Ganso y Pulpo

Catálogo

  • Imagen de cubierta Crímenes ocultos

    Cuento donde se conspira para que un hombre pueda abusar de una joven virtuosa.

    Doña Clodovea llega a Madrid tres veces viuda, pero sin buena herencia ni pensión alguna. Por ello establece una casa de huéspedes para estudiantes, completando su nómina con los regalos que algunos hombres de edad provecta le ofrecen a cambio de dudosos favores. Su día a día se ve de pronto turbado por la inesperada llegada de una sobrina. Adela, que así se llama, llega a la capital sin más protección que su virtud y su talento como modista. Pronto consigue ganarse la vida dignamente y tiene que aguantar el constante acoso de un hombre de cincuenta y cinco años, llamado don Juan, que frecuentaba muy a menudo la casa de su tía. Esta, en connivencia con unas amigas de la joven, trama un plan para narcotizarla y ofrecerla dormida al abusador.

  • Imagen de cubierta La perla del molino

    Cuento donde un calavera se redime gracias al amor y la virtud de una campesina.

    Es este uno de esos cuentos que acaban bien a pesar de que todo apunta a que debería ocurrir lo contrario. Gustavo es un calavera que se dedica a vagar sin objeto por las calles de la corte madrileña, aburrido de sus propios excesos, cansado de no hacer nada. Tras una pérdida importante de dinero en una mesa de juego, parte hacia el pueblo de su rico tío una temporada. Ahí, sin esperarlo, se produce un cambio fundamental en su vida, adquiere la madurez que a sus treinta y cinco años brillaba por su ausencia. A ello quizás ayuda el aire puro del campo, pero sobre todo la presencia de María, una joven campesina, hija de un molinero. Las diferencias de edad y economía no son suficientes para evitar que se enamore perdidamente de ella, encontrando la redención en el amor, gracias a la virtud que la muchacha encarna.

  • Imagen de cubierta Lo que es la elocuencia

    Cuento donde un elocuente joven descubre que la utilidad radica en el discurso más sencillo.

    Facundo tiene el don innato de la elocuencia. No se trata de una técnica aprendida, pues los dos modelos que podría seguir en el pueblo, el cura y el maestro, nada tienen del arte de la elocuencia y la persuasión. Su padre, veterinario del lugar, no cabe en sí de orgullo ante las dotes de su hijo, que sin tener que esforzarse, solo con lo engolado de su labia, es elegido a tierna edad como concejal del pueblo. Sin embargo, a pesar de lo bien que hilvana las palabras, sus discursos no consiguen su objetivo. Enviado por su padre a la capital para promover su triunfo seguro, Facundo descubre, rodeado de los innumerables oradores que habitan Madrid, que todos los discursos se pierdan en su elocuencia y no tienen mayor objeto que ser una sucesión de palabras grandes o bonitas. Un mes después vuelve al pueblo con una determinación clara.

  • Imagen de cubierta La hermosa y la fea

    Cuento donde se contrapone la suerte de dos hermanas, siendo opuestas en cuestión de belleza.

    En este brevísimo cuento, José de Siles contrapone la fortuna vital de dos hermanas, llamadas Casimira y Leona. La primera, mayor en edad, tiene la desventaja física de parecer, a pesar de no llevarse muchos años de diferencia con su hermana pequeña, su madre o una tía. Habiendo sido criadas igual en todo, a pesar de tener las mismas costumbres y hábitos, siendo incluso que ambas visten los mismos verstidos, es Leona siempre, sin excepción, la que triunfa a ojos de los hombres. Diríase que su fortuna social está determinada por la belleza física, que es lo único que las diferencia. Ahora bien, a pesar de que todos quieren hacerse con el corazón de la pequeña, esta siempre rechaza a todos sus pretendientes. Pasado el tiempo, la viruela dejará su marca en el destino de ambas.

  • Imagen de cubierta La madre del verdugo

    Cuento donde una joven se ve abocada a un destino fatal cuando se enamora del hombre que abusa de ella.

    El presente relato se sitúa en los azarosos años de la Edad Media, tiempo en que el feudalismo dio lugar a tremendos desmanes y crueles despropósitos. El aquí narrado se centra en cómo un conde castellano, con fama de cruel y sanguinario, se encapricha de una joven aldeana que, en términos tanto sociales como morales, se encuentra en los antípodas del carácter del conde. Tan bella como virtuosa, la muchacha se niega en rotundo a acceder a los propósitos libidinosos del noble que, acomodado a salirse con la suya sin importar los medios, trama una estratagema para llevarla raptada a su castillo. Ahí la joven acaba rindiéndose a los propósitos del conde y, lo que es peor, cayendo enamorada de él. El noble, sin embargo, una vez satisfecho el deseo, se deshace de ella. Años más tarde la joven vuelve al pueblo con un hijo y un marido que es por todos detestado: el verdugo.

