Ganso y Pulpo

Catálogo

  • Imagen de cubierta El doctor Gravidius

    Cuento que reflexiona sobre el determinismo social y la libertad.

    Se encuentran reunidos para el café el doctor Gravidius, el artista Germánico y el trabajador Lorenzo Cámara; tres hombres que completan la personalidad humana, pues representan respectivamente la razón, la imaginación y la voluntad. Debaten sobre la conciencia y la toma de decisiones, confrontándose la idea de la libertad con las tesis del determinismo social que defiende el doctor. En este contexto se une a ellos Lázaro, un desgraciado amigo del artista a quien su familia ha abandonado por holgazán y al que sus parientes han arrebatado los únicos bienes que una herencia le dejó. En términos deterministas, el doctor insinúa que el final de este hombre será el atentar contra su propia vida. Pasados más de quince meses desde esta reunión, un día llega la noticia de la muerte de Lázaro y una duda: el acto trágico… ¿había sido libre?

  • Imagen de cubierta La caja de píldoras

    Cuento donde la invasión francesa sirve de contexto para un crimen pasional movido por los celos.

    Es una fría noche de diciembre de 1808 en la ciudad de Cuenca. En la cocina de Diego de la Porcuna, canónigo magistral de la catedral, se encuentran varias personas calentándose al amor del fuego: Felipe Hinestrosa, boticario y ex alcalde; Inés Alegría, su joven esposa; Ramón Solorzano y Gutiérrez, individuo de la Junta Suprema de Gobierno; Isidora Peransurez, viuda sexagenaria que ejerce el cargo de ama de llaves del Magistral; y el padre Anselmo, fraile capuchino. A este grupo, que diserta sobre la invasión francesa, se une después el médico Olivares. Desde ese momento se encienden los celos del boticario y la rabia campa a sus anchas por su fuero interno. Estos sentimientos se van alimentando a sí mismos durante la velada, sin parar de crecer en ningún momento. Ya seguro del adulterio, al boticario no le tiembla el pulso cuando en la madrugada llega el médico en busca de una caja de píldoras de morfina para aliviar el dolor de un enfermo terminal.

  • Imagen de cubierta La locura por lección

    Cuento donde un médico idea un plan para que su paciente recupere la autoridad en su casa.

    Una sombra de tristeza se cierne sobre la amplia casa ginebresa de Urbano Pelles. La razón se encuentra en el periódico de la mañana, entre cuyas noticias se encuentra la de una casi cierta e inmediata quiebra financiera. La hipocresía social está a punto de disfrutar de su destierro en la forma de «pobres gentes». La alarma alcanza al médico Caramero, buen amigo del padre de familia, que pronto lo tranquiliza, garantizando la buena gestión de su riqueza, que contrasta con la que hace de su propia familia. Y es que a causa de su blandura de carácter, pura bondad, no puede sobreponerse ni a los caprichos de su mujer e hijas, ni a las pasiones de su joven hijo. El médico tiene un plan para poner remedio al problema… A partir de él se valora si la fuerza de autoridad debe proceder del miedo o de la bondad.

  • Imagen de cubierta ¡Que viene el coco!

    Sátira social donde se da escarnio a la gula de un marido de conveniencia.

    He aquí la historia de un matrimonio entre dos personas cuyo mayor punto en común es la extrema mediocridad. Fructuoso, el marido, dueño de una fábrica de chocolate, es presa únicamente de la pasión que le suscita la gula. Timotea, la esposa, persona de nula iniciativa, va mientras tanto atenazándose y materializando su aversión a la grotesca figura de su cónyuge a través del terror infantil que, a modo de trauma, le dejó la siempre alertada venida del coco. Al final, no queda más remedio que visitar en la Selva Negra al famoso doctor Angus, a quien precede el éxito de sus métodos sanatorios. Mientras Timotea queda confiada a los cuidados del joven alienista, Fructuoso se dedica a recorrer la zona con el objeto de conocer los avances del pueblo germano respecto al chocolate…

  • Imagen de cubierta Los garbanzos

    Cuento que trata de la necesidad y modo de ganarse los garbanzos.

    Existe una necesidad fundamental en la vida de toda persona: el ganarse los garbanzos. Ahora bien, mientras unos luchan por ganarlos honestamente, otros tantos se aprovechan de los primeros para tenerlos sin dar un palo al agua. Como alegato a dicho planteamiento se encuentra aquí la historia de un pobre maestro de escuela rural.

  • Imagen de cubierta El primer desgaje

    Cuento que es el episodio del primer amor, marcado por la pedagogía y la religión, en las memorias de un hombre adulto.

    En este texto, capítulo suelto de las memorias de un médico, nos encontramos con el relato de un primer amor pueril y religioso, desarrollado en el contexto de una primera comunión de preadolescente. El recuerdo de la inocencia y la necesidad de armonía se alternan con el sentimiento adulto de melancolía para configurar el relato de una obsesión por un amor imposible en el contexto del amor al Dios católico.

  • Imagen de cubierta El relojito de oro

    Cuento que narra la anecdótica historia de amor de un médico naval.

    Un doctor naval recuerda el momento en que una paciente inglesa le hace entrega de un relojito de oro con su retrato en él. Su amor platónico está muy bien llevado hasta que, una noche de verano, choca con un ratero y se percata de que el relojito ha desaparecido. Los anuncios publicados para recuperarlo traen consigo una carta del padre de Miss Hoppe, cuya boda con un riquísimo banquero se suspende por la noticia… Llega el momento de capturar al ladrón.

  • Imagen de cubierta El lobanillo

    Cuento protagonizado por un médico rural que, en el marco de "las dos Españas", extrae una pícara lección vital (en lugar del lobanillo que debiera).

    En Peñascales de Arriba, pueblo gobernado por la clerecía, no están bien vistos los médicos célibes. El matrimonio, sin embargo, trae consigo descendencia… y la necesidad, por tanto, de mantenerla. El lobanillo de don Juan Pasagonzalo, el hombre más rico del pueblo, se convierte así en una mina para el médico rural, que refiere su historia a su amigo Teodosio y, por ende, a nosotros lectores.