Ganso y Pulpo

Catálogo

  • Imagen de cubierta ¿Estaré predestinado?

    Cuento donde un viejo calavera acaba enamorándose y sucumbiendo al compromiso.

    Don Facundo es un solterón impenitente que, si bien ya va por los cincuenta años de edad, por su gusto no habrá visto amanecer más de seis veces en toda su vida. Desde sus tiempos de juventud siempre ha sido un hombre galante, alegre, decidor, quimerista y enamorado de las muchachas bonitas. Bien es cierto que su sueldo no le llegaba en aquellos tiempos para cumplir con todos los lujos de los que habría deseado dar cuenta. Aunque han pasado los años y su bigote ya no sea moreno y sedoso, no puede evitar fijarse en Consuelito, la vecina del cuarto cuarto. Por boca de la portera se entera de que es trabajadora y soltera, que vive sencillamente con su mamá y que son, en definitiva, gente honrada. Desde entonces no puede evitar que le ronde una pregunta por la cabeza: ¿estará él predestinado para marido?

  • Imagen de cubierta De la última hornada

    Cuento que se centra en la vanidad y falta de escrúpulos de la juventud.

    Asiduo del café, el narrador de este relato, trasunto del autor, se encuentra con un joven de veintidós o veintitrés años al que considera que bien puede tenerse como ejemplar representativo de la juventud española. Este joven afirma que su único afán en esta vida es divertirse y solo divertirse. Ante sentencia tan radical, es preguntado acerca de su visión sobre el trabajo, el matrimonio, la literatura, la ciencia, el teatro, el amor a la patria y la política. Todos sus posicionamientos dejan en evidencia su completa ausencia de virtudes, su ambición egoísta y completamente vanidosa. No hay un solo aspecto vital que pueda apartarle de su filosofía lúdica y misántropa en aras del propio beneficio.

  • Imagen de cubierta La calva de mi portero

    Cuento donde la casualidad hace que aquello que más se odia sea clave para encontrar la fortuna.

    El protagonista de este cuento no puede evitar sentir más alegría que aflicción cuando le llega la noticia del fallecimiento de su tío Florentino en un pueblo cercano a Calatayud. Si bien es gracias a la renta que este le pasaba que podía vivir en la capital sin dar un palo al agua y, prácticamente, coleccionando acreedores mientras va pasando los días de café en café, parece mucho más suculenta la noticia de ser el heredero universal de quien se supone que atesoraba una buena fortuna. Entre gran regocijo del usurero, sus camareros y otros a quien debía dinero, marcha en busca de su herencia, mas torna a Madrid con nada más que una vieja cómoda. Sumido en la miseria, el odio que siente hacia la calva de su portero motiva que todo cambie de un momento a otro.

  • Imagen de cubierta Mi amigo Godínez

    Cuento donde se contraponen el estudiante aplicado al estudio y el aplicado a la diversión.

    Pedro Pérez, ya hombre de edad, obtiene gusto al recordar sus años de estudiante, cuando su vida consistía casi en exclusiva en ser un galanteador recalcitrante, pues traer al presente aquellos recuerdos le hacen rejuvenecer. El viejo calavera no siente ningún remordimiento por su conducta en sus tiempos de mocedad, más bien al contrario. Sobre todo al recordar a otros compañeros de la facultad de Derecho, consagrados en cuerpo y alma al estudio exclusivo de las leyes. Uno de ellos era su amigo Godínez, que incluso empleaba sus horas libres en asistir a otras clases como oyente. Su tesón trajo como resultado dos carreras llenas de laureles y la pronta colocación en la universidad y en varias academias. Una vieja anécdota servirá para ahondar en este binomio antitético del estudiante aplicado al estudio y el aplicado a la diversión.

  • Imagen de cubierta Manolito

    Cuento donde un matrimonio entre un viejo y rico calavera y su joven esposa se enfrenta a la fragil salud de su hijo.

    A través de la joven Luisa asistimos al desmoronamiento anímico de su buena amiga Amelia. Esta, casada con un hombre ya mayor, reconocido como gran calavera en sus tiempos mozos, siente la presión de los celos en su enorme mansión, rodeada de muebles dignos de museo, fruslerías, cuadros y otros objetos de gran valor artístico y económico. Entre los cuadros pronto reclama la atención uno de Hartz que representa a un campesino que eleva en sus brazos y a la altura de su cara colorada y saludable a un niño de pocos meses e igual de lustroso que su progenitor. Esta imagen se postula desde el principio como contrapunto de la realidad de Amelia, esposa de un hombre viejo y madre de un niño enfermizo.

  • Imagen de cubierta Cuento a la moda antigua

    Cuento donde se reencuentran dos amigos calaveras que han tomado distintos caminos en la vida.

