Ganso y Pulpo

Catálogo

  • Imagen de cubierta Un drama en un ascensor

    Cuento donde un encuentro de elevada tensión se produce casualmente en un ascensor.

    Julio y Daniel son amigos de largo tiempo e ímpetus verdaderos. Tanto es así que Daniel está dispuesto a ir hasta la casa de Julio, que vive en una sexta planta (sin contar entresuelo y principal) y coger el ascensor (a pesar de sus malas experiencias previas y sus males de altura) para escuchar el soneto que su amigo insomne ha escrito en honor del sulforal, con sus consiguientes rimas consonantes. Una vez ya dentro del ascensor, con este en marcha, se ve sorprendido por el abrupto saludo del ascensorista, que resulta ser el hermano de una muchacha a la que Daniel dejó abandonada prácticamente en el altar después de un noviazgo de promesas y amonestaciones. Tras una persecución a ambos lados del océano, la casualidad quiere que ambos se encuentren en tan corto espacio.

  • Imagen de cubierta Diálogos cogidos al vuelo durante el Carnaval

    Relato que recoge diversos diálogos en una tienda de disfraces en época de Carnaval.

    Eduardo de Lustonó recoge aquí nueve conversaciones, de mayor o menor extensión y profundidad, ambientadas en la tienda de un almacén de trajes los días previos a las celebraciones y festejos del Carnaval. En todas ellas subyace el tono humorístico, apuntando sus dardos satíricos, de forma más o menos velada, a las relaciones personales de novios y casadas o a las ambiciones sociopolíticas que palpitan en la superficie de los hombres. De esta forma asistimos a un popurrí de extrañas peticiones realizadas a algún dependiente del almacén de disfraces, ya sea con la intención de causar celos a un cónyuge que ya los ha suscitado o con el ánimo de querer aparentar, aunque solo sea por unas horas, el ser algo que nunca se podrá ser.

  • Imagen de cubierta Entre un pavo y un besugo

    Cuento de Navidad donde un compromiso familiar se acaba perdiendo por ayudar a una desconocida.

    El protagonista de este episodio o sucedido se encuentra con que, en el mañana del 24 de diciembre, le dan cita para cenar tanto su tía Mónica como su tío Pablo. La primera le espera a las once para comerse juntos un besugo; el segundo, hermano de esta, le espera en su casa a la misma hora para dar cuenta de un pavo. Como no se pueden ver entre ellos, aquel a quien elija restregara por la cara su victoria al otro. Este dilema navideño. La decisión por su tía tampoco le da demasiados quebraderos de cabeza, pero sí que se plantea emplear la tarde en encontrar una buena excusa para apaciguar al día siguiente a su tío. Mientras hace tiempo para la cena, visitando puestos de venta navideños, una mujer le pregunta si sabe donde está Sisebuto, su marido. Ahí comienza un viaje épico que habrá de dejarlo, seguramente, sin cenar.

  • Imagen de cubierta Los sietes y los nueves

    Sucedido donde una mala caligrafía arruina la fiesta de cumpleaños del protagonista.

    Don Melitón celebra siempre su natalicio con una gran fiesta nocturna. A ella asisten siempre todos sus amigos y conocidos, pues ahí la gente joven baila la música interpretada por un violinista ciego, los viejos juegan al tresillo, todos comen un coqueto buffet y, en definitiva, él se divierte grandemente. Su esposa es la encargada de redactar todas las invitaciones y he ahí el germen del sucedido, pues sus sietes y sus nueves pueden confundirse con facilidad y la fiesta está prevista para el día 9 de marzo. Un año, la sorpresa del matrimonio el día 7 será tremenda y don Melitón se verá precisado de echar mano de su billetera y de un asturiano que en ocasiones le asiste para montar una fiesta de la nada en apenas unos minutos.

  • Imagen de cubierta ¡Por una gratificación!

    Cuento satírico donde una gratificación laboral deja el bolsillo más vacío de lo que estaba.

    Isidoro trabaja en una compañía de seguros. A pesar de no ser ni habitual ni verosímil en España, le ha llamado a su despacho el jefe para hacerle partícipe de una gratificación empresarial debido a su buen trabajo, que bien ha contribuido a lograr una reciente alza en los beneficios. Con este sobresueldo de tres duros no puede sentirse más dichoso y, dispuesto a celebrarlo con un pequeño exceso, se va a tomar un café. Mas pronto comienzan sus problemas, pues de brazos del amigo pedigüeño pasa a los del colega al que prometió una comida si conseguía la gratificación, de este a los de la caridad necesitada por una pobre vecina, de esta a los de una ex novia marrullera y de los de ella en los del sastre que ya ha preparado su última cuenta.

