Ganso y Pulpo

Catálogo

  • Imagen de cubierta Jugo de Pedriscos

    Cuento donde un médico enamorado esconde su ignorancia con un remedio fraudulento.

    Juan Varea concluyó su carrera para licenciarse en medicina en tiempos de la revolución septembrina, cuando se encontraban bastante descuidadas las enseñanzas universitarias, logrando cualquier título posible aquel que se presentara y lo pagase. De esta manera y con algo de remordimiento, se encontró ante su tío y protector como médico de poca ciencia, con gusto por hacer versos y con tendencia a ridiculizar el sentimiento religioso. Como último gesto protector, su tío le consigue un puesto en el apartado pueblo de Pedriscos de Arriba, donde al menos no se ve precisado de emplear su poca ciencia. Ahí se acaba enamorando de doña Úrsula, una joven viuda que es la mayorazga del lugar. Todo parece ir bien hasta el momento en que debe salvar de la muerte a la hija de esta, atacada de difteria. ¿Conservará entonces su embuste?

  • Imagen de cubierta Historia de unos amores

    Cuento donde una promesa obstaculiza la felicidad de dos enamorados.

    En contraste con el alborozo de las calles del centro de Madrid de un día de primavera, arranca este cuento con una mujer, joven y hermosa, sumida en el mayor de los dolores junto a la cabecera de la cama de su hija enferma. Después de largos días de lágrimas amargas pensando que la perdía, llora hoy de alegría, pues tiene la garantía de su salvación. Esta ha sido posible gracias al esmerado cuidado de Eduardo, el joven médico, que resulta ser un amigo de la madre desde la más tierna infancia, así como un loco enamorado de la misma. Las circunstancias, sin embargo, hicieron que esta casase por conveniencia con un hombre viejo que, en su lecho de muerte, le pidió en promesa que cuidaría de su hija exclusivamente. Es precisamente esa promesa la que se entrepone entre la felicidad de los dos jóvenes enamorados. Un ramo de violetas será el símbolo de su resolución final.

  • Imagen de cubierta Un sermón contra el baile

    Sátira donde un clérigo antimusical es víctima de un caso de tarantismo.

    Esta historia se desarrolla en un pueblo innominado de la Mancha, a finales del siglo XVIII, durante una agradable noche de verano. Los paisanos celebran el final del día de labor bailando en la plaza del pueblo al son de la vihuela del sacristán, aprovechando la ausencia del párroco del pueblo, don Gabriel Peñazo, un cura setentón que impone sobre ellos su rigurosa dictadura moral. Sin embargo, este vuelve antes de tiempo de su visita al obispo de la región y, tras mandar prender al sacristán que prenda fuego a su instrumento, prepara desde entonces su gran sermón contra el baile. La casualidad quiere que el ecónomo caiga víctima de tarantismo pocos días antes. La receta del doctor es precisa: el párroco, para salvar su vida, tiene que bailar.

  • Imagen de cubierta La desdicha de Juan

    Cuento donde una vida miserable hace preferible la locura.

    Juan es un obrero que cada mañana debe levantarse en su buhardilla para ir a trabajar como una mula de carga a cambio de un mísero jornal que apenas alcanza para mantener vivos a sus dos hijos pequeños, huérfanos además de madre. Sin embargo, un día baja a la calle y comienza a ofrecer a sus vecinos todas las dádivas que ellos deseen pedirle, tan magnánimo y omnipotente se siente. Todos lo toman por una graciosa borrachera hasta el día siguiente, cuando la escena vuelve a repetirse. Cuando alguien, haciendo chanzas, pone en duda sus poderes sin límite, Juan le lanza un puñetazo. Llevado a prevención y examinado pronto se dictamina que el buen hombre ha perdido la razón. Así es como acaba en el manicomio y sus hijos en un asilo. Tras cuatro años de encierro un doctor consigue devolverle la razón. A cambio solo le pide su gratitud…

  • Imagen de cubierta La primera batalla

    Cuento que exalta la valentía de un niño frente a la enfermedad.

    Tomás es un niño de diez años, alto y esbelto, que juega habitualmente con sus amigos al toro en el Prado. Un día de primavera, sin embargo, su vida da un giro importante cuando se despierta llorando porque le duele mucho el ojo izquierdo. Los mimos de patita de rana poco le alivian y su padre encuentra en el fondo de la retina un puntito blanco que, con los días, aumenta su tamaño. Alertados, los padres llaman a un médico, que confirma sus peores sospechas: el niño tiene una catarata y la única solución posible es la intervención quirúrgica. Los padres se ven entonces atenazados por el miedo a que su hijo, tan pequeño, no sea capaz de resistir una prueba semejante. Sin embargo, impulsado por el desdén de sus amigos en el juego y su sueño de ser militar, Tomás se arma de valor para afrontar la que será su primera batalla.

