Ganso y Pulpo

Catálogo

  • Imagen de cubierta El gato blanco

    Sucedido humorístico a propósito de la fe supersticiosa.

    Una vez más, Escamilla hace gala de su humor llevando las situaciones cotidianas a su nivel más ridículo. En esta ocasión, todo comienza con el encuentro entre doña Juana y su sobrino, a quien da la agradable noticia de que un gato blanco ha aparecido en casa. De forma tan sencilla se ven involucrados en una disputa acerca de las supersticiones que envuelven a los gatos, ya sean estos blancos o negros. Si bien la discusión queda inconclusa, pocos días más tarde es retomada, pues, con motivo del santo de la tía, se celebra en su casa una fiesta con numerosos invitados. Durante el convite, el gato blanco, hermoso y gordo como los de los conventos, se muestra tal y como lo podría hacer un gato de cualquier otro color, vigilando sin descanso la puerta de la despensa. Las diez de la noche, sin embargo, resulta ser una hora fatal, pues una serie de desgracias encadenadas da comienzo.

  • Imagen de cubierta La muela del juicio

    Cuento satírico acerca de la pusilanimidad de un marido cuarentón.

    Don Perfecto Verdaloga, a sus cuarenta y cuatro años, vive bajo la tiranía de su esposa Robustiana, que nunca le deja dinero para sus expansiones. De este modo, el hombre, sin atreverse a la rebelión, acaba optando por mantener una aventura adúltera con una costurera huérfana. Ahora bien, siempre falto de recursos, habrá de encontrar en la muela del perro de su mujer, muerto por el moquillo, la oportunidad de hacer el negocio que le permita llevar a comer a su querida por el día de su santo a un fondín de la Puerta de Alcalá. Sin embargo, las inconveniencias de ejercer un oficio sin licencia o las malas artes de una portera ladina serán algunos de los obstáculos a los que don Perfecto habrá de hacer frente.

  • Imagen de cubierta ¡Adiós mi dinero!

    Cuento satírico que da cuenta de las desventuras de una familia que desea ir de veraneo a San Sebastián.

    Este cuento de talante satírico parte del concepto de la moda y, concretamente, de la costumbre del veraneo, para centrarse en el caso concreto de la familia formada por don Gumersindo, doña Concepción y su hijo Angelito, representantes de la clase media baja que ahorra laboriosamente durante catorce o dieciséis años para poder satisfacer la vanidad de presumir, aunque solo sea por una vez en su vida, de que han pasado uno o dos meses de verano en un balneario de la costa cantábrica o mediterránea. Decididos a pasar el mes de julio en San Sebastián, uno piensa en hacer buenos contactos, otra en desmayarse cerca de algún apuesto marinero, el tercero en dar un buen braguetazo con la hija de un ministro o un banquero… Eso sí, a ninguno de ellos se le ocurre pensar que algo pueda ir mal.

  • Imagen de cubierta La cabellera negra

    Cuento que relata la perdición de un amor subordinado a la dote.

    Ambientada en una aldea leonesa, esta es la historia de un amor sencillo y puro, frustrado por una fatalidad de tintes materialistas. La tragedia de Margarita, bella muchacha en comunión con la naturaleza, se ve encauzada por la dote matrimonial, aunque encuentra su principal motivo en la estupenda cabellera negra que su padre ha cuidado siempre con esmero y dedicación; sobre todo desde el día en que una vieja mendiga, conocedora de nigromancia y horóscopo, predijo que el perderla traería la desgracia a su casa. A la edad de dieciocho años, Margarita está enamorada de Baltasar, un muchacho honrado y pobre; pero se ve en la necesidad de acceder a desposarse con Juan Solís, joven acaudalado que puede salvar a su padre de la miseria. En el último momento, movida por sus sentimientos puros, hace un voto a la Virgen, prometiéndole su cabellera si intercede por ella y cambia su destino marital.

  • Imagen de cubierta La mosca

    Cuento donde una casual mosca da pie al destino fatal de un joven crápula.

    Esta es la historia del joven Andrés, crápula que, becado por su tío del pueblo, se encuentra en Madrid doctorándose en carambola y ruleta mientras el otro cree que lo hace en las dos ramas del Derecho. Así, mujeriego y jugador, acaba perdiendo la noción del tiempo y, estancado en tercero de leyes, promete a su tío por carta que se casará después de doctorarse con la muchacha del pueblo que él le propone. A ello se suma una extraña casualidad, encarnada en una mosca entintada que dibuja un bello perfil en una de las hojas en blanco donde el pretendía escribir sus poesías. La curiosidad inicial da pronto lugar a una obsesión enamoradiza. Lo que Andrés ignora es que esa mosca ha puesto en marcha su fatal destino, pues buscando desesperado su ideal no hace otra cosa que huir de él.

  • Imagen de cubierta El sombrero blanco

    Un sombrero blanco es el vehículo de un equívoco marcado por los celos.

    Lo que había de ser la asistencia a una función de comedia mágica en el Teatro Español acaba dando lugar a un auténtico misterio fuera del escenario: el tío Benigno ha ido a por las entradas con un sombrero negro y ha vuelto con uno blanco. Los celos de la tía Joaquina embrollan la situación hasta el punto de hacerse necesario abandonar la sala antes de que caiga el telón para comprobar si su marido ha visitado a la mujer de un compañero de trabajo, tal y como ella sospecha. Tras un intenso cruce de reproches entre las dos esposas y sin poner en claro lo sucedido, deciden ir todos hasta la casa de los primeros, que es de hecho el lugar donde se ha producido el cambio de sombreros. Ahí conseguirán resolver el misterio, no tan sobrenatural como en principio aparentaba.

  • Imagen de cubierta Los calamares

    Cuento donde el calamar se define, por pura casualidad, como leitmotiv de desgracia vital.

    Las supersticiones, en el marco de la experiencia casual, parecen adquirir un sentido más profundo, dotando así de misterio y predestinación algo que en primera instancia es banal y prejuicioso. En el caso concreto de este relato, el causante de todos los males del narrador son los calamares, como bien demuestra con su relato. En él da cuenta de cómo este animal, que ya de por sí le asquea por principio, ha hecho su aparición en cada uno de los momentos culminantes de su vida con nefastas consecuencias. De esta manera, las pellas infantiles, el amor secreto de la juventud, la celebración del día de su matrimonio… son momentos completamente mancillados con la presencia de los calamares y su tinta.

  • Imagen de cubierta ¡Su retrato!

    Cuento donde el perturbador retrato de una mujer, encontrado por casualidad, representa las desgracias del narrador.

    La inocencia bien puede representarse en España con la fe ciega de los niños en la existencia de los Reyes Magos. Por ello mismo, bien puede considerarse la asunción de su falsedad como una muestra de la pérdida de dicha inocencia. En el caso del narrador de este cuento, ese momento se vio marcado por una extraña casualidad: la aparición de un ladino retrato dentro de la gramática de Hornero que le trajeron sus majestades de Oriente en su última visita infantil. Desde entonces, la casualidad quiso que cada vez que acontecía un suceso pernicioso al narrador de esta historia, el retrato siempre estaba ahí presente para celebrarlo. Con el paso de los años, este retrato acaba obteniendo una significación ajena a la lógica y teñida de cierto humor negro.