  • Imagen de cubierta El tiesto de claveles

    Cuento donde un tiesto de claveles da origen a una sucesión de catástrofes domésticas.

    Este relato parte de la premisa de que, si bien nos cuesta trabajo creer que la desdicha puede personificarse en un objeto risueño y simpático, sí lo puede hacer y ha hecho en un tiesto de claveles. Desde el mismo momento en que el narrador decide comprarlo para halagar a su tía en el día de su santo, las desgracias comienzan a tener lugar; si bien ninguna llega a resultar del todo fatal. En esta dinámica se llega al día del Corpus, día de gran celebración y ajetreo en casa de su tía, donde el tiesto de claveles se mantiene en su sitio a pesar del balcón abarrotado de gente. La disputa de dos niños por arrancar un clavel y lanzarlo a la calle sobre la procesión hace que este caiga, dando origen a una sucesión de pequeñas catástrofes que revolucionan la casa por completo.

  • Imagen de cubierta Historia de un matrimonio

    Cuento en tono de humor que muestra lo ridículo de supeditar un matrimonio a condiciones previas.

    Pedro, un joven de veinte años, está perdidamente enamorado de Aurora, que cuenta con diecisiete años y le corresponde de todo corazón. Ambos tienen claro, en la primavera de sus vidas, que quieren casarse y pasar el resto de sus existencias juntos. Ambas familias no tienen inconveniente en ello, sin embargo concuerdan que Pedro debe hacer antes un viaje de dos años por el mundo con el objeto de adquirir la experiencia de mundo que todo hombre casado necesita. Así es que embarca en Cádiz, con tan mala suerte que al poco tiempo llegan a su tierra natal terribles noticias: su barco ha naufragado. Así es que Aurora acaba contrayendo matrimonio, a instancias de su madre, con un viejo comerciante. Mala suerte, pues Pedro fue el único superviviente del naufragio y llegó a su pueblo justo a los dos años de haber marchado. Desde entonces, ambos siguen ansiando casarse, mas siempre algún obstáculo surge en el camino como una fatalidad del destino.

  • Imagen de cubierta El hombre-catástrofe

    Cuento donde un viajero de tren da cuenta de cómo la fatalidad siempre viaja con él.

    En un vagón de segunda clase del tren-correo del Norte se encuentra el narrador de esta historia con otras siete personas. El primero de ellos es un inglés de continente glacial e inmovilidad absoluta. Cerca de él viaja un matrimonio acomodado de Valladolid que había ido a Madrid con motivo de la fiesta de San Isidro. Frente a ellos se rebulle un empleado de seis mil reales, recién salido de una cesantía. La sexta persona es una mujer de unos treinta años que no cesa de llorar desde su entrada en el coche debido a la pena que siente al separarse de su marido. La séptima persona es un señor, bajo y rechoncho, muy hablador, cuya vida parece no tener más objeto que fumar y comer. Es precisamente él quien después se conocerá como el hombre-catástrofe, pues como él mismo cuenta repasando sus heridas ferroviarias, siempre ha viajado mucho y siempre con la mayor desgracia. Desde ese instante, lo esencial para el grupo era separarse de este hombre que lleva en sí todas las catástrofes posibles.

  • Imagen de cubierta El gato blanco

    Sucedido humorístico a propósito de la fe supersticiosa.

    Una vez más, Escamilla hace gala de su humor llevando las situaciones cotidianas a su nivel más ridículo. En esta ocasión, todo comienza con el encuentro entre doña Juana y su sobrino, a quien da la agradable noticia de que un gato blanco ha aparecido en casa. De forma tan sencilla se ven involucrados en una disputa acerca de las supersticiones que envuelven a los gatos, ya sean estos blancos o negros. Si bien la discusión queda inconclusa, pocos días más tarde es retomada, pues, con motivo del santo de la tía, se celebra en su casa una fiesta con numerosos invitados. Durante el convite, el gato blanco, hermoso y gordo como los de los conventos, se muestra tal y como lo podría hacer un gato de cualquier otro color, vigilando sin descanso la puerta de la despensa. Las diez de la noche, sin embargo, resulta ser una hora fatal, pues una serie de desgracias encadenadas da comienzo.

  • Imagen de cubierta Una suegra en el cielo

    Cuento humorístico que da cuenta de las relaciones de San Pedro con su suegra.

    San Pedro anda triste y taciturno por el cielo debido a que su querida suegra ha sido condenada a la pez hirviendo de las calderas de Luzbel. Tras hacer campaña celestial para conseguir la amnistía para su suegra, recibe un fino hilo con el que tendrá su última oportunidad de salvarla.