Ganso y Pulpo

Catálogo

  • Imagen de cubierta La loca

    Cuento donde una mujer vanidosa pierde la razón tras la enfermedad de sus hijos.

    El presente relato comienza con una apacible excursión de domingo. Su carácter es algo especial y excéntrico, pues los coches se dirigen hacia un manicomio. El trayecto tranquilo y apacible despierta ya en el ánimo de los visitantes una serie de sentimientos encontrados. Llegados ya al recinto hospitalario, disfrutan de una visita guiada por las distintas habitaciones, todas organizadas de acuerdo con las diferentes manías catalogadas por la ciencia del momento. En una de ellas se encuentran con una mujer aristocrática que, en la penumbra de su estancia, mantiene siempre tapados sus ojos. Al dejarla atrás, conocerán la triste historia de su locura, marcada por el temor vanidoso a contraer una enfermedad ocular que a más de un miembro de su familia ha dejado sumido en la ceguera.

  • Imagen de cubierta El Quijote de la boardilla

    Cuento donde la monomanía astronómica de un hombre es revelada por la portera de su edificio.

    El narrador de este cuento no puede evitar sentir curiosidad por el vecino que ocupa la boardilla de su edificio. Su comportamiento huraño, su única salida mensual de la casa, su vuelta a la boardilla siempre acompañado de un mozo de cuerda cargado de paquetes envueltos en hojas de periódico… Finalmente, cede a su debilidad y se decide a preguntar a su portera, única persona con la que su vecino parece tener algo de trato, para saber algo más de él. A través de las desinhibidas explicaciones de ella, podemos conocer con pelos y señales lo que don Miguel hace en la boardilla, siempre haciendo cuentas, siempre mirando al cielo con sus instrumentos, siempre completamente absorto en sus problemas astronómicos.

  • Imagen de cubierta Los tres sueños de Colilla

    Cuento donde un golfo vive su primera ambición y su primer desengaño.

    Este relato, como varios del mismo autor, está protagonizado por un pequeño golfo, canalla o pillete de las calles madrileñas. Este joven huérfano tiene por nombre Colilla por tratarse de una «colilla social». Acostumbrado desde su más tierna infancia a tener que ir pidiendo limosnas por doquier, sorteando y sobreviviendo a los accidentes propios de una vida miserable, alcanza la edad de once años. Por entonces ya siente predilección por las señoras hermosas, perfumadas y elegantes, en lo que a mendigar se refiere; pues del mendigar no le salvan los miserables trabajos de vendedor de periódicos, de fósforos o de arena. Una noche, tras haber rondado las salidas del teatro, consigue de una gran mujer una moneda de oro de veinticinco pesetas. Con ella nace la primera ambición del muchacho, cuyos sueños destemplados de la noche le guiarán igualmente a su primer desengaño.

  • Imagen de cubierta ¡Un duro!

    Cuento donde la base de una gran fortuna radica en el trabajo y el esfuerzo.

    Corre el año de 1877 y el narrador de este relato se encuentra de vacaciones veraniegas en un pueblo de Castilla la Vieja. En uno de esos días sale al monte para disfrutar de una jornada de caza y, desconocedor del terreno, se acaba perdiendo, incapaz de encontrar de nuevo el camino a casa. Cuando su esperanza de dormir bajo techo va desapareciendo, se encuentra con un hombre, del tipo del agricultor, aunque bien vestido. Este le informa de que el pueblo se encuentra a 14 kilómetros de ahí y le ofrece su hospitalidad para pasar a buen resguardo la noche. Este hombre es el señor Manuel, un respetado hombre que resulta poseer prácticamente todas las tierras y propiedades de la zona. A la hora de la cena, asegura que toda su riqueza la ha ganado por un solo duro. Semejante afirmación hace necesaria una explicación. Todo da comienzo en una herencia envuelta en un mensaje de mal agüero.

  • Imagen de cubierta Juan Fatiga

    Cuento simbólico donde la perseverancia del trabajo consigue la alianza de la fortuna.

    Nadie en la pequeña aldea da crédito a las palabras del sacerdote cuando hace pública la primera amonestación de Juan Fatiga y Catalina Rueda. Todos piensan que la muchacha ha perdido el juicio, más aún cuando los amantes desdeñados ven a la pareja en amoroso coloquio bajo el amparo de un hermoso fresno. Las razones de su asombro radican principalmente en que nadie había visto antes que los dos jóvenes hubiesen cruzado palabra alguna. A ello se suma que Juan Fatiga es uno de los seres más desdichados del contorno: tremendamente feo y acuciado siempre por la fatalidad. Así pues, inmerso en la mayor de las miserias, tomó consciencia de que, para evitar el tener que pedir limosna, era preciso trabajar. Catalina, por su parte, es todo lo contrario. ¿Por qué entonces semejante enlace?

