Ganso y Pulpo

Catálogo

  • Imagen de cubierta La madre del verdugo

    Cuento donde una joven se ve abocada a un destino fatal cuando se enamora del hombre que abusa de ella.

    El presente relato se sitúa en los azarosos años de la Edad Media, tiempo en que el feudalismo dio lugar a tremendos desmanes y crueles despropósitos. El aquí narrado se centra en cómo un conde castellano, con fama de cruel y sanguinario, se encapricha de una joven aldeana que, en términos tanto sociales como morales, se encuentra en los antípodas del carácter del conde. Tan bella como virtuosa, la muchacha se niega en rotundo a acceder a los propósitos libidinosos del noble que, acomodado a salirse con la suya sin importar los medios, trama una estratagema para llevarla raptada a su castillo. Ahí la joven acaba rindiéndose a los propósitos del conde y, lo que es peor, cayendo enamorada de él. El noble, sin embargo, una vez satisfecho el deseo, se deshace de ella. Años más tarde la joven vuelve al pueblo con un hijo y un marido que es por todos detestado: el verdugo.

  • Imagen de cubierta Por el ojo de la cerradura

    Cuento donde el amor verdadero triunfa sobre un matrimonio concertado.

    Corren los últimos años del siglo XVIII cuando el joven don Lope de Silva y Avendaño, rico desde la cuna, llega a la capital de la corte. Pronto despierta la curiosidad de la sociedad de buen tono, que comienza a disipar las dudas sobre su origen al tener conocimiento de sus visitas a casa de don Pedro Osorio y Albuquerque, consejero de Castilla. Este prohombre tiene una hija, de nombre Serafina, tan bella como aislada de cualquier contacto social, tremendamente sobreprotegida. Su clausura y temor del mundo, sin embargo, es vencido por la curiosidad. Así es que un día que pasaba por la puerta del despacho de su padre, como esta estuviese cerrada y sintiese rumor de voces dentro, tuvo la tentación de mirar por el ojo de la llave… De este modo da comienzo su relación con el joven Lope, con quien deberá plantar cara a un matrimonio concertado.

  • Imagen de cubierta El cazador de búhos

    Cuento donde un hombre debe enfrentarse a un fantasma tras decapitar una figura religiosa.

    En esta narración nos acercamos hasta un pequeño pueblo que tiene por patrón a San Juan Bautista. El origen de esta devoción se encuentra en la repentina aparición de una talla de madera que representaba al santo. Si bien se previó erigir una ermita en el lugar para rendir culto a la imagen, el proyecto quedó inacabado, existiendo únicamente un pequeño altar con doselete de piedra sobre el que se colocó la imagen, cobijada únicamente por la sombra de una higuera. En este pueblo vive Gil el tuerto, un hombre que vive completamente apartado de sus vecinos, lo cual convierte su presencia en un signo de mal agüero. Imagen que se refuerza en el hecho de que se dedique a la caza y taxidermia de búhos, ave de igual mal fario. Es precisamente esta afición la que le lleva a enfrentarse una noche de San Juan a un terrible fantasma.

  • Imagen de cubierta Una asociación

    Cuento donde se desenmascara la existencia de una asociación machista.

    El narrador de esta historia acude a una casa de Madrid, invitado por un buen amigo, para asistir a la reunión de una asociación secreta caracterizadas por la fraternidad extrema de sus socios. Al poco de llegar, pasa a una gran sala, discretamente echadas las cortinas en sus ventanas, en medio de la cual se encuentra una gran mesa llena de papeles y tres sillones, uno en el centro y dos en los costados, y en derredor anchos y cómodos divanes. Allí toman sus posiciones cerca de una veintena de señores. A través del orden del día, consistente en la lectura de tres cartas de diferente procedencia y cariz, el neófito descubrirá con terror el verdadero objeto de la asociación a la que pertenece su amigo y que resulta una feroz amenaza para todas las mujeres.

  • Imagen de cubierta Juan Fatiga

    Cuento simbólico donde la perseverancia del trabajo consigue la alianza de la fortuna.

    Nadie en la pequeña aldea da crédito a las palabras del sacerdote cuando hace pública la primera amonestación de Juan Fatiga y Catalina Rueda. Todos piensan que la muchacha ha perdido el juicio, más aún cuando los amantes desdeñados ven a la pareja en amoroso coloquio bajo el amparo de un hermoso fresno. Las razones de su asombro radican principalmente en que nadie había visto antes que los dos jóvenes hubiesen cruzado palabra alguna. A ello se suma que Juan Fatiga es uno de los seres más desdichados del contorno: tremendamente feo y acuciado siempre por la fatalidad. Así pues, inmerso en la mayor de las miserias, tomó consciencia de que, para evitar el tener que pedir limosna, era preciso trabajar. Catalina, por su parte, es todo lo contrario. ¿Por qué entonces semejante enlace?

  • Imagen de cubierta El cuento de la abuelita

    Cuento enmarcado donde el amor entre dos jóvenes sucumbe por la ingratitud y la ambición.

