Ganso y Pulpo

Catálogo

  • Imagen de cubierta El solitario

    Cuento donde un misántropo cambia su filosofía tras sufrir un accidente.

    El héroe de esta historia, don Primitivo, opina que la mayor catástrofe sucedida en la historia de la humanidad, es que la soledad de Adán en el Paraíso se viera arruinada por la aparición de Eva. Este misántropo rentista prefiere, a pesar de tener una economía holgada, vivir en una buhardilla de las afueras de Madrid antes que enfrentarse al roce humano de la zona céntrica. Solo ha intimado un tanto con el narrador de la historia, a quien expone sus radicales ideas sobre la felicidad del solitario. Sin embargo, un día resbala subiendo las escaleras de su casa y se tuerce un pie. Apartado del mundo durante cuarenta días, descubre la virtud de sus vecinas (una viuda y su hija) que, desinterasadamente, lo atienden y cuidan. La experiencia transforma por completo a don Primitivo.

  • Imagen de cubierta Entre el deber y el amor

    Cuento donde una familia se enfrenta a la pérdida de su hijo adoptivo.

    En las inmediaciones de Sevilla vive un matrimonio de labradores. Al comienzo del relato los encontramos inmersos en la mayor de las tristezas y la más amarga desesperanza. El inicio de su duelo se remonta veintidós años en el tiempo, cuando, después de haber perdido a un hijo, llegó un criado de buena casa para encomendarles el cuidado de un recién nacido a quienes sus padres no podían entonces proteger. La mujer no pudo resistirse a la carita de ángel de Luis y, desde entonces, lo criaron igual que si hubiera nacido de su sangre. La vida de esta familia había sido siempre feliz y sin grandes sobresaltos, disfrutando además de la alegría de tener un miembro más en la familia, una pequeña niña nacida cinco años después de la llegada de Luis. En el tiempo presente, la aparición de la madre biológica del niño, tiene a todos atenazados por hondo dolor.

  • Imagen de cubierta Recuerdos de un agente de policía

    Cuento donde un ex policía relata un caso de estafa en el que trabajó.

    Dos amigos se encuentran tras seis años sin apenas verse ni tener conversación decente. Uno de ellos, llamado Luis, antiguo calavera, invita a comer a su viejo conocido y, en la sobremesa, le confiesa que en estos años así transcurridos se vio precisado a trabajar como inspector de policía, oficio que por fin ha podido abandonar tras recibir la generosa herencia de un familiar. De entre las muchas anécdotas y recuerdos que conserva de este trabajo que considera penoso, relata el caso de una estafa sufrida por un viejo labrador castellano que llegó a Madrid con buena cantidad de dinero con el único objetivo de comprar una buena casa, en zona céntrica, para un hijo que estaba a punto de casarse y quería montar bufete de abogado en la capital.

  • Imagen de cubierta El escapulario de mi abuela

    Cuento donde un calavera cuenta a su compañero la historia de amor perdido de su abuela.

    Dos amigos de la universidad, más propensos al alboroto y la algazara que al estudio, se deciden a llevarse a sus queridas, dos estupendas bailarinas, a vivir aventuras lejos de la ciudad. Para ello ha traído uno de ellos abundantes billetes de Banco. La fuente de estos ingresos resulta ser su abuela, a quien saca el dinero invocando la figura de su primer amor. Para hacer tiempo antes de la partida, cuenta a su amigo la historia de los amores frustrados de su abuela, una historia que desde su cinismo no deja de etiquetar como horrible y terrorífica; sin duda por todos los rasgos románticos y sentimentales que encierra. El retrato de un capitán de dragones francés dentro de un escapulario y el cuerpo disecado de un perro dan comienzo a su relato del desdichado romance.

  • Imagen de cubierta La casa del verdugo

    Cuento donde el verdugo de Granada limpia la memoria del VI marqués de Ayamonte.

    En este relato el narrador recuerda un paseo por las calles de Granada junto a su querido abuelo, un hombre de vasta cultura y profundo conocimiento del corazón humano. Al pasar por la Chacillería le cuenta que tras su esplendorosa fachada se encuentra una antigua y tenebrosa cárcel. Tras ello, impulsado por una idea, el abuelo rodea todo el magnífico edificio hasta llegar a una caseta pegada a este por la parte septentrional. Tras la puerta cerrada se encuentra la morada del verdugo de la ciudad, Vicente Pita. Al ver el espanto del niño, el abuelo decide llamar a la puerta para que su nieto conozca en primera persona al fatídico personaje. De este modo, además de la restitución de la memoria del VI marqués de Ayamonte, se descubrirá que los verdugos también pueden ser, a pesar de su oficio, gente bondadosa.