  • Imagen de cubierta La propina

    Cuento donde la existencia de un hombre se ve pautada por el remordimiento de la ingratitud.

    Un joven elegante y adinerado llega al pueblo de Cerneda en su camino hacia los establecimientos balnearios de Calzadilla. Faltando todavía bastante tiempo para poder reanudar su viaje, se ve precisado de pasar algunas horas en el villorrio, aceptando finalmente, de mala gana, tomar el chocolate que un amable aldeano insiste en ofrecerle. Rodeado de la miseria rural del lugar y de la casa del invitador, toma el obligado refrigerio y se marcha sin dejar propina a la abundante familia. Ya de viaje a Calzadilla comienza su tormento moral por no haber dejado ni un céntimo de más a aquellos pobres tan hospitalarios. Cuando por fin se reúne con su novia a distancia, que vive en Bilbao, solo puede quitarse de la cabeza el feo gesto cuando piensa en el modo de romper con ella sus relaciones. De vuelta a Madrid podrá vencer el remordimiento de la propina, pero no tardará en aparecer uno nuevo.

  • Imagen de cubierta La verdadera belleza

    Cuento donde se contraponen vanidad y virtud, encarnadas en dos hermanas.

    Ángela y Soledad son hermanas, aunque no tienen mucho que ver la una con la otra, ni en apariencia física ni en valores morales. Ángela es una muchacha tremendamente hermosa, al tiempo que queda definida por su coquetería, vanidad y superficialidad. Soledad, por otra parte, es una joven bastante fea en lo físico, aspecto que queda eclipsado por las virtudes de su honesto corazón. El tiempo pasará para ambas, demostrando, como ya se apunta desde el título, dónde radica la verdadera belleza.

  • Imagen de cubierta El tesoro

    Cuento donde un avaro aprende demasiado tarde que el mayor tesoro es el trabajo.

    De la opulenta familia de los Ginestal solo queda un segundón llamado don Álvaro, que, a fuerza de malgastar tanto el tiempo como el dinero, se encuentra actualmente sin salud y sin recursos. Su situación es absolutamente lamentable, pues además de la ruina física se ve mermado también por la espiritual. Sin criados ni guerreros, sin esposa, sin amigos… don Álvaro se encuentra solo en el mundo. Y ahora que ya ha dilapidado todas sus riquezas, resulta además un tipo dominado por dos grandes vicios: la avaricia y la pereza. Un día, sobreponiéndose a su rutina ociosa, se dedica a leer unos pergaminos apenas inteligibles de su biblioteca familiar. Atacado por la melancolía dejará caer en tierra un pergamino, y es de este modo como se encuentra con un papel corroído por el tiempo y que contiene las instrucciones para encontrar el tesoro escondido por el primer Ginestal.

  • Imagen de cubierta El palacio encantado

    Cuento que ratifica que la plena felicidad solo puede ser fruto de la locura.

    Un hombre va de visita al que le han dicho que es un palacio encantado. Colándose en él de rondón, comienza a caminar por sus corredores cuando pronto se encuentra con una serie de personas, completamente felices de su existencia, dichosos por vivir en el pleno dominio de sus ilusiones. Así se van sucediendo la mujer enamorada que ha sido supuestamente abandonada por su amante, el hombre más rico que puede encontrarse sobre la faz de la tierra, una madre incapaz de asumir la pérdida de su hijo muerto, el narcisismo exacerbado de una viejecilla que se cree flor de flores y arrebata el sentido incluso a los pájaros… e incluso el poeta por excelencia, el vate inédito, el talento oculto, el genio desconocido que haciendo miles de versos excelentes se niega a recitar o escribir ninguno.

  • Imagen de cubierta El capitán Martínez

    Cuento donde el sirviente fiel es víctima de la mezquindad y egoísmo de su superior.

    Esta es la historia de un hombre que tiene tanta suerte como escrúpulos le faltan. El resultado, una injusticia ética como tantas otras que se concatenan en la existencia humana. El capitán Martínez, militar por oficio, valiente sin entusiasmo e indiferente a cualquier ambición, cuenta con la popularidad, el afecto y la consideración de sus compañeros y superiores gracias a su carácter franco, alegre y decidor. Inspirado solo por las mujeres, la mesa bien servida y una partida de juego, siempre ha rechazado de plano cualquier seducción revolucionaria, independientemente de las promesas que le hicieran. Carente de ideales políticos, solo ansía el vivir alegre y divertido. Durante los últimos cinco años ha contado con la ayuda de Pepón, su asistente, que quiere a su amo con ternuras de madre y que ve llegar su licencia absoluta, que le permitirá volver a los brazos de su familia y de su prometida Benita, que le espera allá en el pueblo. Sin embargo, una deuda de juego del capitán trae consigo un cambio radical de planes.