Ganso y Pulpo

La Gran Vía

La Gran Vía fue una revista semanal ilustrada, fundada por el escritor sevillano Felipe Pérez y González, que bautizó su publicación periódica con el mismo título que la obra del género chico de la que fue letrista en 1886 y que se convirtió en uno de los mayores éxitos de la época tanto en España como en América.

Su primer número se publicó el domingo 2 de julio de 1893 al precio de 20 céntimos en toda España. En la administración de la empresa contó con la ayuda del comerciante y poeta Gaspar Abati.

Por la dirección de la revista pasaron varios escritores. Felipe Pérez lo hizo hasta el número 8 (agosto de 1893). Desde entonces toma el relevo Carlos Frontaura, que la dirigió hasta el número 38 (marzo de 1894). El tercer director fue Salvador Rueda, que se mantuvo en el cargo hasta el número 115 (septiembre de 1895). Desde entonces, y bajo la tutela de una nueva empresa, la publicación se mantuvo en activo hasta su número 127, publicado el 14 de diciembre de 1895.

Todos sus números, publicados cada domingo, llevaban una cubierta ilustrada y mantenían una paginación continuada para todo el año. La extensión de cada número fue variando con el tiempo, oscilando entre las 6 y las 16 páginas. Estas tienen un formato menor de folio y están profusamente ilustradas. Las empresas encargadas de su impresión también fueron variando con el tiempo: de la imprenta de E. Rubiós se pasó a la de los Sucesores de Rivadeneyra y de esta, finalmente, a la Tipografía de la Viuda e Hijos de Rubiñós.

Respecto a sus contenidos, se trata de una revista miscelánea, con secciones de carácter informativo (fijas como Actualidades, Lo del día, Notas artísticas, etc.; o variables como crónicas taurinas e informaciones lúdicas, religiosas o militares) y otras de tipo artístico y literario. Estos fueron más numerosos, admitiendo tanto las formas versificadas como las narrativas, aunque siempre vehiculadas por la brevedad. La línea general de todos los textos es su tendencia humorística y satírica, fruto de las plumas de la vieja escuela romántica y costumbrista: Ramón de Campoamor, José Fernández Bremón, Miguel Ramos Carrión, Ángel Rodríguez Chaves, Juan Pérez Zúñiga, Eduardo del Palacio, Enrique Sepúlveda, Luis Taboada, Antonio Sánchez Pérez, Eduardo Saco, Federico Urrecha, José Estremera, Alejandro Larrubiera, Vital Aza, Eduardo de Lustonó, Moreno Godino, José de Siles, etc. Asimismo, también contó con poetas que promovían el modernismo, como Salvador Rueda y toda una nueva generación donde destaca el nombre de Rubén Darío.

Los contenidos ilustrados fueron, como ya se ha comentado, numerosos. Tenían gran importancia en el peso de la publicación, apareciendo tanto en huecograbado como en fotograbado. Se trata, generalmente, de reproducciones de obras artísticas de autores coetáneos, apuntes al natural, dibujos y fotografías. No obstante, tuvieron fundamental relevancia los grafismos humorísticos, de los monos a los chistes, tiras cómicas y caricaturas. Entre sus autores destacan Alfredo Perea, Ramón Cilla y Eduardo Sáenz Hermúa (más conocido como Mecachis). En la sección gráfica, también se cuentan fototipias procedentes de La España ilustrada, gracias a un contrato con Hauser y Menet, editores de la revista.

Cada número de la revista concluía con una sección llamada Menudencias, con pasatiempos, anuncios y listado de libros recibidos.

Se considera que La Gran Vía logró un gran éxito en su momento. Aparte de sus 127 números ordinarios, publicó el Almanaque de La Gran Vía para el año 1894 y un número extraordinario en enero de 1895.