Ganso y Pulpo

Catálogo

  • Imagen de cubierta ¡Quién vive!

    Cuento donde un joven debe decidirse entre el amor y la defensa de la causa patria.

    Félix está de centinela en el fuerte de San Cristóbal, junto a la ciudad de Pamplona. Recientemente se ha enterado de que su regimiento debe partir hacia Sevilla. Tras enterarse de que esta ciudad se encuentra más o menos en el fin del mundo, no puede evitar el romper a llorar y el acordarse de su querida Petra. Con ella y su madre pasó el mal trago de ser llamado a filas en el sorteo, allá en Echauri, su pueblo natal. Al enterarse Petra de la mala noticia de su pronta partida, le propone cambiarse de bando y sumarse a una partida que se ha formado en el pueblo. Contrario a la deserción, Félix se ve impelido a huir para entregarse plenamente a su amor por ella. Enterados sus compañeros de la huida, saldrán rápidamente en su búsqueda al grito de ¡quién vive!

  • Imagen de cubierta La loca

    Cuento donde una mujer vanidosa pierde la razón tras la enfermedad de sus hijos.

    El presente relato comienza con una apacible excursión de domingo. Su carácter es algo especial y excéntrico, pues los coches se dirigen hacia un manicomio. El trayecto tranquilo y apacible despierta ya en el ánimo de los visitantes una serie de sentimientos encontrados. Llegados ya al recinto hospitalario, disfrutan de una visita guiada por las distintas habitaciones, todas organizadas de acuerdo con las diferentes manías catalogadas por la ciencia del momento. En una de ellas se encuentran con una mujer aristocrática que, en la penumbra de su estancia, mantiene siempre tapados sus ojos. Al dejarla atrás, conocerán la triste historia de su locura, marcada por el temor vanidoso a contraer una enfermedad ocular que a más de un miembro de su familia ha dejado sumido en la ceguera.

  • Imagen de cubierta ¿Estaré predestinado?

    Cuento donde un viejo calavera acaba enamorándose y sucumbiendo al compromiso.

    Don Facundo es un solterón impenitente que, si bien ya va por los cincuenta años de edad, por su gusto no habrá visto amanecer más de seis veces en toda su vida. Desde sus tiempos de juventud siempre ha sido un hombre galante, alegre, decidor, quimerista y enamorado de las muchachas bonitas. Bien es cierto que su sueldo no le llegaba en aquellos tiempos para cumplir con todos los lujos de los que habría deseado dar cuenta. Aunque han pasado los años y su bigote ya no sea moreno y sedoso, no puede evitar fijarse en Consuelito, la vecina del cuarto cuarto. Por boca de la portera se entera de que es trabajadora y soltera, que vive sencillamente con su mamá y que son, en definitiva, gente honrada. Desde entonces no puede evitar que le ronde una pregunta por la cabeza: ¿estará él predestinado para marido?

  • Imagen de cubierta El Quijote de la boardilla

    Cuento donde la monomanía astronómica de un hombre es revelada por la portera de su edificio.

    El narrador de este cuento no puede evitar sentir curiosidad por el vecino que ocupa la boardilla de su edificio. Su comportamiento huraño, su única salida mensual de la casa, su vuelta a la boardilla siempre acompañado de un mozo de cuerda cargado de paquetes envueltos en hojas de periódico… Finalmente, cede a su debilidad y se decide a preguntar a su portera, única persona con la que su vecino parece tener algo de trato, para saber algo más de él. A través de las desinhibidas explicaciones de ella, podemos conocer con pelos y señales lo que don Miguel hace en la boardilla, siempre haciendo cuentas, siempre mirando al cielo con sus instrumentos, siempre completamente absorto en sus problemas astronómicos.

  • Imagen de cubierta Maceraciones y ayunos

    Cuento de Semana Santa donde el alcohol y la miseria marcan la existencia de un matrimonio.

    Este breve texto de Vicente Colorado consiste en un diálogo entablado entre Toribia y su marido Gabriel el día antes de que dé comienzo la Semana Santa. Los días de asueto dejan al matrimonio sin jornal y, puesto que no tienen ahorros, en un buen aprieto. Sin embargo, son los vicios del marido y su ansia de exceso aun en días santos lo que le mueve a la acción. Plantea a su mujer el problema, que no es otro que la posibilidad de que él se quede sin comer y sin beber vino. La solución que propone consiste en dehacerse en la casa de préstamos de las prendas de su mujer, que ella quiere para llevar a la hora de visitar las estaciones de las iglesias. El diálogo va tomando un cariz cada vez más violento, que da cuenta de la cruz que tiene la mujer en su casa, víctima de violencia de género.