  • Imagen de cubierta La calva de mi portero

    Cuento donde la casualidad hace que aquello que más se odia sea clave para encontrar la fortuna.

    El protagonista de este cuento no puede evitar sentir más alegría que aflicción cuando le llega la noticia del fallecimiento de su tío Florentino en un pueblo cercano a Calatayud. Si bien es gracias a la renta que este le pasaba que podía vivir en la capital sin dar un palo al agua y, prácticamente, coleccionando acreedores mientras va pasando los días de café en café, parece mucho más suculenta la noticia de ser el heredero universal de quien se supone que atesoraba una buena fortuna. Entre gran regocijo del usurero, sus camareros y otros a quien debía dinero, marcha en busca de su herencia, mas torna a Madrid con nada más que una vieja cómoda. Sumido en la miseria, el odio que siente hacia la calva de su portero motiva que todo cambie de un momento a otro.

  • Imagen de cubierta El loco por fuerza

    Cuento donde dos jóvenes enamorados consiguen zafarse de la oposición de un tutor a su matrimonio.

    Luis y Luisa se amaban inmensamente. Cada noche, sin fallar una sola, burlando la vigilancia del tutor, llamado don Epifanio, se dedicaban a pelar la pava durante un buen par de horitas. El muchacho tiene claro que la oposición del tutor a su matrimonio radica en que, el día que este se produzca, tendrá que dejar de gestionar la fortuna que corresponde por herencia a su amada. La otra opción supone esperar hasta la mayoría de edad, pero todavía les quedan para ello cuatro años por delante y su impaciencia amorosa tiene claro que no es una posibilidad factible realmente. Ante semejante panorama y resuelto a conseguir su objeto, Luis idea y ejecuta un plan para lograr el ansiado permiso de don Epifanio.

  • Imagen de cubierta La campana de la muerte

    Cuento donde el toque de una campana anuncia la próxima muerte de un aldeano.

    Se casa Ana, la hija de Gaspar el molinero. Este no cabe en sí de contento, pues aunque su hija no contrae matrimonio con un emperador, sí que lo hace con el muchacho de la aldea que realmente ama. La cuestión económica, si bien pudo ser problemática en el pasado para el molinero, hoy en día ya no es una preocupación. El cambio de fortuna aconteció de un día para otro algunos años atrás, resultante, según palabras del susodicho, de la herencia que le dejó un pariente por los demás desconocido. La cuestión es que llega el día de la boda y todos andan locos de contento. Esta alegría dura hasta que suena la llamada campana de la muerte, a la que la superstición aldeana otorga el poder premonitorio de avisar de la próxima muerte de uno de los vecinos.

  • Imagen de cubierta Los anteojos de color

    Cuento donde un hombre sucumbe debido a los poderes otorgados por unos anteojos de color.

    Don Trinidad de Aguirre ha muerto y, sorprendentemente, su defunción ha sido de todo punto inesperada e injustificada. Era un hombre joven, rico, de buena facha, con talento natural, ilustrado, prometido con una muchacha hermosa y, sobre todo lo demás, gozaba de una salud perfecta. Todo se remonta a noviembre del 96, cuando una enfermedad de la vista le llevó a tener que emplear unos anteojos de color que le quitaran fuerza a la luz del sol. Estos consiguieron su objetivo, pero desde entonces comenzó a operarse una serie de importantes cambios en el carácter de don Trinidad. Si antes era alegre, ahora era triste. Antes gustaba de conversar, ahora estaba sumido en el silencio. Antes sonría, ahora ya no. Los motivos de su transformación se podrán buscar en las notas que dejó antes de quitarse la vida y que versan principalmente sobre esos dichosos anteojos de color.

  • Imagen de cubierta ¡Un duro!

    Cuento donde la base de una gran fortuna radica en el trabajo y el esfuerzo.

    Corre el año de 1877 y el narrador de este relato se encuentra de vacaciones veraniegas en un pueblo de Castilla la Vieja. En uno de esos días sale al monte para disfrutar de una jornada de caza y, desconocedor del terreno, se acaba perdiendo, incapaz de encontrar de nuevo el camino a casa. Cuando su esperanza de dormir bajo techo va desapareciendo, se encuentra con un hombre, del tipo del agricultor, aunque bien vestido. Este le informa de que el pueblo se encuentra a 14 kilómetros de ahí y le ofrece su hospitalidad para pasar a buen resguardo la noche. Este hombre es el señor Manuel, un respetado hombre que resulta poseer prácticamente todas las tierras y propiedades de la zona. A la hora de la cena, asegura que toda su riqueza la ha ganado por un solo duro. Semejante afirmación hace necesaria una explicación. Todo da comienzo en una herencia envuelta en un mensaje de mal agüero.

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