Ganso y Pulpo

Catálogo

  • Imagen de cubierta El capuchón negro

    Cuento de Carnaval donde un adulterio se ve frustrado por la impericia del hombre.

    Pablo García está impaciente, agitado y nervioso esperando la llegada de la noche. Es la última fiesta de Carnaval y esta le tiene prometida la dicha de conocer a la misteriosa enmascarada con la que ha estado tratando en los bailes anteriores. Su conquista es una desconocida que le hablaba fielmente tanto de su vida pasada como presente. Pablo anda loco con ella, pues ¿quién puede ser esa mujer que sabe incluso lo que su mujer ignora? Ella le había prometido no descubrirse hasta el último baile de la temporada y, ya en el Teatro Real, él no tiene otro remedio que resignarse a esperar ante su tardanza. Mientras desespera porque ella llegue, tendrá que aguantar las mofas de amigos y conocidos.

  • Imagen de cubierta El indiano y el mono

    Cuento apologético donde un mono arruina la fortuna cosechada por un indiano en el trayecto de vuelta a España.

    Todo es contento y satisfacción a bordo de la fragata Mari Paz, que habiendo zarpado del puerto de La Habana se dirige hacia el de Santander, con agua y viento favorables y calmos. De entre todos los pasajeros, don Aniceto Rubiales, indiano que venía, es el más satisfecho de todos. Tras haber amasado ingente fortuna en América, torna al suelo patrio junto a su esposa y su única hija. Tras conocer un poco el currículum vital de Aniceto se hace notar que la nostalgia predomina en su corazón (y aún más en el de su mujer, también gallega) y he ahí el tenerlos a bordo de la embarcación. La única sombra para su alegría es la desaveniencia con su esposa sobre dónde comprar su hacienda, si en los alrededores de la aldea donde nacieron o en la ciudad de La Coruña. Por supuesto, el problema es sin duda menor. En el barco viaja una inglesa excéntrica con un orangután. Aniceto no lo sabe, pero su felicidad se encuentra bajo terrible amenaza.

  • Imagen de cubierta Paraíso perdido

    Cuento donde la nostalgia y el desengaño refuerzan el mito del paraíso perdido.

    Feliciano se lamenta, mientras acaba de fumar en el balcón de su elegante hogar, situado en la segunda planta de una calle apartada, despreciando lo artificioso que la urbanidad ofrece, anhelando los silencios llenos de vida que ofrecen los entornos de la naturaleza. A pesar de haber sido criado por su tío con vistas a que acabara ejerciendo la carrera eclesiástica, sus éxtasis siempre se encontraron alejados del misticismo. Y si bien hubo un amor adolescente con una muchacha de la aldea de sus padres, pronto se volcó en su carrera musical. Tras veinte años, marcados por la sucesión natural de desengaños, Feliciano decide volver al pueblo y, entonces, la imagen de aquella muchacha, embellecida por la distancia y purificada por la muerte, no se aparta ya de él.

  • Imagen de cubierta Como pez en el agua

    Fábula donde un pájaro deja embarazado a un pez fuera del matrimonio.

    Esta fábula comienza como una historia de amor anodina entre un pájaro y un pez. Ambos se conocen por casualidad, cuando el pájaro intenta comerse un trozo de hierba que, bajo el agua, también está comiendo el pez. Tras una mirada inicial de enojo, pronto surge la chispa entre ambos. Poco a poco, poniendo en riesgo sus vidas, el pez aflora a la superficie y el pájaro se zambulle ocasionalmente en el agua. Así hasta el día en que el pez siente los primeros síntomas de la preñez. Entonces comienzan las habladurías de peces y pájaros. El mandato social está claro: deben casarse. Y así lo hacen, mas pronto surgen más inconvenientes escandalosos porque… ¿dónde van a vivir? Por supuesto que no puede ser por separado…

  • Imagen de cubierta ¡Por el amor de Dios!

    Cuento que muestra la crueldad de unas mujeres que maltratan a sus hijos para conseguir limosna.

    Inmersos en un diálogo coral conocemos a Petra, una mujer que anda por las calles y plazas pidiendo limosna con su hijo en brazos. Este no para de llorar y quejarse, hambriento, lo cual aviva la compasión de los transeúntes que con esta pareja se cruza. Tiempo después, Petra y su hijo se alejan hacia un arrabal y entran en una taberna. En ella, el niño continúa llorando mientras la madre come y bebe un jarro de vino tras otro. Con ella se sienta a la mesa algo después Nicolasa, también con su hijo en brazos. Al comentar lo poco que ha ganado, queda pasmada ante la gran cantidad de monedas logradas por Petra. Esta le explica que para conseguir mover a piedad a los ricos se necesita que el niño llore. La codicia llevará a la amiga a plantearse la posibilidad de maltratar a su hijo para conseguir más dinero.

