Ganso y Pulpo

Catálogo

  • Imagen de cubierta El número trece

    Cuento que carga con humor contra la superstición hacia el número trece.

    Pedro Escamilla parte de la incomprensión hacia el grueso de las supersticiones y, más concretamente, hacia la enconada aversión que algunas personas tienen a algo tan nimio como el número trece. A este propósito, procede con la relación de una historia que presenta como verídica y de la cual difícilmente podrá sacarse la conclusión de que el trece sea un número siniestro. Dicha historia es la protagonizada por Juan García que, desde que se rompió una pierna a los trece años, llevó hasta la exageración el horror que profesaba a dicho número. Ya en edad adulta, se muestra sujeto indudablemente a la influencia del número trece y, dicha creencia está tan arraigada en su mente, que los días trece del mes no sale su casa. Un premio en la lotería acabará demostrando que su aversión supersticiosa podría ser, realmente, la razón de todas sus desgracias.

  • Imagen de cubierta Reuniones de confianza

    Cuento que satiriza la costumbre de las reuniones de confianza de la clase media.

    El empeño de la clase media en querer ser aristocracia —o cuando menos aparentarlo— da lugar a una serie de reuniones de confianza donde unos pocos familiares y amigos son recibidos para charlar, jugar a algún juego de sociedad que se ha puesto de moda y tomar un chocolate antes de marchar. Así lo hacen los señores de Pérez, cuya reunión de confianza es cada lunes y que, a la hora de hacer la lista de invitados, sus faltas materiales les impiden recibir a gente de cumplido. Las invitaciones son siempre verbales e improvisadas, los juegos son comprados días antes del evento sin saber muy bien en qué consisten y la criada recibe órdenes a las que no está acostumbrada en su día a día. Al final todo queda preparado, con tanto esmero como ahorro, para celebrar su primera reunión de confianza.

  • Imagen de cubierta ¡Nochebuena!

    Mordaz relato del desarrollo de las fiestas navideñas en el Madrid de final de siglo.

    De la mano de Moreno Godino nos acercamos a la Nochebuena madrileña del año 1890. Inicia su mordaz retrato de la fiesta una semana antes, cuando las personas que esperan por su trabajo un aguinaldo se vuelven más solícitas y amables que de costumbre; cuando las familias de clase media comienzan a desesperarse por los excesos de su presupuesto. Ya centrado en el día 24 nos muestra un centro de la ciudad abarrotado, lleno de transacciones, camorras, timos y afanos entre puestos de golosinas y manadas de pavos. También pueden verse por la tarde a los belenistas de capa caída, víctimas de las gamberradas de los pilluelos. Con la noche ya se desata la locura, con funciones teatrales o con el tuti-li-mundi del Manquillo. Tampoco queda fuera de la crónica la Misa del Gallo y, por supuesto, una gran indigestión.

  • Imagen de cubierta La mujer pedante

    Cuento que satiriza con fin moral la actitud pedante de una mujer durante un viaje en tren.

    Los pasajeros del tren para Andalucía se encuentran ya instalados y, preparados para el inicio del viaje, esperan en la sala de descanso de la primera clase. Ahí llega una señora de cuarenta años, que si bien conserva aún rasgos de una juventud hermosa, resulta ridícula en su traje, mucho más apropiado para una veinteañera que para una dama de su edad. Antes de que el tren se ponga en marcha, pide a su criado que le dé su anteojo, su álbum, sus libros, su estuche y su caja de pinturas. Transcurridos unos cuantos kilómetros, a la altura de Aranjuez, inicia una conversación con su vecino donde la señora va dando muestras de una evidente pedantería, vanidad y oquedad. Su discurso no da para mucho; ni siquiera en tiempo, pues su parada es mucho más próxima de lo que cabía esperar.

  • Imagen de cubierta Original, moral y de actualidad

    Sátira donde el ingenio de un articulista pone de manifiesto la vanidad imperante en la sociedad.

    Un articulista saca a relucir su ingenio ante las demandas del editor, que quiere un texto acerca de asuntos de actualidad, rebosante de originalidad en la forma y con un fondo altamente moralizador. Dadas las consignas y periódico en mano, el articulista visita a tres personas del pueblo a partir de las noticias del día. El suicidio de una joven le lleva a conocer los entresijos de su historia, relatada por una vecina; la velada artística en casa de una conocida familia aristocrática es contrastada con las impresiones de un amigo asistente; y el funeral de un hombre generoso, vacío a pesar de las expectativas, se justifica en las palabras de un monago. Las tres historias, hechas una, dan cuenta del motor vanidoso y vacuo de la sociedad.

