Ganso y Pulpo

Catálogo

  • Imagen de cubierta La perla del molino

    Cuento donde un calavera se redime gracias al amor y la virtud de una campesina.

    Es este uno de esos cuentos que acaban bien a pesar de que todo apunta a que debería ocurrir lo contrario. Gustavo es un calavera que se dedica a vagar sin objeto por las calles de la corte madrileña, aburrido de sus propios excesos, cansado de no hacer nada. Tras una pérdida importante de dinero en una mesa de juego, parte hacia el pueblo de su rico tío una temporada. Ahí, sin esperarlo, se produce un cambio fundamental en su vida, adquiere la madurez que a sus treinta y cinco años brillaba por su ausencia. A ello quizás ayuda el aire puro del campo, pero sobre todo la presencia de María, una joven campesina, hija de un molinero. Las diferencias de edad y economía no son suficientes para evitar que se enamore perdidamente de ella, encontrando la redención en el amor, gracias a la virtud que la muchacha encarna.

  • Imagen de cubierta El Club de los solteros

    Cuento satírico donde un club de solteros convencidos va perdiendo socios constantemente.

    En una ciudad extranjera existe una asociación conocida como el club de los solteros. Su presidente, llamado Héctor, es un treintañero enamoradizo, que pierde por la cabeza por una u otra mujer… hasta el momento en que sale a colación el enlace matrimonial. El vicepresidente es su mejor amigo, por nombre Aquiles, que a diferencia del anterior se mantiene en la soltería porque aborrece a las mujeres, siendo incapaz de comprender que los hombres puedan enamorarse de cualquiera de ellas. El club contó con días de gran gloria. Sin embargo, poco a poco, todos sus socios van desertando de sus posiciones a pesar de los esfuerzos de los dos socios fundadores. Sin nuevas altas y gran número de traiciones, acaban solos los dos. El mayor conflicto surgirá en el momento en que uno de ellos decida también abandonar la asociación.

  • Imagen de cubierta Recuerdos de un agente de policía

    Cuento donde un ex policía relata un caso de estafa en el que trabajó.

    Dos amigos se encuentran tras seis años sin apenas verse ni tener conversación decente. Uno de ellos, llamado Luis, antiguo calavera, invita a comer a su viejo conocido y, en la sobremesa, le confiesa que en estos años así transcurridos se vio precisado a trabajar como inspector de policía, oficio que por fin ha podido abandonar tras recibir la generosa herencia de un familiar. De entre las muchas anécdotas y recuerdos que conserva de este trabajo que considera penoso, relata el caso de una estafa sufrida por un viejo labrador castellano que llegó a Madrid con buena cantidad de dinero con el único objetivo de comprar una buena casa, en zona céntrica, para un hijo que estaba a punto de casarse y quería montar bufete de abogado en la capital.

  • Imagen de cubierta El escapulario de mi abuela

    Cuento donde un calavera cuenta a su compañero la historia de amor perdido de su abuela.

    Dos amigos de la universidad, más propensos al alboroto y la algazara que al estudio, se deciden a llevarse a sus queridas, dos estupendas bailarinas, a vivir aventuras lejos de la ciudad. Para ello ha traído uno de ellos abundantes billetes de Banco. La fuente de estos ingresos resulta ser su abuela, a quien saca el dinero invocando la figura de su primer amor. Para hacer tiempo antes de la partida, cuenta a su amigo la historia de los amores frustrados de su abuela, una historia que desde su cinismo no deja de etiquetar como horrible y terrorífica; sin duda por todos los rasgos románticos y sentimentales que encierra. El retrato de un capitán de dragones francés dentro de un escapulario y el cuerpo disecado de un perro dan comienzo a su relato del desdichado romance.

  • Imagen de cubierta ¿Estaré predestinado?

    Cuento donde un viejo calavera acaba enamorándose y sucumbiendo al compromiso.

    Don Facundo es un solterón impenitente que, si bien ya va por los cincuenta años de edad, por su gusto no habrá visto amanecer más de seis veces en toda su vida. Desde sus tiempos de juventud siempre ha sido un hombre galante, alegre, decidor, quimerista y enamorado de las muchachas bonitas. Bien es cierto que su sueldo no le llegaba en aquellos tiempos para cumplir con todos los lujos de los que habría deseado dar cuenta. Aunque han pasado los años y su bigote ya no sea moreno y sedoso, no puede evitar fijarse en Consuelito, la vecina del cuarto cuarto. Por boca de la portera se entera de que es trabajadora y soltera, que vive sencillamente con su mamá y que son, en definitiva, gente honrada. Desde entonces no puede evitar que le ronde una pregunta por la cabeza: ¿estará él predestinado para marido?

