Ganso y Pulpo

Catálogo ◉ Herencia

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  • Imagen de cubierta La casa del verdugo 1877El Periódico para TodosFicción históricaTárrago y Mateos

    Cuento donde el verdugo de Granada limpia la memoria del VI marqués de Ayamonte.

    En este relato el narrador recuerda un paseo por las calles de Granada junto a su querido abuelo, un hombre de vasta cultura y profundo conocimiento del corazón humano. Al pasar por la Chacillería le cuenta que tras su esplendorosa fachada se encuentra una antigua y tenebrosa cárcel. Tras ello, impulsado por una idea, el abuelo rodea todo el magnífico edificio hasta llegar a una caseta pegada a este por la parte septentrional. Tras la puerta cerrada se encuentra la morada del verdugo de la ciudad, Vicente Pita. Al ver el espanto del niño, el abuelo decide llamar a la puerta para que su nieto conozca en primera persona al fatídico personaje. De este modo, además de la restitución de la memoria del VI marqués de Ayamonte, se descubrirá que los verdugos también pueden ser, a pesar de su oficio, gente bondadosa.

  • Imagen de cubierta La calva de mi portero 1875El Periódico para TodosEscamillaFicción satírica y paródicaSin categoría

    Cuento donde la casualidad hace que aquello que más se odia sea clave para encontrar la fortuna.

    El protagonista de este cuento no puede evitar sentir más alegría que aflicción cuando le llega la noticia del fallecimiento de su tío Florentino en un pueblo cercano a Calatayud. Si bien es gracias a la renta que este le pasaba que podía vivir en la capital sin dar un palo al agua y, prácticamente, coleccionando acreedores mientras va pasando los días de café en café, parece mucho más suculenta la noticia de ser el heredero universal de quien se supone que atesoraba una buena fortuna. Entre gran regocijo del usurero, sus camareros y otros a quien debía dinero, marcha en busca de su herencia, mas torna a Madrid con nada más que una vieja cómoda. Sumido en la miseria, el odio que siente hacia la calva de su portero motiva que todo cambie de un momento a otro.

  • Imagen de cubierta El loco por fuerza 1885ColoradoLa Ilustración IbéricaNarrativa romántica

    Cuento donde dos jóvenes enamorados consiguen zafarse de la oposición de un tutor a su matrimonio.

    Luis y Luisa se amaban inmensamente. Cada noche, sin fallar una sola, burlando la vigilancia del tutor, llamado don Epifanio, se dedicaban a pelar la pava durante un buen par de horitas. El muchacho tiene claro que la oposición del tutor a su matrimonio radica en que, el día que este se produzca, tendrá que dejar de gestionar la fortuna que corresponde por herencia a su amada. La otra opción supone esperar hasta la mayoría de edad, pero todavía les quedan para ello cuatro años por delante y su impaciencia amorosa tiene claro que no es una posibilidad factible realmente. Ante semejante panorama y resuelto a conseguir su objeto, Luis idea y ejecuta un plan para lograr el ansiado permiso de don Epifanio.

  • Imagen de cubierta La campana de la muerte 1877Crímenes y misterioEl Periódico para TodosEscamillaSin categoría

    Cuento donde el toque de una campana anuncia la próxima muerte de un aldeano.

    Se casa Ana, la hija de Gaspar el molinero. Este no cabe en sí de contento, pues aunque su hija no contrae matrimonio con un emperador, sí que lo hace con el muchacho de la aldea que realmente ama. La cuestión económica, si bien pudo ser problemática en el pasado para el molinero, hoy en día ya no es una preocupación. El cambio de fortuna aconteció de un día para otro algunos años atrás, resultante, según palabras del susodicho, de la herencia que le dejó un pariente por los demás desconocido. La cuestión es que llega el día de la boda y todos andan locos de contento. Esta alegría dura hasta que suena la llamada campana de la muerte, a la que la superstición aldeana otorga el poder premonitorio de avisar de la próxima muerte de uno de los vecinos.

  • Imagen de cubierta Los anteojos de color 1897EchegarayEl LiberalFicción de terror y lo sobrenatural

    Cuento donde un hombre sucumbe debido a los poderes otorgados por unos anteojos de color.

    Don Trinidad de Aguirre ha muerto y, sorprendentemente, su defunción ha sido de todo punto inesperada e injustificada. Era un hombre joven, rico, de buena facha, con talento natural, ilustrado, prometido con una muchacha hermosa y, sobre todo lo demás, gozaba de una salud perfecta. Todo se remonta a noviembre del 96, cuando una enfermedad de la vista le llevó a tener que emplear unos anteojos de color que le quitaran fuerza a la luz del sol. Estos consiguieron su objetivo, pero desde entonces comenzó a operarse una serie de importantes cambios en el carácter de don Trinidad. Si antes era alegre, ahora era triste. Antes gustaba de conversar, ahora estaba sumido en el silencio. Antes sonría, ahora ya no. Los motivos de su transformación se podrán buscar en las notas que dejó antes de quitarse la vida y que versan principalmente sobre esos dichosos anteojos de color.

  • Imagen de cubierta ¡Un duro! 1900La Ilustración Española y AmericanaLustonóTema narrativo: vida interior

    Cuento donde la base de una gran fortuna radica en el trabajo y el esfuerzo.