    En una noche de invierno, una abuela cuenta a sus nietos un cuento alrededor del fuego de la chimenea. Este trata de un señor muy rico y malvado, apodado Barrabás, y de su hija Berta, que por contraposición a su padre resulta ser un verdadero ángel caritativo. Esta, al llegar a los diecisiete años, se sume en un estado melancólico a causa de un matrimonio impuesto con un hombre horrible en su riqueza mientras ella está enamorada de Lisandro, un humilde pastor. Ante la noticia de la boda forzada, aconsejada por su dueña, va a visitar al astrólogo Fineo, que tras leer las rayas de su mano le dice que su porvenir no consiste ni en lo uno ni en lo otro. Poco después, Lisandro toma una resolución heroica: hacerse soldado para encontrar fortuna y ganar así el favor del señor Barrabás. Así, entre promesas de amor, marcha a la guerra. Pero lo cierto es que con la ausencia todo se olvida…

  • Imagen de cubierta Adrián el Tullido

    Cuento donde un misterioso asesinato acaba convirtiéndose en alegoría.

    La historia de Adrián el Tullido nos transporta a una pequeña aldea de la provincia de Valladolid allá por los años del siglo XVI, donde dicho personaje es recordado todavía con horror, prácticamente como parte de una leyenda. Su aspecto era repulsivo en alto grado y bien recordaba la presencia de un reptil. Tenía todo el lado derecho de su cuerpo tullido y era por ello que un mal día apareció en el pueblo para pedir limosna. Y allí se quedó como si se tratase de un vecino más. Sin embargo, la animadversión general de que era objeto no tardó en concitar sobre su cabeza las iras de aquellos paisanos de tal modo que todo cuanto malo sucedía en el pueblo se le atribuía a él. Los vecinos vivían con el deseo de dar una buena paliza al tullido, arrojándole después de la localidad, pero nadie se atrevía a ello. Un buen día, sin embargo, lo encuentran asesinado en la plaza. Una joven muchacha desconocida a su lado, que deberá pagar por su misterioso crimen.

  • Imagen de cubierta ¡Eulalia!

    Cuento que sintetiza el auge y declive de una mujer mundana.

    Aquí se suceden varios cuadros que representan una parte de la comedia de la vida, que ponen de relieve una de las enfermedades de la sociedad. La historia de Eulalia es la historia de un gran número de muchachas que, engañadas por algún joven heredero, entregan su carne y su alma pensando que a él pertenece. Desengañadas poco después, no dudan en aceptar el cheque bancario que ha de permitirles instalarse en un escalafón más alto de la sociedad. Mantenerse ahí es complicado, por no decir imposible si no se echa mano de algún viejo propietario al que dejar sin una moneda en los bolsillos. Convertidas en mujeres de mundo, estas Eulalias vengan su infortunio inicial fundiendo las fortunas de los viejos don Juanes. Los guapos estudiantes de medicina, por ejemplo, son quienes equilibran de nuevo la balanza, dejándola en su posición inicial.

  • Imagen de cubierta El hombre del levitón

    Cuento donde un hombre acuciado por un acreedor deposita todas sus esperanzas en la venta de un remedio capilar.

    Don Eulogio Fernández y Rodríguez quiso en su día hacer unas reformas en una finca de su propiedad. Para ello, se vio precisado de pedir dinero a varios prestamistas de la zona. Con el fin de no perder su propiedad hipotecada, viajó hasta Madrid con la ilusión de conseguir el dinero mediante la venta de un remedio familiar contra la caída del cabello. Sin embargo, el tiempo pasa y el privilegio de invención que debe firmar el ministro de Fomento no llega nunca. Mientras tanto, le llega una carta de don Cosme Barrigón, un usurero que ha comprado todas sus deudas con el firme propósito de hacerse con su finca. Acuciado por el plazo y no conocer los rasgos físicos de su nuevo y único acreedor, don Eulogio pasa los días atenazado por la incertidumbre. Un día aparece un hombre con un levitón buscándole. Ha llegado el momento de enfrentarse al usurero.

  • Imagen de cubierta El gran país

    Sátira que pone de manifiesto la ignorancia, egoísmo y necedad de las masas populares.

    La gran ciudad de la Pipiripáila se encuentra en el hermoso país de la Pipirijáina, que tiene la singularidad de contar entre sus leyes la de que cada pueblo ha de tener una especie de reyezuelo, elegido por sus convecinos. Este reyezuelo, que puede ser nombrado y destituido cada día, contrae, al ocupar el más alto puesto del Estado, el ineludible compromiso de dejar a su sucesor una Memoria detallada de lo que haya aprendido en el poder. En esta ocasión el pueblo elige monarca al anciano Doctor X***, que accede a su nuevo cargo el mismo día que se propone enseñar a sus nietos el origen de la seda con la ayuda de algunas orugas. El Doctor, movido por los ideales de prudencia y justicia, se encuentra sin embargo con la ignorancia y brutalidad de unos y la necedad y egoísmo de otros. Así pues, pasa de una idolatría que nació y duró mientras nada había hecho por su patria a un aborrecimiento de sus compatriotas, engendrado por la publicación de leyes justas, equitativas y humanitarias. Llega entonces el momento de escribir su Memoria.