  • Imagen de cubierta Las violetas

    Artículo donde se ensalzan las virtudes que simbolizan las violetas.

    Breve artículo protagonizado por las violetas, que son las primeras flores que trae consigo la primavera. Para ensalzar las virtudes que simboliza esta flor se opta, en un principio, por contraponerla a una de las flores predilectas según la moda del momento: las camelias. De este modo nos encontramos con la oposición entre virtud y belleza, entre modestia y riqueza; con la oposición, en definitiva, del alma pura contra la mera vacuidad. La autora también centra su atención en la gran profusión de violetas en la vida social madrileña de finales de siglo, estando presentes tanto en la iglesia como en todos los bailes y conciertos. En definitiva, la violeta se toma como símbolo de la renovación eterna de la naturaleza, que se encuentra íntimamente enlazada con la renovación de cada ser humano.

  • Imagen de cubierta La aldeana en Madrid

    Cuento donde virtud y vicio se oponen del mismo modo en que lo hacen pueblo y ciudad.

    Cecilia es la hija de un rico labrador de la provincia de Alicante. Huérfana de madre, siempre vio satisfechos sus caprichos, si bien la belleza de su alma nunca hizo que estos fuesen de signo negativo. Su gran deseo siempre consistió en casarse con un señorito de la capital, para así poder vivir en la gran ciudad y ser conocida de todos por su hermosura, juventud y riqueza. Finalmente, un verano se enamora de un vizconde llamado Álvaro, que si bien ya no era rico sí contaba con diversas propiedades. La relación avanza y deciden casarse, aunque él preferiría no vivir en Madrid, sino en la zona rural a la que pertenece Cecilia. Ella no ceja en su empeño y consigue mudarse a Madrid. Sin embargo, muchos son los obstáculos para una aldeana recién llegada a la capital.

  • Imagen de cubierta El marqués de las tres estrellas

    Cuento donde un joven marqués encuentra la dicha al cambiar la opulencia por la caridad.

    Este relato recupera la antigua costumbre literaria donde los nombres de los personajes aparecen enmascarados por iniciales o asteriscos. Así pues, su protagonista es el marqués de ***, un joven de veinticinco años inmensamente rico al que nada material le falta o puede faltar. Sin embargo, viviendo en la opulencia, sin reparar en gastos, no se siente plenamente satisfecho con su vida, pues siempre encuentra un vacío en el fondo de su corazón. Su viejo mayordomo intenta siempre prevenirle acerca del estilo de vida que lleva y, un día, tras poder desengañar al joven acerca del estado real de sus cuentas, consigue que este se vea en la necesidad de elegir entre dos estilos de vida. Tras vender todos sus muebles para saldar sus deudas, el marqués sale de Madrid para digerir su desengaño. Después decidirá buscar la virtud.

  • Imagen de cubierta El cuadro de la chanfaina

    Leyenda en torno al cuadro de Alonso Cano titulado ‘La Trinidad’.

    A medio camino entre el relato histórico y la leyenda se encuentra la historia de la venta del cuadro La Trinidad, de Alonso Cano. Este se presenta junto a su ayudante Melchor ante el padre prior de los Jerónimos, un hombre glotón y tacaño que intenta por todos los medios despretigiar la pintura de Cano con el fin de obtener una buena rebaja en el precio de compra. El pintor, que lleva francamente mal la crítica a su trabajo, pasa rápidamente del sarcasmo al enfado. En ese momento entra en escena un cartujo que alaba la pintura, lamentando no tener dinero con que poder comprarlo. Alonso Cano se lo ofrece entonces como regalo a cambio del plato de chanfaina con que su congregación ampara a los pobres de la ciudad de Sevilla, dando desde entonces a esta pintura el sobrenombre de El cuadro de la chanfaina.

  • Imagen de cubierta La condesita

    Cuento donde la desgracia hace que una muchacha cambie la vanidad por la virtud y el amor filial.

    La historia de la condesita Ernestina de Bley sirve a la baronesa de Wilson para ilustrar que no existe escuela más instructiva que la desgracia y que las revoluciones, si bien amenazan con desquiciar el orden racional establecido con el ímpetu de las rencorosas pasiones, en ocasiones los sentimientos y las ideas de los que caen perduran en tanto que imperan en sus corazones. Este es el caso de esta joven aristócrata de la Francia revolucionaria que, en el marco de unas circunstancias sumamente adversas, obligada a dejar todo el lujo material y emigrar a Inglaterra sin nada, madura de tal modo que consigue dejar atrás su vanidad, dando paso a la más pura virtud y a la grandeza del amor filial.

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