  • Imagen de cubierta De la última hornada

    Cuento que se centra en la vanidad y falta de escrúpulos de la juventud.

    Asiduo del café, el narrador de este relato, trasunto del autor, se encuentra con un joven de veintidós o veintitrés años al que considera que bien puede tenerse como ejemplar representativo de la juventud española. Este joven afirma que su único afán en esta vida es divertirse y solo divertirse. Ante sentencia tan radical, es preguntado acerca de su visión sobre el trabajo, el matrimonio, la literatura, la ciencia, el teatro, el amor a la patria y la política. Todos sus posicionamientos dejan en evidencia su completa ausencia de virtudes, su ambición egoísta y completamente vanidosa. No hay un solo aspecto vital que pueda apartarle de su filosofía lúdica y misántropa en aras del propio beneficio.

  • Imagen de cubierta La calva de mi portero

    Cuento donde la casualidad hace que aquello que más se odia sea clave para encontrar la fortuna.

    El protagonista de este cuento no puede evitar sentir más alegría que aflicción cuando le llega la noticia del fallecimiento de su tío Florentino en un pueblo cercano a Calatayud. Si bien es gracias a la renta que este le pasaba que podía vivir en la capital sin dar un palo al agua y, prácticamente, coleccionando acreedores mientras va pasando los días de café en café, parece mucho más suculenta la noticia de ser el heredero universal de quien se supone que atesoraba una buena fortuna. Entre gran regocijo del usurero, sus camareros y otros a quien debía dinero, marcha en busca de su herencia, mas torna a Madrid con nada más que una vieja cómoda. Sumido en la miseria, el odio que siente hacia la calva de su portero motiva que todo cambie de un momento a otro.

  • Imagen de cubierta Mi amigo Godínez

    Cuento donde se contraponen el estudiante aplicado al estudio y el aplicado a la diversión.

    Pedro Pérez, ya hombre de edad, obtiene gusto al recordar sus años de estudiante, cuando su vida consistía casi en exclusiva en ser un galanteador recalcitrante, pues traer al presente aquellos recuerdos le hacen rejuvenecer. El viejo calavera no siente ningún remordimiento por su conducta en sus tiempos de mocedad, más bien al contrario. Sobre todo al recordar a otros compañeros de la facultad de Derecho, consagrados en cuerpo y alma al estudio exclusivo de las leyes. Uno de ellos era su amigo Godínez, que incluso empleaba sus horas libres en asistir a otras clases como oyente. Su tesón trajo como resultado dos carreras llenas de laureles y la pronta colocación en la universidad y en varias academias. Una vieja anécdota servirá para ahondar en este binomio antitético del estudiante aplicado al estudio y el aplicado a la diversión.

  • Imagen de cubierta Manolito

    Cuento donde un matrimonio entre un viejo y rico calavera y su joven esposa se enfrenta a la fragil salud de su hijo.

    A través de la joven Luisa asistimos al desmoronamiento anímico de su buena amiga Amelia. Esta, casada con un hombre ya mayor, reconocido como gran calavera en sus tiempos mozos, siente la presión de los celos en su enorme mansión, rodeada de muebles dignos de museo, fruslerías, cuadros y otros objetos de gran valor artístico y económico. Entre los cuadros pronto reclama la atención uno de Hartz que representa a un campesino que eleva en sus brazos y a la altura de su cara colorada y saludable a un niño de pocos meses e igual de lustroso que su progenitor. Esta imagen se postula desde el principio como contrapunto de la realidad de Amelia, esposa de un hombre viejo y madre de un niño enfermizo.

  • Imagen de cubierta Cuento a la moda antigua

    Cuento donde se reencuentran dos amigos calaveras que han tomado distintos caminos en la vida.

    Dos amigos vuelven a encontrarse inesperadamente después de cuatro años sin verse. Ambos se conocen desde hace mucho tiempo y han sido compañeros de farra y jugarreta en su juventud. Adalides de la picaresca galante, calaveras de profesión, se encuentran ahora de nuevo. El primero de ellos, Aurelio Mendoza, afirma vivir ahora regido por una conducta limpia e intachable. Resulta que encontró en su viaje a una mujer hermosa y rica y ahí decidió poner fin a sus barrabasadas. El segundo, Paquito Herrera, afirma que si bien tuvo la oportunidad de hacer lo mismo, se decantó por seguir con su vida de excesos y poca conciencia. Por ello, Mendoza decide amonestarle, considerándolo un necio, pues conocer las ventajas que reporta ser honrado en la sociedad llega a subvertir la pura picardía.

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