Apolo es uno de los principales dioses de la mitología greco-romana. Se le identifica con la luz de la verdad, la muerte súbita, las plagas y las enfermedades. No obstante, adquiere su principal importancia como dios de la belleza, la perfección y la armonía. También es referido con el apodo de Febo. Es padre de Asclepio.
Ha sido representado numerosas ocasiones en la historia del arte. Entre dichas obras destaca el Apolo de Belvedere.
También ha dado nombre a diversos establecimientos, como por ejemplo el Teatro Apolo.
En el catálogo de Ganso y Pulpo, esta instancia aparece mencionada o citada, directa o indirectamente, en los siguientes 3 textos:
El gato del poeta
1901
Las siete estaciones
1884
Ratimago
1878