Ganso y Pulpo

Catálogo

  • Imagen de cubierta Historia de una flor

    Cuento donde una flor relata en primera persona su ajetreada existencia.

    Este relato se remonta a los remotos tiempos en que tanto los animales como las plantas hablaban el lenguaje de los hombres, pues es una flor la que da cuenta de su existencia en primera persona, con sus propias palabras. Si bien esta solo alcanzó a estar en este mundo por veinticuatro horas, pasó por diversas peripecias y conoció a un buen número de personas que con ella interactuaron. Por consiguiente, desde su mirada se nos presentan entonces los caracteres de dichos individuos, así como los sentimientos que los mueven, ofreciéndonos un retrato impresionista de la sociedad en que le ha tocado nacer. Desde el niño travieso al monaguillo enamorado, pasando por el viejo verde y la beata caritativa, he aquí el viaje vital de una bella flor.

  • Imagen de cubierta Tres besos

    Cuento donde un hombre consagra su amor a una mujer enamorada pasionalmente de otro.

    El narrador de esta historia comienza su relato a bordo de un barco llamado Balear, donde encuentra a una preciosa joven llamada María, ante cuyos encantos cae rendido inmediatamente. Sin embargo, conoce por su madre que la muchacha está perdidamente enamorada de otro hombre desde hace varios años. Ella misma así se lo confiesa, pidiéndole además que interceda ante su madre para conseguir el enlace que tanto ansía. Él así lo hace, aunque con el pesar del enamorado impotente, recibiendo por recompensa un beso en la mano. Años más tarde, sus caminos vuelven a cruzarse en la nocturnidad de las calles madrileñas. Una vez más, él tendrá que sacrificar su amor en aras del que ella siente por su marido, recibiendo un nuevo beso en sus manos. Tras una nueva elipsis, la casualidad quiere que vuelvan a encontrarse y, en esta nueva ocasión, su nuevo sacrificio de amor encontrará un tercer y postrer beso.

  • Imagen de cubierta Historia de un matrimonio

    Cuento en tono de humor que muestra lo ridículo de supeditar un matrimonio a condiciones previas.

    Pedro, un joven de veinte años, está perdidamente enamorado de Aurora, que cuenta con diecisiete años y le corresponde de todo corazón. Ambos tienen claro, en la primavera de sus vidas, que quieren casarse y pasar el resto de sus existencias juntos. Ambas familias no tienen inconveniente en ello, sin embargo concuerdan que Pedro debe hacer antes un viaje de dos años por el mundo con el objeto de adquirir la experiencia de mundo que todo hombre casado necesita. Así es que embarca en Cádiz, con tan mala suerte que al poco tiempo llegan a su tierra natal terribles noticias: su barco ha naufragado. Así es que Aurora acaba contrayendo matrimonio, a instancias de su madre, con un viejo comerciante. Mala suerte, pues Pedro fue el único superviviente del naufragio y llegó a su pueblo justo a los dos años de haber marchado. Desde entonces, ambos siguen ansiando casarse, mas siempre algún obstáculo surge en el camino como una fatalidad del destino.

  • Imagen de cubierta El hombre-catástrofe

    Cuento donde un viajero de tren da cuenta de cómo la fatalidad siempre viaja con él.

    En un vagón de segunda clase del tren-correo del Norte se encuentra el narrador de esta historia con otras siete personas. El primero de ellos es un inglés de continente glacial e inmovilidad absoluta. Cerca de él viaja un matrimonio acomodado de Valladolid que había ido a Madrid con motivo de la fiesta de San Isidro. Frente a ellos se rebulle un empleado de seis mil reales, recién salido de una cesantía. La sexta persona es una mujer de unos treinta años que no cesa de llorar desde su entrada en el coche debido a la pena que siente al separarse de su marido. La séptima persona es un señor, bajo y rechoncho, muy hablador, cuya vida parece no tener más objeto que fumar y comer. Es precisamente él quien después se conocerá como el hombre-catástrofe, pues como él mismo cuenta repasando sus heridas ferroviarias, siempre ha viajado mucho y siempre con la mayor desgracia. Desde ese instante, lo esencial para el grupo era separarse de este hombre que lleva en sí todas las catástrofes posibles.