  • Imagen de cubierta Un matrimonio

    Cuento acerca de cómo afecta a un matrimonio su ascenso a la clase alta desde la baja.

    José es ayuda de cámara en la casa de un conde. Benita es la doncella de la condesa. Ambos sirvientes se enamoran y, entre arrumaco y arrumaco, echan pestes de los señores a los que sirven. Una vez casados, deciden probar su propia fortuna y para ello abren una tienda de cuellos y puños de camisa en el quinto piso de una calle del centro de Madrid. Lejos de irles mal, continúan ascendiendo en la escala social conforme van bajando pisos de escalera del edificio. Y tras la tienda de lujo llegan las inversiones en bolsa y, con ellas, más dinero todavía. Tanto es así que llegan a tener millones de reales y sirvientes contratados en su casa. Tan solo les falta el título de condes para alcanzar la completa felicidad. Pero la vanidad y la avaricia se enfrentan, pues duele en el bolsillo el tener que cambiar oro por oropeles.

  • Imagen de cubierta Al vado o a la muerte

    Breve cuento que da escarmiento a la irresolución de su protagonista.

    Todos envidian en el pueblo a don Atilano, pues se trata de un hombre al que todo le va bien, que de nada puede quejarse: tiene una esposa que se desvive por hacerlo feliz, su hijo está cerca de ser licenciado en medicina, su hija es un encanto de belleza y humildad, su suegra es muy mayor y jamás le ha causado ninguna pena ni sembrado cizaña entre él y su esposa. Para colmo de dichas, ha ganado incluso un suculento premio en la lotería nacional con la friolera de doscientas cincuenta mil pesetas. Sin embargo, toda esta felicidad le parece incompleta, siente que todavía hay algo que le falta. Don Atilano no encontrará el valor de lo que tiene hasta haberlo perdido todo por causa de su incapacidad de decisión y nulo carácter resolutivo.

  • Imagen de cubierta Dos hermanos

    Sátira político-social que pone de manifiesto los vicios del nepotismo, la hipocresía y la vagancia.

    La revolución de 1854 trajo consigo un cambio de gobierno. En este relato trae también consigo, a través del nepotismo, un cambio de vida para Ramón Becerrillo, joven que deja su trabajo en la zapatería de su padre para pasar a engrosar las filas de la administración pública. Desde entonces su vida queda marcada por los constantes cambios de régimen político, que le llevan a alternar entre el empleo público, el periodismo satírico y gacetillero y el desempleo. La única constante y estabilidad que encuentra radica en su oposición perpetua a volver a la zapatería junto a su hermano, con el que acaba reñido. A través de ambas figuras se sopesan las virtudes de un oficio honrado y las de «todos los empleos del mundo».

  • Imagen de cubierta ¡Que viene el coco!

    Sátira social donde se da escarnio a la gula de un marido de conveniencia.

    He aquí la historia de un matrimonio entre dos personas cuyo mayor punto en común es la extrema mediocridad. Fructuoso, el marido, dueño de una fábrica de chocolate, es presa únicamente de la pasión que le suscita la gula. Timotea, la esposa, persona de nula iniciativa, va mientras tanto atenazándose y materializando su aversión a la grotesca figura de su cónyuge a través del terror infantil que, a modo de trauma, le dejó la siempre alertada venida del coco. Al final, no queda más remedio que visitar en la Selva Negra al famoso doctor Angus, a quien precede el éxito de sus métodos sanatorios. Mientras Timotea queda confiada a los cuidados del joven alienista, Fructuoso se dedica a recorrer la zona con el objeto de conocer los avances del pueblo germano respecto al chocolate…

  • Imagen de cubierta La muela del juicio

    Cuento satírico acerca de la pusilanimidad de un marido cuarentón.

    Don Perfecto Verdaloga, a sus cuarenta y cuatro años, vive bajo la tiranía de su esposa Robustiana, que nunca le deja dinero para sus expansiones. De este modo, el hombre, sin atreverse a la rebelión, acaba optando por mantener una aventura adúltera con una costurera huérfana. Ahora bien, siempre falto de recursos, habrá de encontrar en la muela del perro de su mujer, muerto por el moquillo, la oportunidad de hacer el negocio que le permita llevar a comer a su querida por el día de su santo a un fondín de la Puerta de Alcalá. Sin embargo, las inconveniencias de ejercer un oficio sin licencia o las malas artes de una portera ladina serán algunos de los obstáculos a los que don Perfecto habrá de hacer frente.