Ganso y Pulpo

Catálogo

  • Imagen de cubierta Pezuco, el abuelo manco

    Cuento fantástico donde un hombre tiene un hijo por cada dedo que se corta y lanza al fuego.

    En este llamado cuento de brujas se presenta la historia de un hombre, conocido como Pezuco, que está desesperado por tener hijos. No se debe esta falta de descendencia a la infertilidad, sino al no quererse casar. Por mucho que galantee e intente seducir a labradoras, segadoras o vaqueras, siempre encuentra la misma negativa a la proposición de compartir un instante de amor sin haber pasado antes por el altar. Decide entonces Pezuco visitar a una mujer, hada o bruja según las habladurías, para exponerle su caso y pedir una solución para el mismo. Tras la visita se ve capacitado para tener hijos por sí mismo: por cada dedo que se corte y arroje al fuego del hogar, un hijo o hija tendrá. Ahora bien, que no se queje si un día se arrepiente de su deseo…

  • Imagen de cubierta El último adiós

    Cuento de corte anticlerical que cuestiona el valor de que una joven ingrese en un convento.

    El narrador de esta historia se encuentra en el andén de una estación de tren. Hasta ahí lo ha llevado una corta misiva enviada por una amiga de la infancia y compañera de la juventud. En pocas líneas lo ha citado en la estación para darse el último adiós, pues por lo visto ha decidido abandonar a su anciana madre y demás familia para ingresar en un convento. Al encontrarse, él, que no da crédito a lo que su antigua amiga está a punto de hacer, le pide explicaciones. Ella, con voz tranquila y monónotona, satisface la curiosidad de su amigo. En resumidas cuentas, el cura de la aldea le ha hecho ver que más ayudará a su familia rezando que trabajando miserablemente. Por mucho que el viejo amigo insista, todo hace indicar que el clero gana la partida.

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