  • Imagen de cubierta La mujer pedante

    Cuento que satiriza con fin moral la actitud pedante de una mujer durante un viaje en tren.

    Los pasajeros del tren para Andalucía se encuentran ya instalados y, preparados para el inicio del viaje, esperan en la sala de descanso de la primera clase. Ahí llega una señora de cuarenta años, que si bien conserva aún rasgos de una juventud hermosa, resulta ridícula en su traje, mucho más apropiado para una veinteañera que para una dama de su edad. Antes de que el tren se ponga en marcha, pide a su criado que le dé su anteojo, su álbum, sus libros, su estuche y su caja de pinturas. Transcurridos unos cuantos kilómetros, a la altura de Aranjuez, inicia una conversación con su vecino donde la señora va dando muestras de una evidente pedantería, vanidad y oquedad. Su discurso no da para mucho; ni siquiera en tiempo, pues su parada es mucho más próxima de lo que cabía esperar.

  • Imagen de cubierta El blasfemo

    Leyenda marítima que narra la perdición de un capitán español por sus blasfemias.

    Ramón Pardo, natural de Ribadeo, es un capitán de navío mercante cuyo valor es reconocido en todas las costas de los mares del Norte. A inicios de la década de 1810, en un mes de agosto, leva anclas en Bergen en dirección a Cristianía, la actual Oslo, en un viaje que acepta pasajeros. Durante esta travesía, en principio libre de adversidades climatológicas, van surgiendo diversos contratiempos que alimentan su impiedad, que derrocha blasfemias y un amplio repertorio de juramentos. Finalmente, atrapada la embarcación entre el hielo del ártico, el capitán se habrá de enfrentar a su castigo divino, quedando emparentado así con otros condenados inmortales como el Piloto verde o el Cazador holandés.

  • Imagen de cubierta Los melocotones

    Cuento que, a modo de chiste, resuelve el porqué de la tozudez de un buen baturro.

    Trayecto Calatayud-Zaragoza. En un vagón de tercera todos los asientos van ocupados salvo uno, que porta un cesto de melocotones. En la siguiente estación sube un individuo que se encara con uno de los baturros para que quite el cesto y se pueda sentar. Ni él, ni el revisor, ni el jefe de estación, ni la pareja de guardias civiles consiguen sacarle de su tozudez… Él buena razón tiene.

  • Imagen de cubierta Las siete estaciones

    Cuento simbólico que niega la conversión del vicio en virtud a través del mito de Sísifo.

    Un tren del Purgatorio vehicula este cuento cargado de simbolismo donde se busca reemplazar siete vicios morales —que guardan relación con los pecados capitales— con sus correspondientes virtudes. La utilidad del intercambio y el viaje de vuelta, sin embargo, quedan en entredicho bajo el signo del mito del eterno retorno.

  • Imagen de cubierta El kilométrico

    Sátira social que, a partir de unos bonos ferroviarios, emite ciertas valoraciones con respecto a la ley de Malthus y la natalidad.

    Esta es la historia de Dalmau, un hombre que, desde que existe el bono kilométrico de las compañías ferroviarias, no deja pasar un verano sin viajar con toda la familia. Sin embargo, el nacimiento de un nuevo hijo y el abono de su billete una vez superados los cinco años se convierte en un gran dilema moral: es necesario suprimir a la suegra para poder incluir al hijo. A su medida desesperada le espera una última sorpresa…

  • Imagen de cubierta El relojito de oro

    Cuento que narra la anecdótica historia de amor de un médico naval.

    Un doctor naval recuerda el momento en que una paciente inglesa le hace entrega de un relojito de oro con su retrato en él. Su amor platónico está muy bien llevado hasta que, una noche de verano, choca con un ratero y se percata de que el relojito ha desaparecido. Los anuncios publicados para recuperarlo traen consigo una carta del padre de Miss Hoppe, cuya boda con un riquísimo banquero se suspende por la noticia… Llega el momento de capturar al ladrón.

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