    Dos amigos vuelven a encontrarse inesperadamente después de cuatro años sin verse. Ambos se conocen desde hace mucho tiempo y han sido compañeros de farra y jugarreta en su juventud. Adalides de la picaresca galante, calaveras de profesión, se encuentran ahora de nuevo. El primero de ellos, Aurelio Mendoza, afirma vivir ahora regido por una conducta limpia e intachable. Resulta que encontró en su viaje a una mujer hermosa y rica y ahí decidió poner fin a sus barrabasadas. El segundo, Paquito Herrera, afirma que si bien tuvo la oportunidad de hacer lo mismo, se decantó por seguir con su vida de excesos y poca conciencia. Por ello, Mendoza decide amonestarle, considerándolo un necio, pues conocer las ventajas que reporta ser honrado en la sociedad llega a subvertir la pura picardía.

  • Imagen de cubierta Excelente cómico

    Cuento donde un hombre arruina la vida de su hermana y una amiga para sufragar sus juergas.

    Fernando se marchó a Buenos Aires sin avisar a nadie, dejando solas en Madrid a su madre enferma y su hermana Lucía, que pronto quedó huérfana y desamparada. Gracias a la ayuda de su buena amiga Mercedes pudo sostenerse y prosperar como modista. Estando Fernando de nuevo en Madrid, desconocido por sus propios vecinos debido a su vida desordenada, nocturna y reservada, recibe la visita de su hermana y la amiga de esta. Es entonces cuando hace propósito de enmienda y se va a vivir con ellas para comenzar una nueva vida. Consigue un buen empleo en el Ministerio de Fomento y todo parece ir bien, salvo que parece continuar con sus costumbres de madrugada. Él dice que ha cambiado, ¿pero es sincero? ¿Ha sido capaz de reformarse?

  • Imagen de cubierta Vargas y Machuca

    Cuento donde un joven calavera pretende llevar, gracias a un amigo, a una novicia a un baile de máscaras.

    Diego Vargas es un joven originario de Cuenca e injerto en Madrid que se caracteriza principalmente por ser un tonto de capirote, con pretensiones de elegante, y sobre todo, con ínfulas de Tenorio. Un día se encuentra en una cervecería a su amigo Machuca, conocido por su extremada gorronería y habilidad para el sablazo, a quien dos noches atrás había visto merodear los alrededores de la tapia de la huerta del convento de Santa Teresa. Intrigado, se decide a interrogarlo al respecto, aun a riesgo de tener que pagarle las consumiciones. Este le cuenta que, efectivamente, había comenzado una relación con una joven novicia a la que, por falta de dinero, no podía llevar a un baile de máscaras en el Teatro Real. Completamente desbocado por su donjuanismo, Vargas acepta intercambiar una noche sus papeles para ser él quien se beneficie a la novicia a cambio de llevarla al baile. Aunque ya se sabe, más de una sorpresa esconden siempre las máscaras.

  • Imagen de cubierta Salir por la puerta de los carros

    Cuento que narra la procedencia del dicho estudiantil que le sirve de título.

    En este relato se da cuenta del origen del refrán estudiantil que le sirve de título. La historia nos lleva hasta Alcalá y se remonta a los años universitarios de un joven llamado Alonso de Ontiveros, mucho más propenso al libro desencuadernado que es la baraja de naipes que al estudio de los volúmenes destinados a darle formación académica. Lejos de las aulas, vive gracias a la simpatía y/o temor que despierta en sus compañeros. Teniendo duros los puños y la navaja siempre disponible, vive de los paquetes con dinero o alimentos que llegan a los estudiantes desde sus casas paternas. La única burla que sería posible hacerle radica en el fallo negativo del tribunal de catedráticos. Sin embargo, Alonso la evita no presentándose nunca a ningún examen. La llegada de un estudiante avispado que quiere quitarle el puesto coincide con su enamoramiento de una joven rica que le pide títulos para casarse. De este modo Alonso llega por fin hasta el tribunal. Los estudiantes esperan su salida para abuchearlo. Pero Alonso no sale…

  • Imagen de cubierta Francisco

    Cuento donde el mejor capital posible son la inteligencia y la voluntad.

    Francisco es un niño huérfano de padre y madre que vende periódicos a la puerta del teatro del Príncipe, logrando por su agradable fisonomía más ventas que el resto de sus compañeros. Favorito de un banquero, le da muestras de su ambición vital y le explica que con cuatro duros sería capaz de hacerse millonario. El banquero decide entonces ayudarle, curioso de saber si el chico será capaz de aprovechar la oportunidad, dándole los soñados duros. Diez años más tarde, un joven llega en carruaje y con criado a la puerta del teatro del Príncipe para disfrutar de la función en beneficio de la actriz Matilde Díez. La casualidad quiere que allí auxilie a una muchacha que se ve importunada por un calavera por las calles del centro de Madrid. La muchacha resulta ser la hija del banquero que en su momento le dio sus primeros cuatro duros, ahora convaleciente y arruinado. El reencuentro sirve para atestiguar que el mejor capital posible son la inteligencia y la voluntad.