Ganso y Pulpo

Catálogo

  • Imagen de cubierta El hombre de la levita verde

    Cuento donde la superación de los celos resulta imposible.

    José Luis, hombre sevillano con un negocio ferretero consolidado y varias fincas en posesión, tomó por esposa a una joven cordobesa llamada Camila. De ella estaba tiernamente enamorado y, desde su enlace, escarabajeábale el deseo de dejar el comercio e ingerirse en otra esfera social. Sin embargo, se contuvo. Procuraba satisfacer todos los gustos de su esposa, que no era exigente, aunque sin conseguir dejarla embarazada en los dos primeros años de matrimonio. José Luis, siendo sumamente celoso y arrebatado de genio, al no deslizarse Camila en lo más mínimo, dejaba dormir en él sus violentas pasiones. Así pasaba la vida hasta que un día aparece en su negocio Enrique, un viejo compañero del colegio francés que tornaba a Sevilla como indiano fracasado. Muerto de celos, acaba por pagarle su viaje de vuelta a América y así alejarlo de su mujer, que por fin da a luz un hijo. Desde entonces su vida consiste en luchar contra la sospecha, frustrando su liberación la más inesperada casualidad.

  • Imagen de cubierta El tulipán negro

    Cuento donde un floricultor busca dar con un tulipán negro para coronar a su hija una diadema de diamantes el día de su boda.

    Œlenspiegel es un hombrecillo contrahecho, feo, patizambo y jorobado, con un talento satírico de primer orden. Entre sus cualidades hay una que destaca sobre todas las demás: su pasión por las flores. Tan honda es que posee un jardín donde se cultivaban las especies más raras y caprichosas. Entre todas las especies florales tiene una predilección: los tulipanes. Por ellos antepone hasta su propia salud; por ellos llegó a hacerse tremendamente rico. Ahora bien, todas las flores de su jardín no valían un centavo al lado de Gilda, su hermosísima hija, la cual se enamora de un joven pintor francés llamado Duval. Si bien el amor de ambos es ciego y manifiesto, nada sospecha Œlenspiegel, siempre centrado en sus tulipanes, preocupado por conseguir uno de color negro. Gilda ve en ello un presagio de muerte, mas con la noticia de su próximo casamiento, se convierte en una dulce esperanza.

  • Imagen de cubierta Castillos en el aire

    Cuento donde la ambición material pone en compromiso los bienes morales que ya se tienen.

    La vida del platero don Lino discurre sin preocupaciones. Felizmente casado con doña Mónica y amado también por su hija Salvadora, su vida es uniforme y sin ambiciones. De hecho, la única ambición de su entorno parece ser la de su empleado Mariano, un chico honrado que comparte con su hija las delicias del amor y espera poder casarse con ella algún día. En este contexto, una nota leída en La Correspondencia echa todo al traste. Don Lino quiere de repente ser millonario por la vía rápida, y así piensa que lo va a conseguir gracias a la empresa de don Carlos, que le garantiza que con una inversión de diez mil duros puede ganar en poco tiempo dos millones. Así, embaucado por su nuevo socio y deslumbrado por el lujo, comienza a avergonzarse de su vida pasada y adoptar las costumbres que siempre había vituperado. La paz doméstica desaparece, su carácter se torna agrio y orgulloso… hasta el día en que don Carlos desaparece.

  • Imagen de cubierta Palomo

    Cuento donde la fidelidad de un perro predomina sobre la de una mujer.

    Palomo era el perro del batallón provincial de Laredo. Tuerto y con la oreja izquierda cercenada por un casco de metralla no es un animal bello físicamente, sin embargo en lo moral muestra un corazón más valioso que el oro. La cuestión es que tras tomar la absoluta el narrador de esta historia, vuelve a su pueblo acompañado de su fiel amigo Palomo. Ahí el hombre se enamora perdidamente de Rosalía, que es la antítesis completa del pobre y feo perro. Pronto se casa con ella, que tan solo tiene una exigencia que hacer a su futuro esposo: que se libre del chucho que lo acompaña. Él, aunque con pena, no duda en hacerlo y, cuando el tiempo muestra la ingratitud de su esposa y de un amigo, que lo deshonran con su amor adúltero, y él ya tiene la navaja en la mano, una nueva muestra de fidelidad cabe esperar del desdichado Palomo.

  • Imagen de cubierta El aderezo de perlas

    Cuento donde una joya sirve como instrumento de caridad y bondad.

    Don Justo Gálvez tenía fama de poseer una gran fortuna; pero avaro y receloso, vivió siempre pobremente, de modo que sus dos hijos, Rafael y Blanca, carecían a veces de lo más estrictamente necesario. Avaro hasta el último extremo, no perdonó jamás a un hermano suyo el haberse casado con una joven pobre; y aun cuando esta, ya viuda, había implorado su piedad para ella y una pobre niña, fruto de su unión, no había conseguido sino irritarle y endurecer su corazón más y más. Siendo viudo, guardó las joyas que componían la dote de su esposa intactas hasta el momento en que, una vez muerto él, las encontraron sus hijos. Entre ellas se encuentra un aderezo de perlas que la joven Blanca luce el día de su boda y que decide empeñar para socorrer a su pobre prima y su tía moribunda.

