Ganso y Pulpo

Catálogo

  • Imagen de cubierta El espantajo

    Cuento donde un hombre cuenta a su amigo hasta qué punto una mujer ha cambiado su carácter irascible.

    Dos amigos, Pepe y Enrique, se encuentran después de larga ausencia. Resulta que Pepe lleva ya seis años casado, noticia que no deja de sorprender a su amigo del mismo modo que le sorprendió cuando se la comunicó otro amigo en común en un restaurante londinense. La razón de tal sorpresa radica en el recuerdo de un arraigado espíritu anticonyugal en Pepe cuando era colegial, así como su carácter tremendamente irascible y violento. Un talante que ha llenado su vida de castigos, desplantes y duelos de honor. Sin embargo, ese espíritu ha quedado atrás, redimido por el amor de su mujer. Así se lo hace saber a Enrique, poniendo como ejemplo su forma de solucionar el problema anual de los gorriones comiéndose el trigo cultivado.

  • Imagen de cubierta Un caso

    Cuento donde un joven es internado en un manicomio por su temperamento y su amor por una prima.

    «¿Yo loco? ¿Loco? A veces creo que es verdad: tal es el ansia de morder que siento». Así comienza este relato, narrado por Darío, su protagonista. Su principal debilidad es su carácter exaltado y violento. Toda contrariedad, por pequeña que esta sea, le hace perder los estribos de forma incontrolada. El trato infantil dispensado por su padre cuando ya es doctor en Derecho le hace estallar y, como consecuencia, acaba encerrado en el manicomio por sus accesos de locura furiosa. Pasado un tiempo, reclamado por su padre, recibe el alta. Mas la salud de su padre está sumamente deteriorada y acaba muriendo. Desde entonces se hace cargo de él su tío Rafael, que lo lleva consigo a Zaragoza. Ahí se enamora de su prima… y vuelta a empezar.

  • Imagen de cubierta Cambio de sexo

    Cuento donde los imprevistos logran el objetivo de una muchacha de romper su matrimonio de conveniencia.

    En este cuento, aderezado con un punto de humor, confluyen múltiples equívocos y casualidades que conforman un gran enredo que tiene por objeto echar por tierra un matrimonio de conveniencia. Este enlace ha sido auspiciado por don Lucas Ventosa, padre de Andrea, que tras dilapidar una fortuna se dispone sin saberlo a hacer lo mismo con su única hija. Pretende emplearla para cazar un yerno rico que le permita volver a sus fracasadas especulaciones. Lo encuentra en un rural sobrino del que solo puede afirmarse su carencia de talento. Feo y bruto, Andrea no encuentra en él ningún tipo de atractivo, pero aunque repudia el casamiento, su padre está decidido. Una amiga de la muchacha se ofrece para aparecer en el pueblo vestida de hombre para reclamarla y ahuyentar al pretendiente. Ahí comienza la sucesión de equívocos y casualidades que ya se han mencionado.

  • Imagen de cubierta La señorita de Turuleque

    Cuento donde dos vanidosos arribistas acaban casados creyendo haber cazado un buen partido.

    La simpar Tulita Turuleque, vecina del tercero, se casa. Tanto ella como su mamá, doña Balbina, son dos ejemplares preciosos de la más refinada y angustiosa cursilería. En ellas contrasta el tufillo del «quiero y no puedo» con el lujo de sus trajes y complementos… todos falsos, no obstante. Ambas desprenden el olor de las esencias baratas y bajo sus galas esconden ropa interior sometida a múltiples remiendos para minimizar los efectos del deterioro y la vejez. Los muebles y el ajuar de su casa son misérrimos. La comida es básica y repetitiva. Solo así pueden mantener el esplendor de su superficie. El objetivo de ambas es encontrar un buen partido con quien casarse para escalar realmente en la sociedad. El afortunado, sin embargo, parece estar cortado por el mismo patrón.

  • Imagen de cubierta El cuarto de hora

    Cuento donde una breve ausencia convierte la Nochebuena en una noche de criminal tragedia.

    Juana y Andrés están en su casa poco antes de la celebración de la cena de Nochebuena. En una esquina de su humilde hogar duerme su hijo de cuatro años con un juguete de madera en la mano. A pesar de la ocasión, Juana no consigue que su marido se quede en casa y prescinda de ir a la taberna. Él no plantea mayor alternativa que marcharse con la promesa de estar de vuelta en quince minutos. Aprovechando su ausencia aparece en el quicio de la puerta Genaro, el antiguo novio de Juana, todavía perdidamente enamorado de ella a pesar del transcurso del tiempo. Ha venido para declararle su amor y proponerle una huida. Sin embargo, Juana, honrada y con el corazón sereno, le hace perder toda esperanza. El espíritu de la venganza se apodera entonces del ex, que cogerá al niño para plantear un grave dilema a la mujer: su amor o su hijo. ¿Llegará Andrés a tiempo?

