Ganso y Pulpo

Catálogo

  • Imagen de cubierta El pastel de liebre

    Cuento donde una pareja de novios consigue su libertad gracias al regalo que esconde un pastel de liebre.

    Petra y Felipe son una joven pareja de novios en un pueblo de la provincia de Guadalajara. Viven envueltos en disputas y discusiones debido a las negras circunstancias que los rodean. Por un lado, Petra, si bien cuenta con cierta posición social, está dominada por un tutor que, en su avaricia, no tiene más deseo que ver al joven novio lo más lejos posible de su protegida. Felipe, por su parte, solo cuenta con un miserable sueldo, ganado trabajando día y noche en casa del procurador del pueblo, cuyo único propósito es seguir explotando al joven a muy bajo precio. La pareja tiene depositada su fe en una tía de la muchacha; sin embargo, nunca parece que esta interceda. El envío de un pastel de liebre como regalo el día del santo de Petra y una serie de circunstancias azarosas pueden conseguir que el amor triunfe sobre la avaricia de los viejos.

  • Imagen de cubierta El león de bronce

    Cuento moralista donde el remordimiento vence al crimen.

    Un hombre ha sido juzgado y llevado a prisión. Desde su celda, monologando para una persona imaginaria, cuya posición adoptará el lector del cuento, confiesa el modo en que una idea ruin se alojó en su cerebro de un modo radical y persistente: la idea de matar a un vecino avaro que guardaba como un tesoro los ahorros de su vida. Tras una intensa lucha consigo mismo, o más bien lucha entre dos de sus yoes, se decide aprovechar la fragilidad del viejo con nocturnidad y alevosía. Armado con su cuchillo, que luce en la empuñadura un león de bronce, entra en el dormitorio del avaro con la clara intención de matarlo y llevarse su dinero. Nada impide que lo haga. Pero sí hay algo que lo impide escapar.

  • Imagen de cubierta El tío Roñas

    Cuento donde un usurero paga cara la codicia de su traición a la patria.

    Nadie da cabida a que el bueno de Jenaro sea hijo de alguien tan inmundo y despreciable como el hombre a quien todos conocen como el tío Roñas. Es este un usurero sin escrúpulos al que no solo resulta difícil perdonarle los resultados de su negocio, sino el indigno tráfico a que se dedicaba desde que había estallado la guerra con los franceses. Y es que, viviendo en un pueblo que tan pronto caía de una parte como de la otra, el tío Roñas se arrastraba siempre a los pies del vencedor, sin dejar de mantener por eso relaciones con el vencido. De esta manera había encontrado medio de hacerse pagar un espionaje que ponía indistintamente al servicio de la causa nacional o de las armas del rey intruso. Ahora bien, su traición y su codicia habrá de pagarlas al más alto precio.

  • Imagen de cubierta La llave

    Cuento que narra el crimen de un viejo avaro y cómo una llave delata al asesino.

    Todo comienza con el joven Patricio forjando una llave de hierro para la puerta de la casa de su tío, el señor Bruno. Es este un viejo avaro, de los que se figuran siempre con una olla llena de onzas que nunca se emplean. A él le asiste un joven endeble y tímido llamado Rufino, la única persona a la que el viejo le confía su llave. En este estado de cosas llega la noche del 16 de noviembre de 1887, cuando Rufino entra en la casa en un estado casi febril. La llave de frío hierro cuelga sobre su pecho cuando se acerca a la alcoba del viejo, al que ata en su cama. El ímpetu le lleva a matarlo con una faca y, presa del terror de sus actos, en lugar de huir decide que lo mejor es quemar la casa con el cadáver dentro. Sin saber cómo, la llave desaparecerá de su pecho.

  • Imagen de cubierta El tesoro

    Cuento donde un avaro aprende demasiado tarde que el mayor tesoro es el trabajo.

    De la opulenta familia de los Ginestal solo queda un segundón llamado don Álvaro, que, a fuerza de malgastar tanto el tiempo como el dinero, se encuentra actualmente sin salud y sin recursos. Su situación es absolutamente lamentable, pues además de la ruina física se ve mermado también por la espiritual. Sin criados ni guerreros, sin esposa, sin amigos… don Álvaro se encuentra solo en el mundo. Y ahora que ya ha dilapidado todas sus riquezas, resulta además un tipo dominado por dos grandes vicios: la avaricia y la pereza. Un día, sobreponiéndose a su rutina ociosa, se dedica a leer unos pergaminos apenas inteligibles de su biblioteca familiar. Atacado por la melancolía dejará caer en tierra un pergamino, y es de este modo como se encuentra con un papel corroído por el tiempo y que contiene las instrucciones para encontrar el tesoro escondido por el primer Ginestal.