  • Imagen de cubierta La estrella de rabo

    Cuento de Navidad donde un símbolo pone de manifiesto que los grandes eventos vitales siempre traen cola.

    La mesa del comedor ostenta un enorme nacimiento navideño, con su musgo y su riachuelo de espejo, con su montaña y su castillo de Herodes, con sus figuritas de pasta vestidas al uso castellano. Tan magnífico belén es obra de don Aniceto, que lo contempla con gran orgullo. No obstante, algo se echa en falta en el montaje; y don Aniceto bien lo sabe, pues no se trata de un olvido la ausencia de la que él denomina estrella de rabo. Las razones de su decisión son poderosas y remontan el relato hasta la infancia del buen señor, cuando se cortó con la hoja de lata de la estrella que su padre compró. Este es considerado como el inicio de una serie de hechos en cadena, donde la conversión de la hija del hojalatero en su madrastra es fundamental.

  • Imagen de cubierta Un caso

    Cuento donde un joven es internado en un manicomio por su temperamento y su amor por una prima.

    «¿Yo loco? ¿Loco? A veces creo que es verdad: tal es el ansia de morder que siento». Así comienza este relato, narrado por Darío, su protagonista. Su principal debilidad es su carácter exaltado y violento. Toda contrariedad, por pequeña que esta sea, le hace perder los estribos de forma incontrolada. El trato infantil dispensado por su padre cuando ya es doctor en Derecho le hace estallar y, como consecuencia, acaba encerrado en el manicomio por sus accesos de locura furiosa. Pasado un tiempo, reclamado por su padre, recibe el alta. Mas la salud de su padre está sumamente deteriorada y acaba muriendo. Desde entonces se hace cargo de él su tío Rafael, que lo lleva consigo a Zaragoza. Ahí se enamora de su prima… y vuelta a empezar.

  • Imagen de cubierta Poesía y realidad

    Cuento donde un poeta ve herido su orgullo tras ser salvado del mar por unos pescadores.

    Félix García Gallardo, poeta de gabinete, se encuentra sentado a la orilla del mar Cantábrico unos quince minutos antes de que comience a subir la marea. Es la primera vez en su vida que asiste a este hermoso cuadro que ofrece cada día la Naturaleza. Extasiado con el movimiento de las olas, llevado por ellas hacia el concepto de infinito, observa cómo se van mojando sus pies y el ambiente va tomando presagios de tormenta. Sin embargo, no se quiere mover del lugar para seguir disfrutando de la armonía que le transmite el crepúsculo. Ya a oscuras, se enciende un puro y se levanta súbitamente para marcharse, pero un paso en falso le hace caer al mar y ser engullido por la fuerza de las olas. Salvado por unos pescadores y herido en su orgullo, volverá a la corte con una poesía por todos celebrada.

  • Imagen de cubierta Recuerdos de un agente de policía

    Cuento donde un ex policía relata un caso de estafa en el que trabajó.

    Dos amigos se encuentran tras seis años sin apenas verse ni tener conversación decente. Uno de ellos, llamado Luis, antiguo calavera, invita a comer a su viejo conocido y, en la sobremesa, le confiesa que en estos años así transcurridos se vio precisado a trabajar como inspector de policía, oficio que por fin ha podido abandonar tras recibir la generosa herencia de un familiar. De entre las muchas anécdotas y recuerdos que conserva de este trabajo que considera penoso, relata el caso de una estafa sufrida por un viejo labrador castellano que llegó a Madrid con buena cantidad de dinero con el único objetivo de comprar una buena casa, en zona céntrica, para un hijo que estaba a punto de casarse y quería montar bufete de abogado en la capital.

  • Imagen de cubierta Florentina

    Cuento donde la juventud y el amor son la fuerza y salvaguardia de una joven muchacha.

    En este relato seguimos por las calles bulliciosas y elegantes del centro de Madrid a Florentina. Es esta una joven muchacha de lindo talle y andar desenvuelto, que apenas ronda los dieciséis años. Ello no impide que, mientras va por la calle a entregar su bolsa de ropa limpia a una clienta, los hombres se paren a mirarla… e incluso que la sigan. Es el caso de un viejo galán con aires de militar que, a pesar de su afán seductor, es incapaz de mantener el paso sin que le arda el pecho y le dé la tos. Es el caso de otro joven, poco agraciado en su físico, que intenta tentarla con promesas de dinero y trapos. Pero a ambos da la espalda sin dudar, recordando en su fuero interno a su novio. La juventud y el amor se demuestran motores de su existencia.

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