El convento de Nuestra Señora de la Merced de Madrid fue fundado por fray Gaspar de Torres, de la Orden de la Merced, en 1564. Hoy ya desaparecido, se encontraba ubicado en la también desaparecida calle de Barrionuevo. Entre los frailes que lo habitaron hasta su desamortización en 1836 destaca Tirso de Molina. Tras su derrumbe, el lugar que ocupaba se convirtió en la plaza del Progreso, hoy conocida como plaza de Tirso de Molina.
En el catálogo de Ganso y Pulpo, esta instancia aparece mencionada o citada, directa o indirectamente, en los siguientes 3 textos:
El alma en pena
1877
El cura de Tamajón
1903
Una aventura de Quevedo
1903