  • Imagen de cubierta El loco por fuerza

    Cuento donde dos jóvenes enamorados consiguen zafarse de la oposición de un tutor a su matrimonio.

    Luis y Luisa se amaban inmensamente. Cada noche, sin fallar una sola, burlando la vigilancia del tutor, llamado don Epifanio, se dedicaban a pelar la pava durante un buen par de horitas. El muchacho tiene claro que la oposición del tutor a su matrimonio radica en que, el día que este se produzca, tendrá que dejar de gestionar la fortuna que corresponde por herencia a su amada. La otra opción supone esperar hasta la mayoría de edad, pero todavía les quedan para ello cuatro años por delante y su impaciencia amorosa tiene claro que no es una posibilidad factible realmente. Ante semejante panorama y resuelto a conseguir su objeto, Luis idea y ejecuta un plan para lograr el ansiado permiso de don Epifanio.

  • Imagen de cubierta Historia de unos amores

    Cuento donde una promesa obstaculiza la felicidad de dos enamorados.

    En contraste con el alborozo de las calles del centro de Madrid de un día de primavera, arranca este cuento con una mujer, joven y hermosa, sumida en el mayor de los dolores junto a la cabecera de la cama de su hija enferma. Después de largos días de lágrimas amargas pensando que la perdía, llora hoy de alegría, pues tiene la garantía de su salvación. Esta ha sido posible gracias al esmerado cuidado de Eduardo, el joven médico, que resulta ser un amigo de la madre desde la más tierna infancia, así como un loco enamorado de la misma. Las circunstancias, sin embargo, hicieron que esta casase por conveniencia con un hombre viejo que, en su lecho de muerte, le pidió en promesa que cuidaría de su hija exclusivamente. Es precisamente esa promesa la que se entrepone entre la felicidad de los dos jóvenes enamorados. Un ramo de violetas será el símbolo de su resolución final.

  • Imagen de cubierta La viudita

    Cuento donde una hermosa mujer sufre la fatalidad de perder a sus maridos sucesivamente.

    Es esta la historia de una viuda tremendamente bella y atractiva que, desde que apareció un buen día por los jardines del Retiro, comenzó a cosechar un gran éxito entre los hombres, que se acercaban a ella con el fin de conquistar su corazón. Su respuesta para todos ellos y sin distinción fue la más absoluta indiferencia, sin dar lugar a vanas esperanzas en ninguno de ellos. Enfriados los ánimos y templados los corazones gracias al paso del tiempo, la joven decidió posar su mano sobre la de uno de sus fieles adoradores para convertirlo en su marido. Antes de desposarse, ella le refirió un secreto que, si bien lo sorprendió, no impidió que la ceremonia se desarrollase como era de esperar. Un año más tarde, el nuevo marido moría. El misterio seguirá creciendo alrededor de la viuda, unido al destino trágico de cada uno de sus maridos.

  • Imagen de cubierta Calabazas

    Cuento donde un estudiante se enamora de la presunta esposa de su profesor.

    Un estudiante de economía política da cuenta de lo penoso que ha resultado su último curso y de cómo sospecha que ha de recibir unas tremendas calabazas al final del mismo, pues resulta que lleva un tiempo enamorado de la esposa de su profesor, el catedrático don Sinforiano. A ella la conoció por casualidad en una guantería y, desde entonces, ha sido incapaz de resistirse a los encantos de su hermosura, siguiéndola desde lejos a todas partes, exponiéndose ante la mirada ladina de su profesor. Llegado el día del examen, observa cómo don Sinforiano retuerce el temario hasta conseguir que se le trabe la lengua e incurra en errores. Es entonces cuando tomará la determinación de contactar con ella.

  • Imagen de cubierta Percances del oficio

    Texto satírico que ridiculiza la facilidad de algunos para ofenderse.

    En este breve texto, Vicente Colorado plantea el principal disgusto que trae consigo el oficio de escritor, sujeto a que las palabras se interpreten libremente, quizás de un modo literal, quizás ofendiendo en lo más hondo a algún lector falto de autoestima o con la piel demasiado fina. Tanto es así, que el más breve suelto, un cuadro de costumbres sin ínfulas o una anodina crítica literaria son capaces de suscitar grandes escándalos y tremenda gritería. Para sustentar dicha tesis, se vale de un ejemplo práctico, que llega a nosotros en forma de diálogo, en que un zapatero se acerca hasta la redacción para reclamar una rectificación sobre un artículo, dejando claro lo altamente ofendido que se encuentra por las palabras publicadas en el periódico de ayer.