Ganso y Pulpo

Catálogo

  • Imagen de cubierta El paraíso de los animales

    Cuento donde un hombre hipnotiza a su criado para que se manifieste su espíritu animal.

    Este es un cuento fundado en la teriantropía, la creencia de poder adoptar el espíritu de un animal. En este caso, ello es posible gracias al trabajo de un hipnotizador. Así se lo transmite don Heliodoro al protagonista y narrador del relato. Resulta que, empeñado en conocer el ideal de cada uno de los animales, este hombre se deja hipnotizar para dejar por escrito cuáles son esos posibles objetivos esenciales. Después de haber conocido su caso y leído las notas que de ello dejan constancia, el anónimo protagonista decidirá ponerlo en práctica con su criado Perico, un muchacho recién llegado de la aldea al que ha admitido a su cargo con el fin de convertirlo en un hombre. Al ver su felicidad bajo el influjo del espíritu del cerdo, se verá impelido a incumplir su propósito inicial.

  • Imagen de cubierta El ejército de Carámbano

    Cuento donde un hombre propone su estrategia para acabar con la crisis humanitaria que suponen las guerras.

    En esta ocasión, el narrador que es trasunto del autor se encuentra con un viejo amigo, que lleva por nombre Carámbano. De él sabe que, recientemente, su familia lo ha mandado ingresar en un manicomio; de ahí su genuina sorpresa al encontrárselo en una calle de la capital. Tras los saludos y abrazos de rigor, Carámbano le propone sentarse un momento con él para conversar, pues quiere hacerle partícipe del gran proyecto que ha ido desarrollando durante los últimos tiempos. Por supuesto, viendo el talante pacífico de su amigo, accede a escucharlo. Así es como conocemos su peculiar proyecto para acabar con la crisis humanitaria que suponen las guerras aprovechando la domesticidad de todos los animales, a los cuales considera crueles por instinto. En su locura no deja de percibirse cierto atisbo de razón.

  • Imagen de cubierta El montón de oro

    Cuento que muestra el proceso mediante el cual dos mendigos se acaban convirtiendo en grandes capitalistas.

    Esta es la historia de una asociación capitalista constituida por Perico y Ramón, a partir de la módica suma de ocho pesetas, siendo su primera sede social el vano de granito del puente de Toledo. Su juventud, su atrevimiento y su ambición les sirvió para ir prosperando paulatinamente en sus negocios, formando una buena entente al complementarse las fortalezas y debilidades de sus caracteres. Los tres pilares de su sociedad son el no gastar nunca sus fondos sociales, aumentar estos diariamente y entender como negocio lícito todo aquel que haga aumentar el capital. Los motores que los hacen prosperar son la inventiva, la explotación, la suerte y el despojo. Es precisamente este último el único que está a su alcance en el momento de comenzar.

  • Imagen de cubierta El diablo submarino

    Cuento donde un viejo buzo da testimonio de terribles hallazgos en el fondo del océano.

    En Plencia, muy cerca de Bilbao, se produce el encuentro entre el narrador de este texto, un trasunto del autor, con un viejo marinero que vive retirado en la localidad por prescripción médica. Este no necesita de baños de mar, sino del aire puro que ahí se respira. Se entabla entre ellos conversación, que bien podría considerarse entrevista, por la cual conocemos algunas anécdotas del viejo trabajo que el marinero tuvo como buzo, así como las razones que le han llevado a no querer mojarse de nuevo nunca más. En las profundidades de lejanas costas del Índico, cuando los peces sobrevuelan a uno, existen pagodas habitadas por mujeres y un terrible hombre marisco que, con greñas descomunales y cuernos retorcidos, no puede ser sino un diablo submarino.

  • Imagen de cubierta Un sermón contra el baile

    Sátira donde un clérigo antimusical es víctima de un caso de tarantismo.

    Esta historia se desarrolla en un pueblo innominado de la Mancha, a finales del siglo XVIII, durante una agradable noche de verano. Los paisanos celebran el final del día de labor bailando en la plaza del pueblo al son de la vihuela del sacristán, aprovechando la ausencia del párroco del pueblo, don Gabriel Peñazo, un cura setentón que impone sobre ellos su rigurosa dictadura moral. Sin embargo, este vuelve antes de tiempo de su visita al obispo de la región y, tras mandar prender al sacristán que prenda fuego a su instrumento, prepara desde entonces su gran sermón contra el baile. La casualidad quiere que el ecónomo caiga víctima de tarantismo pocos días antes. La receta del doctor es precisa: el párroco, para salvar su vida, tiene que bailar.