  • Imagen de cubierta El lobo y la oveja

    Cuento que subraya la temeridad de confiar en un lobo para cuidar a las ovejas o en un tenorio para cuidar de una esposa.

    Don Trifino se encuentra con su esposa Sofía veraneando en un amabilísimo pueblecillo. El lugar es delicioso, pero el matrimonio echa en falta a su buen amigo Ricardo, considerado un espejo de caballerosidad. Finalmente, Ricardo, que es un soltero joven, rico y galante, se decide a ir a visitar a sus amigos. Una vez allí no tarda mucho en convertirse en el centro de todas las atenciones de solteras y casadas, que pronto rumorean acerca de su relación con la mujer de su amigo. Sin embargo, él siempre ha afirmado que la mujer casada que se le rindiera, más que pasión o deleite, le inspiraría desprecio. Mientras, Don Trifino le ha mostrado cómo ha conseguido domesticar a un lobo para que cuide a las ovejas. El paralelismo con el Tenorio que no persigue mujeres casadas está servido. El desenlace llega un día que el lobo ha escapado tras hacer gran destrozo entre las ovejas que guardaba.

  • Imagen de cubierta Un vestido de boda

    Cuento donde el matrimonio de conveniencia entre un general y una joven concluye en tragedia.

    Pura es lo que se llama un modelo de perfecciones en lo físico. Ahora bien, en lo moral ya es otra cosa. Mientras sus amigas la tachan de coqueta, los pocos hombres que se han visto tentados por su belleza coinciden en tacharla de mujer peligrosa, afirmando que su afición al lujo y a las joyas es un abismo sin fondo, pronto a tragarse la más sólida fortuna. No obstante, sus dieciocho años y su educación de niña mimada disculpan estos defectos; al menos en el caso del general, que a sus cincuenta y dos años bien conservados ha tomado la decisión de pedir la mano de la joven. Aceptado el trato, la primera cosa que el general se había reservado con particular empeño era la confección del vestido de boda de su prometida, que corona un broche con un ramo de azahar. Al colocárselo, este cabecea y está a punto de caer, convirtiéndose así, a un tiempo, en símbolo de confianza del que pronto será su marido y en preludio de tragedia.

  • Imagen de cubierta El nietecito

    Cuento que aborda los conflictos que la vejez trae consigo para la familia.

    Tras un exordio donde Luis Mariano de Larra reflexiona acerca del nacer estrellado o nacer con estrella, sobre todo en el campo artístico, da paso a un cuento que él mismo denomina «inclusero». Este comienza con un anciano que, ya sin fuerzas para trabajar y solo deseoso de acabar sus días en la mayor tranquilidad posible, decide ofrecer a su hijo y a su nuera todo el dinero de que dispone a cambio de un sitio en la mesa y otro en el hogar de la joven pareja, que acepta encantada la proposición. Sin embargo, lo que durante el primer año es una felicidad, pronto se ve como un deber y, finalmente, como una carga. El nacimiento de un nieto a los dos años del arreglo, desencadena el abandono del abuelo y da pie a diferentes escenas de indiferencia por parte de su hijo y su nuera.

  • Imagen de cubierta Los Reyes Magos

    Cuento donde el mejor regalo navideño es la salud de los más queridos.

    Es la víspera del día de Reyes, en la casa de Eduardo y Luisa la alegría de su familia no puede ser mayor. Su hija Margarita, de seis años, y su hijo Toñito, de cinco, se mueven alegres e inquietos por la casa. Esperan con especial emoción la llegada de su tío Luis a cenar, pues parece tener conocimiento directo con sus majestades y él es la persona más apropiada para saber cuándo llegarán y qué espléndidos regalos cabe esperar. En la mesa del comedor también se sienta don Pascual, empleado de Eduardo, y una señora amiga de Luisa. La conversación se centra en las esperanzas de cada uno de ellos y, cuando por fin llega el tío Luis a los postres, el bueno de don Pascual tiene la mala pata de contar la historia de un niño que murió de crupp en menos de cuatro horas desde el primer síntoma. Esa misma noche, Luisa se enfrenta a la repentina enfermedad mortal de su hijo.

  • Imagen de cubierta El 2.645

    Cuento donde un hombre fija su felicidad en ganar a la lotería jugando siempre el mismo número.

    Al vecino de Crisanto Martínez, empleado en una dependencia del Estado con 10.000 reales anuales, le ha tocado la lotería. Es por ello que intenta convencer a su esposa, Micaela López, de invertir 4 o 5 duros al mes para tener la misma suerte y poder retirarse de toda faena para vivir con holgura y gran bienestar. Bajo el poderoso influjo del cercano ejemplo, la mujer no encuentra respuesta que oponer a los proyectos de su marido, empeñado en comprar siempre un número fijo, el 2.645, para mayor probabilidad. Los años pasan sin éxito y, aunque en una ocasión sale premiado el 2.644 y en otra el 2.646, no hay manera de conseguir hacerse ricos. Así pues, cansada del gasto en saco roto, Micaela decide un buen día, aprovechando la enfermedad de su marido, ahorrarse el precio del boleto.

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