    Corre el año de 1877 y el narrador de este relato se encuentra de vacaciones veraniegas en un pueblo de Castilla la Vieja. En uno de esos días sale al monte para disfrutar de una jornada de caza y, desconocedor del terreno, se acaba perdiendo, incapaz de encontrar de nuevo el camino a casa. Cuando su esperanza de dormir bajo techo va desapareciendo, se encuentra con un hombre, del tipo del agricultor, aunque bien vestido. Este le informa de que el pueblo se encuentra a 14 kilómetros de ahí y le ofrece su hospitalidad para pasar a buen resguardo la noche. Este hombre es el señor Manuel, un respetado hombre que resulta poseer prácticamente todas las tierras y propiedades de la zona. A la hora de la cena, asegura que toda su riqueza la ha ganado por un solo duro. Semejante afirmación hace necesaria una explicación. Todo da comienzo en una herencia envuelta en un mensaje de mal agüero.

  • Imagen de cubierta El collar de topacios 1879El Periódico para TodosEscamillaFicción satírica y paródica

    Cuento donde el poder fantástico de un collar conlleva una decisión tan nefasta como ridícula.

    Esta es la historia de Casiano Fernández, hombre ya fallecido cuando da comienzo la narración. Se trataba de una persona a la que siempre le resultó difícil tomar decisiones, escoger entre una y otra opción, pasando así la vida en un dejarse llevar por las acciones o inacciones de los demás. En relación a las mujeres siempre le gustaron, aunque no podría decirse cuál era su tipo. Seducido por la idea de formar una familia propia, no se atreve sin embargo a dar el paso por la posibilidad de acabar divorciado. No obstante, acaba yendo a la vicaría después de conocer a Rogelia, una simpática muchacha que resultaba sin duda un buen partido para un hombre que carecía de ambición. A la hora de hacerle el regalo de novios acaba regalándole un collar de topacios que, supuestamente, tiene el poder de desvelar las infidelidades haciendo desaparecer sus cuentas.

  • Imagen de cubierta La desposada del aire 1883La Moda eleganteLópez BagoMitos y leyendas narrados como ficción

    Leyenda donde se contraponen la naturaleza y la vida del mundo elegante.

    María, apenas una niña de once años, llega a las ruinas del castillo de sus antepasados junto a un viejo mayordomo. Hija de condes, acaba de quedar huérfana de padre y madre. Los restos del castillo son el lugar donde transcurre su feliz infancia. Durante seis años se encuentra en plena comunión con la Naturaleza. Entre sus elementos, es el aire quien suscita su pasión más fuerte, convirtiéndose así en su compañero entre la soledad de las ruinas. Dijérase que entre la niña y el aire había mediado un pacto de eterna fidelidad. Sin embargo, llegada la adolescencia una tía de la niña la recoge y se la lleva a Madrid para formarla y presentarla en sociedad. Fruto de ello es su boda con un joven Vizconde. El aire, celoso, se dispone entonces a hacerle una última visita a su antigua amada.

  • Imagen de cubierta El nido de gorriones 1893DicentaEl LiberalFicción sobre la vida familiar

    Cuento donde la vejez se aferra al trabajo ante la perspectiva de su abandono una vez repartida la herencia.

    El tío Roque es un campesino aragonés que lleva con energía sus setenta y cinco años, manteniéndose plenamente activo en la administración de sus fincas y propiedades, calculadas por los inteligentes del contorno en ciento cincuenta mil duros. Este buen hombre se encuentra en completa compenetración con la tierra, hasta el punto de parece ser extensión de la misma. Sin embargo, la edad no perdona y, poco a poco, su salud se va quebrando con el rudo trabajo a que venía entregado desde el amanecer de cada día. De todos modos, se muestra incapaz de abdicar, de darse al reposo y dejar al cuidado de manos ajenas el cuidado de lo que es suyo. Es por ello que sus cuatro hijos deciden plantarse ante él para poner fin a la situación. Mas el tío Roque seguirá en sus trece y dará como razón la moraleja de su experiencia con un nido de gorriones.

  • Imagen de cubierta La ingratitud 1903Ficción sobre la vida familiarLa Ilustración ArtísticaMoreno Godino

    Cuento donde la lealtad y la gratitud se ven traicionadas mediante un

    El brigadier de marina retirado don Daniel Osorio es el hombre más feliz de la tierra. Su historia se remonta hasta la Revolución de Septiembre de 1868, cuando, siguiendo la consigna de que la ingratitud es el más feo de los delitos, decide salirse del cuerpo de marina para no comprometer su lealtad a la reina, a quien tanto debe. Es por ello que acaba instalándose en su Valencia natal, donde lo espera su hermano mayor, después de pasar a recoger informes de Federico, un sobrino que estudia en Toledo. Ante la muerte del hermano mayor, que hizo gran fortuna en Cuba, Daniel se ve consignado como único heredero, si bien comprometido de palabra a cuidar de Federico para que nunca le falte de nada. Enamorado y casado con una joven del lugar, y después de dar cobijo a su sobrino, Daniel Osorio se debe enfrentar con aquello que siempre evitó: la ingratitud.