Ganso y Pulpo

Catálogo

  • Imagen de cubierta Testavana

    Cuento donde un hombre parece perder la razón al reclamar lo que le la sociedad y el tiempo le han robado.

    Todos los residentes de una casa de huéspedes se ven perturbados por los gritos de auxilio de un hombre que, desde su pobre habitación, asegura que le han robado diez millones de duros. Los estudiantes y la patrona llegan al punto a enterarse de qué ha pasado y el hombre, llamado Testavana, con gran agitación les expone el robo de que ha sido objeto. Obviamente, todos coinciden, entre risas, en que el pobre hombre ha perdido la razón. En la exposición del caso, se acabará planteando la cordura del hombre loco. Han sido muchos los ladrones: algunos de baja estofa y otros poderosos y encumbrados políticos. La gente le ha robado lo que él pretendía ser y el paso del tiempo en inacción les ha facilitado el delito.

  • Imagen de cubierta Calabazas

    Cuento donde un estudiante se enamora de la presunta esposa de su profesor.

    Un estudiante de economía política da cuenta de lo penoso que ha resultado su último curso y de cómo sospecha que ha de recibir unas tremendas calabazas al final del mismo, pues resulta que lleva un tiempo enamorado de la esposa de su profesor, el catedrático don Sinforiano. A ella la conoció por casualidad en una guantería y, desde entonces, ha sido incapaz de resistirse a los encantos de su hermosura, siguiéndola desde lejos a todas partes, exponiéndose ante la mirada ladina de su profesor. Llegado el día del examen, observa cómo don Sinforiano retuerce el temario hasta conseguir que se le trabe la lengua e incurra en errores. Es entonces cuando tomará la determinación de contactar con ella.

  • Imagen de cubierta Un día de caza

    Cuento que narra el remordimiento tras un primer día de caza.

    Paco, el narrador de esta historia, penetra en el bosque junto a su hermano Andrés con el propósito de disfrutar de una jornada venatoria. Marcha henchido de orgullo, pues, a diferencia de su hermano, esta es la primera vez que se ve ataviado con los arreos de caza. Su hermano también está feliz, pues tiene la ocasión de ejercer como maestro sobre su hermano. En principio, sus indicaciones son claras: no hacer nada hasta que se diga lo contrario. La primera prueba tiene como objetivo dar caza a algún conejo en cuanto este se encuentre a tiro. Pero, llegado el momento, Paco no ve sino a un hombre y se ve incapaz de disparar, perdiendo una oportunidad de oro. Los nervios, finalmente, le llevarán a cometer un acto atroz.

  • Imagen de cubierta La paloma mensajera

    Cuento que narra la historia de un amor truncado por la guerra franco-prusiana.

    El narrador de esta historia va paseando por las calles de Madrid con un ramito de violetas recién comprado cuando se encuentra con Míster Wierwou, un verdadero trotamundos al que ha encontrado previamente en diversos puntos del planeta. Este enseguida se fija en las flores, considerándolas la salvación de su protegida. La curiosidad por conocer a dicha protegida y a la hermana del amigo viajero le lleva a ofrecerle el ramo de violetas a cambio de un encuentro con ambas señoras. Emma, la hermana, es conocida por su excentricidad y goza de la fama de ser considerada la mujer más romántica del universo. Si bien no puede llegar a conocer a la protegida, sí accede al relato de su historia, que es la de un mensaje de amor.

  • Imagen de cubierta Manolito

    Cuento donde un matrimonio entre un viejo y rico calavera y su joven esposa se enfrenta a la fragil salud de su hijo.

    A través de la joven Luisa asistimos al desmoronamiento anímico de su buena amiga Amelia. Esta, casada con un hombre ya mayor, reconocido como gran calavera en sus tiempos mozos, siente la presión de los celos en su enorme mansión, rodeada de muebles dignos de museo, fruslerías, cuadros y otros objetos de gran valor artístico y económico. Entre los cuadros pronto reclama la atención uno de Hartz que representa a un campesino que eleva en sus brazos y a la altura de su cara colorada y saludable a un niño de pocos meses e igual de lustroso que su progenitor. Esta imagen se postula desde el principio como contrapunto de la realidad de Amelia, esposa de un hombre viejo y madre de un niño enfermizo.