  • Imagen de cubierta El niño enfermo

    Cuento donde un matrimonio pobre se enfrenta a la enfermedad de su hijo.

    Un padre llega de la oficina a su humilde hogar y se encuentra con su querida mujer algo nerviosa. Resulta que el niño tose y está completamente desganado. En primera instancia, el padre pretende quitar hierro al asunto, pero lo cierto es que la enfermedad del niño prospera y la idea de la muerte aleteando por toda la casa pronto se apodera de los padres. Sin recursos, buscan asistencia médica y la encuentran por fin en la casa de socorro. Un médico gordo, funcionario en el peor sentido que se le puede atribuir al puesto, acude a ver al niño enfermo con toda la parsimonia del mundo. Del mismo modo, entra en la casa echando el humo de su puro por la boca y da su diagnóstico de pulmonía con la mayor indiferencia. A los padres, en su pobreza, solo les queda un recurso: el Hospital del Niño Jesús.

  • Imagen de cubierta Sueño interrumpido

    Cuento donde un médico, un cura y un usurero se encuentran con un matrimonio que ha despertado de un sueño de cien años.

    Nunca se han abierto las ventanas del número 37 de la calle de la Paloma, una casa apoyada con un puntal en el siglo XVIII y pegada a una fábrica de obleas que se vale de todos los adelantos del siglo XIX. Sin embargo, un buen día de 1881 sus ventanas se abren y, poco después, se ve en la calle a un hombre que suscita por su aspecto anticuado la hilaridad de las gentes que habitan la calle en día de mercado. En su tienda de antigüedades despierta a su esposa, María del Pópolo. La gente se agolpa a la puerta de la tienda, sospechando que se trata de unos farsantes o unos titiriteros. Un joven doctor, un cura y un usurero serán los vecinos encargados de entrar a hablar con ellos, descubriendo que se trata de un matrimonio que acaba de interrumpir un sueño de cien años.

  • Imagen de cubierta ¡Noche de Reyes!

    Cuento navideño donde el regalo más esperado es el amor correspondido.

    Nieva con abundancia en Lugareda. Por el camino helado se acerca el doctor Prieto, que llega por fin a su casa. En ella le recibe la jarana de panderos y rabeles tañidos al amor de la lumbre del hogar. La tía Sátrapa se encarga de ultimar los detalles de la cena, ayudada por Periquín, el hijo pequeño del médico. También se encuentra en la casa Bastian, el hijo mediano, y Engracia, la hermana mayor. Quizás movida por los recuerdos de su fallecida madre, es ella quien se muestra más proclive a la tristeza en el marco de tanta alegría. Con sus quince años, es de una belleza humilde, que bien reconoce en ella el bueno de Pablo, hijo de una prima del doctor. Mientras los más pequeños especulan sobre las dádivas que los Reyes Magos han de traerles, ella dejará su zapatito en la ventana a instancias del joven, que le asegura que algo han de dejarle en él esa noche también a ella, por muy mayor que se haya hecho ya.

  • Imagen de cubierta Mi prima Andrea

    Cuento donde la ciencia se muestra impotente para librar a una joven de su carácter depresivo.

    Andrea es muy bonita, pero existe una sombra en sus dos magníficos ojos negros, con reflejos azulados como las alas de un cuervo, y de mirada profunda y llena de abismos como el mar. Además, desde su infancia, su padre ha examinado en su cabeza el progreso de unas extrañas protuberancias. El narrador de la historia, primo de la joven Andrea, está perdidamente enamorado de ella y desde pequeño alberga el deseo de casarse con ella, deseo que su tío alienta. Así, el día de su vigésimo quinto aniversario, el tío le pregunta si está dispuesto a casarse realmente con ella y la emoción les embarga a ambos. Sin embargo, mientras están abrazados y lacrimosos, Andrea ha aprovechado el momento para huir de casa. Tiempo después, volverán a tener noticias de ella.

  • Imagen de cubierta Pedro Barrera

    Cuento donde el amor y la generosidad se ven recompensados por encima de la codicia y la rabia.

    Esta es la historia del memorialista Pedro Barrera, que tenía su puesto en un portal de la calle Relatores de Madrid. Si bien podría ser uno de tantos, este encierra una historia singular, y es que en ocasiones se acude al memorialista para asuntos íntimos. De ello resulta que el señor Barrera, a pesar de su condición humilde, tiene en adopción a dos niñas, cuyo acaudalado tío se encuentra en sus últimas horas. Si bien la fortuna de las niñas puede cambiar en breve por vía testamentaria, una ambiciosa sobrina llamada Milagros no deja acercarse a nadie hasta el lecho de muerte y niega el parentesco que le liga con las dos niñas. Gracias a la mediación del médico y el memorialista, la situación puede cambiar en el último momento.