  • Imagen de cubierta Exposición de cabezas

    Sátira social donde cada tipo humano se corresponde con un animal.

    Don Caralampio es un viejecillo ochentón al que el cuerpo no deja de vibrarle ni por un solo momento. Pronto hace su entrada en la cafetería para tomarse una taza de café, una más del mínimo de cincuenta que él mismo recomienda tomarse cada día. A esta bebida atribuye el poder de dotar al hombre de lucidez, llegando en su caso incluso a ser el motor de su existencia, la razón de que siga vivo. Pero la cosa no queda ahí, pues asegura que, en su caso, el café le infunde de una gran claridad mental que desemboca en la llamada doble vista. Así, mientras el común de los mortales ve a los hombres como son en apariencia, él lo hace como son en realidad, viéndolos adornados de la última cabeza que tuvieron antes de su reencarnación. De este modo, comienza a dar cuenta de un vasto bestiario social.

  • Imagen de cubierta La jaula del mundo

    Fábula que demuestra el modo en que nuestra libertad siempre tiene límites.

    Todo comienza con una discusión tonta entre la ortiga y el clavel. Resulta que al primero le marea el olor de la flor. Como respuesta obtiene una queja por parte de esta, pues se siente molesta por el desgarro constante que le provocan los pinchos de su vecina. Como mediador en el conflicto toma parte el árbol que les da sombra. No comienza del todo mal, apelando a la paciencia y la solidaridad. Sin embargo, pronto decide tomar parte, reconociendo que el olor del clavel es fuerte. A partir de ahí van sumándose más y más voces al conflicto, siempre echando en cara algo a un vecino o compañero de fatigas. La situación se irá así agravando hasta llegar a demostrarse que no existe ser vivo en este mundo que goce de verdadera libertad.

  • Imagen de cubierta Batalla de monos

    Cuento donde un sombrero provoca la guerra entre dos familias de monos.

    La caravana avanza penosamente por la selva africana, entre troncos caídos y ramas muertas. En un bosque como este, tan solo las aves y los monos pueden ver el cielo. Los monos, que conforman un pueblo alegre y saltarín, felices en sus costumbres de vida amorosa y tranquila. En mala hora uno de estos monos, que por oficio tenía el de explorador y vigía, encontró a un animal desconocido: un inglés. Ambicioso de trofeo, se hace rápidamente con su sombrero de explorador, que pronto suscita la envidia de otra tribu de monos, desembocando finalmente en una grande y cruenta batalla.

  • Imagen de cubierta El romance del astrólogo

    Relato donde el orgullo motiva la confesión de un crimen.

    José Fernández Bremón abre este relato con unas eruditas notas acerca de los ajusticiamientos realizados en Madrid durante los siglos previos a la época que le es contemporánea, centrando su atención en un crimen acontecido en 1680. La víctima es un astrólogo, que antiguamente había sido clérigo. El asesino es un tal Tiburcio, rico tabernero de la calle de Toledo. Adentrándose en los posibles motivos del crimen, se teje una breve historia que parte de los consuelos a la viuda. Los excesos etílicos, la envidia del prójimo y las más altas cotas del orgullo darán poco a poco lugar a una peculiar confesión, que si bien llega tarde, deja de manifiesto una corrupción moral que parece ser inherente al género humano. Eso bien merece un romance.

  • Imagen de cubierta Los microbios

    Cuento que plantea la existencia humana tras la erradicación de los microbios.

    Un hombre, trasunto del autor, se va a dormir bajo la influencia de una lectura científica que valora el empleo de la electricidad para erradicar los microbios del cólera y el propósito de crear gabinetes de electrización a donde acudieran todas las personas para recibir los chispazos. Así, enhebrando hábilmente las distintas partes de un sueño, se nos muestra al hombre ante ejércitos interminables de microbios en orden de batalla de los que es preciso huir; también vemos a la gente amotinada en las calles contra ellos, logrando imponer finalmente su idea del proyecto médico para la erradicación total. A partir de entonces, se suceden varias escenas de ese mundo donde la electricidad se impone sobre las enfermedades, donde no existe nigún microbio y solo se puede alcanzar la muerte de forma violenta.