El viaducto de Segovia es una construcción existente en el centro de Madrid. Se inauguró en 1874, estando constituido de hierro y madera. Ya desde entonces fue un destino recurrente de los suicidas. Siendo prolongación de la calle de Bailén, toma su nombre de la calle de Segovia, que transcurre bajo el mismo.
En el catálogo de Ganso y Pulpo, esta instancia aparece mencionada o citada, directa o indirectamente, en los siguientes 4 textos:
El hombre menú
1918
Exposición de cabezas
1892
La calva de mi portero
1875
Mi prima Andrea
1887