Ganso y Pulpo

Catálogo

  • Imagen de cubierta El moscardón

    Cuento donde un matrimonio de supersticiosos tiene un golpe de fortuna cuando esperaban lo contrario.

    Este relato comienza con una defensa férrea de los moscardones. Tenidos por muchos como heraldos de fatalidad y nuncios de próximas desgracias, el narrador se propone romper una lanza en su favor, demostrando no solo que nada de cierto hay en tales supersticiones, sino que incluso existen experiencias en que dichos moscardones han traído con su presencia la fortuna de algunas personas. Tal es el caso de Inés, una joven muchacha llena de supersticiones absurdas, y su marido Francisco, un joven artista que se acaba contagiando de los temores irracionales de su esposa. En el centro de sus temores se encuentran los moscardones, hasta el punto de llegar a afirmar que prefería encontrarse con un lobo que con uno de ellos. El momento crítico se da el día que queda encerrado el matrimonio con un moscardón en casa…

  • Imagen de cubierta El tesoro

    Cuento donde un avaro aprende demasiado tarde que el mayor tesoro es el trabajo.

    De la opulenta familia de los Ginestal solo queda un segundón llamado don Álvaro, que, a fuerza de malgastar tanto el tiempo como el dinero, se encuentra actualmente sin salud y sin recursos. Su situación es absolutamente lamentable, pues además de la ruina física se ve mermado también por la espiritual. Sin criados ni guerreros, sin esposa, sin amigos… don Álvaro se encuentra solo en el mundo. Y ahora que ya ha dilapidado todas sus riquezas, resulta además un tipo dominado por dos grandes vicios: la avaricia y la pereza. Un día, sobreponiéndose a su rutina ociosa, se dedica a leer unos pergaminos apenas inteligibles de su biblioteca familiar. Atacado por la melancolía dejará caer en tierra un pergamino, y es de este modo como se encuentra con un papel corroído por el tiempo y que contiene las instrucciones para encontrar el tesoro escondido por el primer Ginestal.

  • Imagen de cubierta La buenaventura

    Sucedido que cuenta cómo un hombre malgastó su fortuna buscando el tesoro que una gitana le predijo que encontraría.

    Antolín Garrido vive en Palencia, poseedor de una regular fortuna. Esta comienza a decaer cuando se suscribe al Boletín provincial, pues todo su empeño es conocer qué conventos saca a la venta el Gobierno para comprarlos a cualquier precio. Una vez adquiridos, manda entrar en ellos una cuadrilla de albañiles que, bajo su dirección y en los sitios que él indica, comienzan a hacer excavaciones. Tras dos o tres meses de obras, don Antolín vende el convento por mucho menos de lo que le costó. Sus sobrinos, pretendidos herederos, se alarman y deciden pedirle una explicación. Esta radica en el encuentro fortuito con una gitana que, al leerle la buenaventura, le aseguró que encontraría un tesoro en las ruinas de un convento. Los sobrinos no consiguen hacer que desista en su empeño y, tras ocho años de operaciones, Antolín acaba sumido en la ruina, obligado a extender la mano… para pedir limosna. Ya agonizando en el hospital, le queda por conocer una última noticia.