Ganso y Pulpo

Catálogo

  • Imagen de cubierta Prólogo (de un libro que no se publicará nunca)

    Parodia de los abusos vanidosos de los escritores en los prólogos de sus obras.

    He aquí el prólogo de un libro que no se ha de publicar nunca porque los lectores, seguramente, nunca estén realmente preparados para valorar como merece la magnitud de sus ideas o la belleza encomiable de su estilo. Ello no exime al autor de emplear este prefacio a su obra para repartir estopa a diestro y siniestro, con su buen aderezo de citas de autoridad y menciones de todo tipo de autores clásicos que vienen a demostrar lo amplio de su entendimiento, a dar fe del alcance de toda su vasta sapiencia. Por supuesto, no faltan ataques a aquellos autores que se sirven de amistades políticas o afamadas para conseguir vender sus mediocres invenciones. Y, a modo introspectivo, tampoco faltan loas a un ego totalmente desmedido.

  • Imagen de cubierta Los lunes de los zapateros

    Cuento humorístico que explica el origen mitológico del festivo semanal de los zapateros.

    Es este un cuento de corte humorístico donde se explica el origen del festivo semanal del gremio de zapateros. Para explicar esta inveterada tradición se remonta la historia al primer siglo de esta era, cuando Jesús le dice a San Pedro que siente sed y que frente a ellos tienen la morada de un zapatero que podría ayudarle a mitigarla. El apóstol se niega a ello, alegando que el maestro de obra es blasfemo y malhumorado, pero Jesús insiste. Tras conseguir beber, concede al zapatero el deseo que prefiera. Este solicita morir en lunes, sorprendiéndole la muerte en su sano juicio para poder pensar un momento antes de abandonar este mundo. La petición le es concedida y, desde entonces, los lunes del zapatero comienzan a ser un día consagrado a la borrachera.

  • Imagen de cubierta Pezuco, el abuelo manco

    Cuento fantástico donde un hombre tiene un hijo por cada dedo que se corta y lanza al fuego.

    En este llamado cuento de brujas se presenta la historia de un hombre, conocido como Pezuco, que está desesperado por tener hijos. No se debe esta falta de descendencia a la infertilidad, sino al no quererse casar. Por mucho que galantee e intente seducir a labradoras, segadoras o vaqueras, siempre encuentra la misma negativa a la proposición de compartir un instante de amor sin haber pasado antes por el altar. Decide entonces Pezuco visitar a una mujer, hada o bruja según las habladurías, para exponerle su caso y pedir una solución para el mismo. Tras la visita se ve capacitado para tener hijos por sí mismo: por cada dedo que se corte y arroje al fuego del hogar, un hijo o hija tendrá. Ahora bien, que no se queje si un día se arrepiente de su deseo…

  • Imagen de cubierta El último adiós

    Cuento de corte anticlerical que cuestiona el valor de que una joven ingrese en un convento.

    El narrador de esta historia se encuentra en el andén de una estación de tren. Hasta ahí lo ha llevado una corta misiva enviada por una amiga de la infancia y compañera de la juventud. En pocas líneas lo ha citado en la estación para darse el último adiós, pues por lo visto ha decidido abandonar a su anciana madre y demás familia para ingresar en un convento. Al encontrarse, él, que no da crédito a lo que su antigua amiga está a punto de hacer, le pide explicaciones. Ella, con voz tranquila y monónotona, satisface la curiosidad de su amigo. En resumidas cuentas, el cura de la aldea le ha hecho ver que más ayudará a su familia rezando que trabajando miserablemente. Por mucho que el viejo amigo insista, todo hace indicar que el clero gana la partida.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver Política de cookies
Privacidad