de viuda…

  • Imagen de cubierta Recompensas póstumas 1894La Ilustración ArtísticaRodríguez ChavesSituación dramática

    Relato histórico que da cuenta del acto heroico de un veterano soldado durante la guerra carlista.

    En este episodio bélico nos remontamos con Ángel Rodríguez Chaves al año 1836, en plena guerra carlista por el trono de España. Entre las tropas del general Baldomero Espartero se encuentra un veterano soldado raso que tiene entre sus funciones la de ser el asistente del general. Este hombre nunca había podido ascender, ni siquiera a cabo, no por falta de méritos, sino por su analfabetismo. Una única ambición platónica podía contarse en su carácter, que no era otra que la de conseguir lucir en el pecho la cruz laureada de San Fernando. Este imposible llega a modo de recompensa póstuma, tras un acto de indecible valentía, después de marchar hacia el enemigo en busca del estandarte requisado. Su heroicidad, sin embargo, queda condenada al olvido, al anonimato y la oscuridad de la muerte y el paso del tiempo.

  • Imagen de cubierta Palomo 1894La Ilustración ArtísticaRodríguez ChavesSituación dramática

    Cuento donde la fidelidad de un perro predomina sobre la de una mujer.

    Palomo era el perro del batallón provincial de Laredo. Tuerto y con la oreja izquierda cercenada por un casco de metralla no es un animal bello físicamente, sin embargo en lo moral muestra un corazón más valioso que el oro. La cuestión es que tras tomar la absoluta el narrador de esta historia, vuelve a su pueblo acompañado de su fiel amigo Palomo. Ahí el hombre se enamora perdidamente de Rosalía, que es la antítesis completa del pobre y feo perro. Pronto se casa con ella, que tan solo tiene una exigencia que hacer a su futuro esposo: que se libre del chucho que lo acompaña. Él, aunque con pena, no duda en hacerlo y, cuando el tiempo muestra la ingratitud de su esposa y de un amigo, que lo deshonran con su amor adúltero, y él ya tiene la navaja en la mano, una nueva muestra de fidelidad cabe esperar del desdichado Palomo.

  • Imagen de cubierta Un vestido de boda 1888La Ilustración ArtísticaRodríguez ChavesSituación dramática

    Cuento donde el matrimonio de conveniencia entre un general y una joven concluye en tragedia.

    Pura es lo que se llama un modelo de perfecciones en lo físico. Ahora bien, en lo moral ya es otra cosa. Mientras sus amigas la tachan de coqueta, los pocos hombres que se han visto tentados por su belleza coinciden en tacharla de mujer peligrosa, afirmando que su afición al lujo y a las joyas es un abismo sin fondo, pronto a tragarse la más sólida fortuna. No obstante, sus dieciocho años y su educación de niña mimada disculpan estos defectos; al menos en el caso del general, que a sus cincuenta y dos años bien conservados ha tomado la decisión de pedir la mano de la joven. Aceptado el trato, la primera cosa que el general se había reservado con particular empeño era la confección del vestido de boda de su prometida, que corona un broche con un ramo de azahar. Al colocárselo, este cabecea y está a punto de caer, convirtiéndose así, a un tiempo, en símbolo de confianza del que pronto será su marido y en preludio de tragedia.

  • Imagen de cubierta El capitán Martínez 1904ColoradoIrisSituación dramática

    Cuento donde el sirviente fiel es víctima de la mezquindad y egoísmo de su superior.

    Esta es la historia de un hombre que tiene tanta suerte como escrúpulos le faltan. El resultado, una injusticia ética como tantas otras que se concatenan en la existencia humana. El capitán Martínez, militar por oficio, valiente sin entusiasmo e indiferente a cualquier ambición, cuenta con la popularidad, el afecto y la consideración de sus compañeros y superiores gracias a su carácter franco, alegre y decidor. Inspirado solo por las mujeres, la mesa bien servida y una partida de juego, siempre ha rechazado de plano cualquier seducción revolucionaria, independientemente de las promesas que le hicieran. Carente de ideales políticos, solo ansía el vivir alegre y divertido. Durante los últimos cinco años ha contado con la ayuda de Pepón, su asistente, que quiere a su amo con ternuras de madre y que ve llegar su licencia absoluta, que le permitirá volver a los brazos de su familia y de su prometida Benita, que le espera allá en el pueblo. Sin embargo, una deuda de juego del capitán trae consigo un cambio radical de planes.

  • Imagen de cubierta Historia de Gasparín Pulguilla 1899La Ilustración ArtísticaSituación dramáticaZahonero

    Breve cuento, ambientado en la guerra de Cuba, que pone de manifiesto la heroicidad del anónimo soldado español.

    Aprovechando un momento de descanso en el frente de guerra, el sargento Muñana pide a Gasparín Pulguilla que relate de una vez por todas las peripecias de su vida, puesto que siempre anda diciendo que para historia la suya. Así pues, anteponiendo el aviso de que se trata de unos lances que pueden hacer llorar, comienza Gasparín Pulguilla a contar la historia de su vida. Es esta plenamente sencilla, sustentada en la tranquilidad de una vida miserable de barraquista, mendicante y alejada de toda ambición cultural. Sumamente preocupado por no dejar una buena pensión a sus padres en caso de morir, es su historia, así como su físico, mínima, diminuta, sin complejidades; lo cual contrasta, sin duda, con su valor, arrojo y heroicidad finales.

  • Imagen de cubierta ¡Hasta la vista! 1883La Ilustración ArtísticaLarraSituación dramática

    Cuento que narra la desventurada de vida de un hombre, marcada siempre por la misma frase: Hasta la vista.

    Tras un exordio filosófico-religioso acerca del ateísmo positivista de los dogmáticos-explicativos y los discursos filósofos-creyentes que se le contraponen, se comienza la narración de la vida de Andrés. Huérfano de madre desde el nacimiento quedó excluido de cualquier vínculo familiar cuando su padre decidió contraer segundas nupcias. De este modo, creció solo y a la ventura hasta que a causa de sus calaveradas y palizas fue enviado a Madrid por su padre, quien lo despidió con un ¡hasta la vista! que habría de zumbarle en los oídos siempre como burla desalmada del autor de sus días. Las desventuras de Andrés no son para contadas y, cada vez que algo en su vida se tuerce, siempre hay alguien despidiéndolo con el consabido ¡hasta la vista! Un usurero al que salvó la vida, la novia que le abandona cuando es llamado al ejército, el capitán al que salvó la vida en aras de su pierna, su mujer adúltera… Todos se despiden de él y su mala fortuna del mismo modo. Muchos años después, en Valdemoro, es él quien se dedica a despedir a los demás.