  • Imagen de cubierta El valle de la Muerte

    Relato de cómo una caravana de buscadores de oro encuentra su fin en el valle de la Muerte.

    El valle de la Muerte es una cuenca ubicada en el condado de San Bernardino, cerca de la frontera entre los estados de California y Nevada. El nombre hace referencia a las temperaturas extremas de este desierto, considerado hoy como el más caliente y seco del mundo, con una temperatura máxima absoluta anual de casi 57ºC. En 1848 se había descubierto oro en Sacramento, lo cual produjo un éxodo interior en el que familias enteras viajaban hacia California movidos por la avaricia. Veintitrés años después, García Sánchez relata cómo 87 familias perecieron en este valle, camino de la riqueza prometida, descubriendo en los últimos días de su existencia, que el agua es un bien mucho más preciado que el oro.

  • Imagen de cubierta El aderezo de perlas

    Cuento donde una joya sirve como instrumento de caridad y bondad.

    Don Justo Gálvez tenía fama de poseer una gran fortuna; pero avaro y receloso, vivió siempre pobremente, de modo que sus dos hijos, Rafael y Blanca, carecían a veces de lo más estrictamente necesario. Avaro hasta el último extremo, no perdonó jamás a un hermano suyo el haberse casado con una joven pobre; y aun cuando esta, ya viuda, había implorado su piedad para ella y una pobre niña, fruto de su unión, no había conseguido sino irritarle y endurecer su corazón más y más. Siendo viudo, guardó las joyas que componían la dote de su esposa intactas hasta el momento en que, una vez muerto él, las encontraron sus hijos. Entre ellas se encuentra un aderezo de perlas que la joven Blanca luce el día de su boda y que decide empeñar para socorrer a su pobre prima y su tía moribunda.

  • Imagen de cubierta Un matrimonio

    Cuento acerca de cómo afecta a un matrimonio su ascenso a la clase alta desde la baja.

    José es ayuda de cámara en la casa de un conde. Benita es la doncella de la condesa. Ambos sirvientes se enamoran y, entre arrumaco y arrumaco, echan pestes de los señores a los que sirven. Una vez casados, deciden probar su propia fortuna y para ello abren una tienda de cuellos y puños de camisa en el quinto piso de una calle del centro de Madrid. Lejos de irles mal, continúan ascendiendo en la escala social conforme van bajando pisos de escalera del edificio. Y tras la tienda de lujo llegan las inversiones en bolsa y, con ellas, más dinero todavía. Tanto es así que llegan a tener millones de reales y sirvientes contratados en su casa. Tan solo les falta el título de condes para alcanzar la completa felicidad. Pero la vanidad y la avaricia se enfrentan, pues duele en el bolsillo el tener que cambiar oro por oropeles.

  • Imagen de cubierta El cuadro de la chanfaina

    Leyenda en torno al cuadro de Alonso Cano titulado ‘La Trinidad’.

    A medio camino entre el relato histórico y la leyenda se encuentra la historia de la venta del cuadro La Trinidad, de Alonso Cano. Este se presenta junto a su ayudante Melchor ante el padre prior de los Jerónimos, un hombre glotón y tacaño que intenta por todos los medios despretigiar la pintura de Cano con el fin de obtener una buena rebaja en el precio de compra. El pintor, que lleva francamente mal la crítica a su trabajo, pasa rápidamente del sarcasmo al enfado. En ese momento entra en escena un cartujo que alaba la pintura, lamentando no tener dinero con que poder comprarlo. Alonso Cano se lo ofrece entonces como regalo a cambio del plato de chanfaina con que su congregación ampara a los pobres de la ciudad de Sevilla, dando desde entonces a esta pintura el sobrenombre de El cuadro de la chanfaina.

  • Imagen de cubierta El cuadro de maese Abraham

    Relato fantástico donde confluyen un extraño lienzo y un matrimonio de conveniencia.

    Abraham es un avaro judío, chalán de antigüedades, en cuya tienda se haya una pintura sin figura, toda ella del color del chocolate, que atrae irremediablemente al protagonista del relato, un muchacho sin nombre presionado por su tío para casarse de conveniencia con una muchacha de una aldea de las montañas leonesas. Ya como propietario del cuadro, tras intentar en vano encontrar en él la figura que intuye, sigue el consejo del judío y lo coloca en la ventana del Mediodía. Esa noche es presa de ciertas visiones protagonizadas por su tío, la pretendida prometida y el judío. Al día siguiente, el sol ha dejado al descubierto un hermoso retrato del que el joven queda prendado… hasta que su tío decide venir a sacarlo de su ensimismamiento.

Esta web utiliza cookies, puedes ver aquí la Política de Cookies