Ganso y Pulpo

Catálogo

  • Imagen de cubierta La madre del verdugo

    Cuento donde una joven se ve abocada a un destino fatal cuando se enamora del hombre que abusa de ella.

    El presente relato se sitúa en los azarosos años de la Edad Media, tiempo en que el feudalismo dio lugar a tremendos desmanes y crueles despropósitos. El aquí narrado se centra en cómo un conde castellano, con fama de cruel y sanguinario, se encapricha de una joven aldeana que, en términos tanto sociales como morales, se encuentra en los antípodas del carácter del conde. Tan bella como virtuosa, la muchacha se niega en rotundo a acceder a los propósitos libidinosos del noble que, acomodado a salirse con la suya sin importar los medios, trama una estratagema para llevarla raptada a su castillo. Ahí la joven acaba rindiéndose a los propósitos del conde y, lo que es peor, cayendo enamorada de él. El noble, sin embargo, una vez satisfecho el deseo, se deshace de ella. Años más tarde la joven vuelve al pueblo con un hijo y un marido que es por todos detestado: el verdugo.

  • Imagen de cubierta Regalo de Reyes

    Cuento navideño donde dos niños pobres, con su padre en América, ansían mejores regalos.

    Dos pequeños hermanos, de cinco y seis años, llamados Quin y Nina, escrutan el exterior desde la ventana de su habitación. La ilusión ante la posible venida de los Reyes Magos se entremezcla con la tristeza de los miserables presentes que reciben cada año, pues sus castañas y nueces en nada quedan si se las compara con los regalos que reciben el resto de niños de la clase. En sus razonamientos para dilucidar el porqué de ese agravio comparativo, llegan a la conclusión de que los Reyes Magos les dejan a ellos peores regalos que al resto porque su padre no está con ellos nunca y no puede interceder ante ellos. Cuando se quedan dormidos, entra en escena su pobre madre, demacrada y cansada. Todos mantienen la esperanza de que un día vuelva el padre de familia a casa.

  • Imagen de cubierta Por el ojo de la cerradura

    Cuento donde el amor verdadero triunfa sobre un matrimonio concertado.

    Corren los últimos años del siglo XVIII cuando el joven don Lope de Silva y Avendaño, rico desde la cuna, llega a la capital de la corte. Pronto despierta la curiosidad de la sociedad de buen tono, que comienza a disipar las dudas sobre su origen al tener conocimiento de sus visitas a casa de don Pedro Osorio y Albuquerque, consejero de Castilla. Este prohombre tiene una hija, de nombre Serafina, tan bella como aislada de cualquier contacto social, tremendamente sobreprotegida. Su clausura y temor del mundo, sin embargo, es vencido por la curiosidad. Así es que un día que pasaba por la puerta del despacho de su padre, como esta estuviese cerrada y sintiese rumor de voces dentro, tuvo la tentación de mirar por el ojo de la llave… De este modo da comienzo su relación con el joven Lope, con quien deberá plantar cara a un matrimonio concertado.

  • Imagen de cubierta Los seductores

    Cuento que plantea lo trasnochado de la seducción en tres escenas.

    Se encierran en este cuento tres pequeñas historias que sirven al propósito de demostrar lo manido y trasnochado de la seducción romántica a inicios del siglo XX. La primera escena nos muestra a un muchacho de provincias, hijo de ricos labradores, que llega a Madrid para estudiar leyes y, en su inocencia, cae rendido ante los angelicales encantos de la hija que vive en la casa de huéspedes donde se aloja. Su moraleja es la del cazador cazado, pues las niñas se hacen pasar sin duda por mosquitas muertas para hacerse con un buen partido. La segunda escena nos muestra al viejo verde que, con sus afeites y perfumes, se cree seductor de mujeres aun cuando ninguna es víctima de sus seducciones. En tercer lugar, se nos presenta la historia de una mujer que añora los siglos pasados, plagados de raptos y fugas amorosas, soñando con que venga un hombre y se la lleve lejos… Pero, como ya se ha apuntado, los tiempos presentes son muy prosaicos.

  • Imagen de cubierta Un borrón

    Cuento donde el desliz adúltero encuentra su perdón por analogía con un fallo infantil.

    Enriqueta está afligida, llora mientras ve a través de la ventana a su anciana madre paseando por el jardín y a su joven hija correteando cerca de ella. Ninguna de las dos teme que ninguna desgracia pueda venir a empañar la felicidad que sienten. Pero Enriqueta llora, pues su marido la ha ofendido con una vergonzosa deslealtad. No obstante, pretende mantener su pena oculta unos día más, pues no quiere fastidiar el cumpleaños de la abuela. Precisamente para esta ocasión, la pequeña niña escribe una carta a su abuela, mas un borrón va a echar por tierra todo el esfuerzo de su inocencia.