  • Imagen de cubierta El monstruo de arcilla

    Cuento donde el ahorro y el sacrificio contrastan con la miseria y la enfermedad.

    Pedro y Manuela son dos trabajadores honrados y tenaces. Acaban de tener una hija, de nombre Magdalena. Es por ello que la mujer propone a su marido la necesidad de ahorrar, velando por el futuro de la criatura. Así, igual que una bailarina oriental en un fumadero de hachís, deciden desprenderse de todos sus caprichos y vicios en aras del ahorro. Poco a poco, irán aumentando sus sacrificios con el fin de llenar una hucha, descrita como un verdadero monstruo de arcilla, asqueroso y voraz, idolillo dedicado a la codicia impotente. Pasan los años y, cada vez que están pronto a completar el ahorro, surge algún imprevisto que desbarata su objetivo. Así se demuestra la imposibilidad del pobre para precaver la miseria por medio de su exiguo ahorro.

  • Imagen de cubierta El moscardón

    Cuento donde un matrimonio de supersticiosos tiene un golpe de fortuna cuando esperaban lo contrario.

    Este relato comienza con una defensa férrea de los moscardones. Tenidos por muchos como heraldos de fatalidad y nuncios de próximas desgracias, el narrador se propone romper una lanza en su favor, demostrando no solo que nada de cierto hay en tales supersticiones, sino que incluso existen experiencias en que dichos moscardones han traído con su presencia la fortuna de algunas personas. Tal es el caso de Inés, una joven muchacha llena de supersticiones absurdas, y su marido Francisco, un joven artista que se acaba contagiando de los temores irracionales de su esposa. En el centro de sus temores se encuentran los moscardones, hasta el punto de llegar a afirmar que prefería encontrarse con un lobo que con uno de ellos. El momento crítico se da el día que queda encerrado el matrimonio con un moscardón en casa…

  • Imagen de cubierta ¿Estaré predestinado?

    Cuento donde un viejo calavera acaba enamorándose y sucumbiendo al compromiso.

    Don Facundo es un solterón impenitente que, si bien ya va por los cincuenta años de edad, por su gusto no habrá visto amanecer más de seis veces en toda su vida. Desde sus tiempos de juventud siempre ha sido un hombre galante, alegre, decidor, quimerista y enamorado de las muchachas bonitas. Bien es cierto que su sueldo no le llegaba en aquellos tiempos para cumplir con todos los lujos de los que habría deseado dar cuenta. Aunque han pasado los años y su bigote ya no sea moreno y sedoso, no puede evitar fijarse en Consuelito, la vecina del cuarto cuarto. Por boca de la portera se entera de que es trabajadora y soltera, que vive sencillamente con su mamá y que son, en definitiva, gente honrada. Desde entonces no puede evitar que le ronde una pregunta por la cabeza: ¿estará él predestinado para marido?

  • Imagen de cubierta Jugo de Pedriscos

    Cuento donde un médico enamorado esconde su ignorancia con un remedio fraudulento.

    Juan Varea concluyó su carrera para licenciarse en medicina en tiempos de la revolución septembrina, cuando se encontraban bastante descuidadas las enseñanzas universitarias, logrando cualquier título posible aquel que se presentara y lo pagase. De esta manera y con algo de remordimiento, se encontró ante su tío y protector como médico de poca ciencia, con gusto por hacer versos y con tendencia a ridiculizar el sentimiento religioso. Como último gesto protector, su tío le consigue un puesto en el apartado pueblo de Pedriscos de Arriba, donde al menos no se ve precisado de emplear su poca ciencia. Ahí se acaba enamorando de doña Úrsula, una joven viuda que es la mayorazga del lugar. Todo parece ir bien hasta el momento en que debe salvar de la muerte a la hija de esta, atacada de difteria. ¿Conservará entonces su embuste?

  • Imagen de cubierta Las narices de Su Alteza

    Cuento que parodia el gusto por lo medieval en la literatura romántica.

    Este relato, que constituye una parodia del gusto por lo medieval en la literatura romántica, nos lleva hasta los tiempos de Maricastaña, que casada con el Rey que rabió de feo, tienen por único producto de su matrimonio a su hija Rosalinda. Ella está apadrinada por Cardona, el principal ministro de la corte, que al cumplir ella los quince años, plantea la necesidad de casarle con un buen marido. La muchacha se muestra conforme con la idea, aunque impone dos condiciones: que su futuro marido sea joven y guapo. Desde ese momento comienzan a llegar retratos de numerosos pretendientes hasta el reino de Babia. Cardona llevará a cabo desde entonces su plan para conseguir el enlace de Rosalinda con el príncipe de una isla vecina. Solo se encontrará con un obstáculo: las dimensiones nasales del pretendiente.

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