  • Imagen de cubierta Las primeras rosas

    Cuento donde el verdadero amor se impone mediante sacrificios.

    Carmencilla está entusiasmada con la llegada de la primavera y así se lo hace notar al joven que la acompaña en su paseo, un muchacho que tras una amistad de años todavía esconde el amor que por ella siente. Tras ellos marcha el padre de la chica, don Fermín, jugador de ajedrez y escritor de ensayo histórico con mayor aprecio en sí mismo de lo que en realidad debería corresponderle. Entre los sacrificios amorosos del joven se cuentan el dejarse ganar las partidas y escuchar con toda la atención posible las lecturas que el viejo hace de alguno de sus tomos. La armonía creada entre ellos tres se ve turbada el día en que llega el barón Cavellín, un joven engreído a quien Carmencilla pretenderá darle las primeras rosas del año.

  • Imagen de cubierta La llave

    Cuento que narra el crimen de un viejo avaro y cómo una llave delata al asesino.

    Todo comienza con el joven Patricio forjando una llave de hierro para la puerta de la casa de su tío, el señor Bruno. Es este un viejo avaro, de los que se figuran siempre con una olla llena de onzas que nunca se emplean. A él le asiste un joven endeble y tímido llamado Rufino, la única persona a la que el viejo le confía su llave. En este estado de cosas llega la noche del 16 de noviembre de 1887, cuando Rufino entra en la casa en un estado casi febril. La llave de frío hierro cuelga sobre su pecho cuando se acerca a la alcoba del viejo, al que ata en su cama. El ímpetu le lleva a matarlo con una faca y, presa del terror de sus actos, en lugar de huir decide que lo mejor es quemar la casa con el cadáver dentro. Sin saber cómo, la llave desaparecerá de su pecho.

  • Imagen de cubierta El paladín

    Cuento naturalista donde se defiende la educación para convertir la furia en ideas.

    Comienza a anochecer tras una jornada de desfile de la milicia nacional. Dos señoras, que habían decidido dar un paseo en carruaje para evitar los bullicios de la fiesta, están llegando a la capital cuando deciden hacer una parada. Ambas pasean por un pradezuelo situado entre zanjas, tejares abandonados y casucos miserables. Cerca de ellas, un grupo de niños juega a recrear la guerra carlista que tiene en vilo al país. Se trata de una pedrea entre dos barrios. Portándose como del barrio de Oriente está Felipín, que ya a su edad es un bravo carlista y que en medio del combate recibió una pedrada en la cabeza. La ira se sobrepone al temor de la sangre, y coge un pegote de barro con que llevar a cabo su venganza. Así lo encuentran las dos señoras, que intercederán en su favor al facilitarle una buena educación.

  • Imagen de cubierta Un borrón

    Cuento donde el desliz adúltero encuentra su perdón por analogía con un fallo infantil.

    Enriqueta está afligida, llora mientras ve a través de la ventana a su anciana madre paseando por el jardín y a su joven hija correteando cerca de ella. Ninguna de las dos teme que ninguna desgracia pueda venir a empañar la felicidad que sienten. Pero Enriqueta llora, pues su marido la ha ofendido con una vergonzosa deslealtad. No obstante, pretende mantener su pena oculta unos día más, pues no quiere fastidiar el cumpleaños de la abuela. Precisamente para esta ocasión, la pequeña niña escribe una carta a su abuela, mas un borrón va a echar por tierra todo el esfuerzo de su inocencia.

  • Imagen de cubierta La Nochebuena del centinela

    Cuento de Navidad vehiculado por la orfandad y la recurrente miseria.

    Todo está tranquilo en el cuartel militar en la noche del 24 de diciembre. Es casi medianoche y, mientras se escucha a lo lejos la algazara de panderetas y cantos, se produce el cambio de guardia. Juan de la Cruz, conocido por sus compañeros como Sinmadre, comienza por tanto con su labor de vigía, fusil al hombro. La noche parece propensa a la melancolía, sobre todo para un joven que pasó directamente del hospicio al cuartel y cuyo horizonte vital parece ya de sobras alcanzado. Sumido en sus pensamientos, ve cómo pasa cerca del cuartel una mujer, lo cual le sume aún más en sus pensamientos. Sin embargo, cuando ya queda poco para el final de su servicio de vigilancia, encuentra un rebujo de trapos al pie de la muralla.