  • Imagen de cubierta El pescado de oro

    Cuento pesimista donde la salvación fortuita de una familia desgraciada llega demasiado tarde.

    En un pueblo de la costa cantábrica vive Escolástica junto a su hijo Juanito, de cuatro años, y una inocente niña de apenas unos meses de edad. La reciente muerte del cabeza de familia en el mar, que solo devolvió su bote destrozado, los tiene sumidos en el hambre y la miseria. El pequeño procura cada noche conseguir algún pez olvidado en las orillas de la playa, mas siempre sin fortuna. Poco a poco, la madre va perdiendo sus fuerzas. Sin embargo, una noche de terrible tormenta todo parece dispuesto a cambiar. El pequeño Juan, decidido, sale a la playa y su sagacidad es premiada con un rodaballo de dorados reflejos. La madre decide que lo mejor es venderlo, pero en su último aliento, el pez acaba en las llamas de la lumbre. Jugando Juan con sus despojos, encuentra en él una preciosa sortija. ¿Es quizás el fin de la miseria de esta desgraciada familia?

  • Imagen de cubierta La corrida

    Cuento donde un niño de una familia pobre y analfabeta acude por primera vez a la barbarie de una corrida de toros.

    En uno de los barrios bajos de Madrid viven Eulogio y Norberta junto con sus dos hijos: Felipín, que cuenta ocho años pero aún no va a la escuela, y un niño de pecho. Asfixiados y envilecidos por la pobreza, con pocas pertenencias para empeñar, reciben una limosna del Refugio. Lejos de emplearla para aliviar sus deudas y llenar sus estómagos, no dudan en gastar lo recibido en ir a una corrida de toros. Esta es la primera a la que asiste Felipín, cuya inocencia se ve corrompida por la vileza y la sangre del espectáculo. Al día siguiente, la familia ve una pendencia de honor entre dos vecinos en plena calle y el niño, tras su experiencia, entiende que debe festejar la barbarie, mientras su pequeño hermano, anémico, sigue debilitándose.

  • Imagen de cubierta Donato y Valentina

    Cuento dramático donde la desgracia se ceba con los más desfavorecidos.

    Un grupo de amigos sale hacia Valencia para disfrutar del aire puro que ofrece la Albufera, donde además se levanta el coto de caza. Felices ante la perspectiva de la jornada cinegética, afrontan con alegría la noche anterior con una opípara cena y buenos cigarros. Retirado por un momento ante la orilla del mar, el narrador se sumerge en sentimientos melancólicos y, paseando por entre las barcas destruidas de la playa, se encuentra con dos niños medio desnudos que dormitaban bajo las tablas carcomidas de una lancha. Enternecido por el encuentro, la llamada de sus amigos y la jornada de caza pronto le hacen volver a sus sentimientos prosaicos. Al día siguiente, tras la jornada en el mar, vuelve a encontrarse con ellos y no puede evitar considerarlos como el tipo emblemático de la inocencia. Dos años después, vuelve a la Albufera y aprovecha la ocasión para volver a visitarlos…

  • Imagen de cubierta La niña perdida

    Cuento donde la inocencia infantil se ve corrompida por la conducta de sus mayores.

    Federe, hijo del conde de Lupus, es un niño siempre palpitante de expansiva alegría. Una noche, su padre le invita a ir a los jardinillos, dándole una peseta y concediéndole libertad para correr a su antojo y asistir a una función de «Fantoches». Así pues, ambos salen para allá junto al perro Moro. Mientras el conde pasea tranquila y solemnemente con otros personajes, mostrándose ante las gentes como corresponde a su nombre, Federe se topa con una niña que, parada y llena de miedo, no se atreve a dar un paso ante su perro y rompe a llorar. Consigue calmarla, ofreciéndose a llevarla hasta su madre. No obstante, la custodia de la niña es responsabilidad de una tal Lola, de quien teme sus castigos físicos. Federe y la niña perdida congenian, comparten merengue y asisten juntos a la función teatral. A la salida, se encuentran con el conde de Lupus, a quien la niña reconoce como su papá flamenco, el que hace regalos a Lola. Confuso en principio, emplea su autoridad para desacreditar a la niña. De vuelta a casa, Federe sigue preocupado y sin comprender, mientras su padre vaticina que se trata de una niña perdida. Los breves instantes de libertad de los niños quedarán siempre en la memoria.

  • Imagen de cubierta Begolini, el músico errante

    Relato de la historia de amor platónico entre dos jóvenes inocentes unidos por la música.

    La razón de ser de la obra de caridad de una duquesa se encuentra en su amor platónico con un joven arpista pobre y vagabundo llamado Rafael Begolini. Aquí se relata la desventurada historia de cómo ambos, a través de la música y del arpa, unen sus almas inocentes hasta el momento en que el azar vuelve a separar sus caminos.