Ganso y Pulpo

Catálogo

  • Imagen de cubierta Regalo de Reyes

    Cuento navideño donde dos niños pobres, con su padre en América, ansían mejores regalos.

    Dos pequeños hermanos, de cinco y seis años, llamados Quin y Nina, escrutan el exterior desde la ventana de su habitación. La ilusión ante la posible venida de los Reyes Magos se entremezcla con la tristeza de los miserables presentes que reciben cada año, pues sus castañas y nueces en nada quedan si se las compara con los regalos que reciben el resto de niños de la clase. En sus razonamientos para dilucidar el porqué de ese agravio comparativo, llegan a la conclusión de que los Reyes Magos les dejan a ellos peores regalos que al resto porque su padre no está con ellos nunca y no puede interceder ante ellos. Cuando se quedan dormidos, entra en escena su pobre madre, demacrada y cansada. Todos mantienen la esperanza de que un día vuelva el padre de familia a casa.

  • Imagen de cubierta Entre un pavo y un besugo

    Cuento de Navidad donde un compromiso familiar se acaba perdiendo por ayudar a una desconocida.

    El protagonista de este episodio o sucedido se encuentra con que, en el mañana del 24 de diciembre, le dan cita para cenar tanto su tía Mónica como su tío Pablo. La primera le espera a las once para comerse juntos un besugo; el segundo, hermano de esta, le espera en su casa a la misma hora para dar cuenta de un pavo. Como no se pueden ver entre ellos, aquel a quien elija restregara por la cara su victoria al otro. Este dilema navideño. La decisión por su tía tampoco le da demasiados quebraderos de cabeza, pero sí que se plantea emplear la tarde en encontrar una buena excusa para apaciguar al día siguiente a su tío. Mientras hace tiempo para la cena, visitando puestos de venta navideños, una mujer le pregunta si sabe donde está Sisebuto, su marido. Ahí comienza un viaje épico que habrá de dejarlo, seguramente, sin cenar.

  • Imagen de cubierta La mula y el buey

    Cuento de Navidad donde el amor prevalece sobre el enfado conyugal.

    Como cuentista de ocasión, Echegaray presenta en este texto un cuento de Navidad. Enmarcado en los puros y sencillos campos de la vida rural, comienza presentando el desarrollo de la cena de un matrimonio y una anciana mujer, madre de ella, durante la Nochebuena. Por una tontería, como lo es un plato que se ha ahumado, surge la disputa conyugal, con sus malas palabras y sus gestos feos. La anciana, sin embargo, sabe cómo acabar con la fricción de sus malos temperamentos. Para ello evoca una Nochebuena de muchos años atrás, cuando ambos eran niños. Una época plagada del amor y las buenas intenciones de los inocentes y de los espíritus sencillos; con su poco de belenes y su amplio abanico de diminutivos.

  • Imagen de cubierta La venida de Bartolo

    Cuento que narra cómo se convirtió en un pueblo leonés la tradición de los reyes magos en la de esperar a Bartolo.

    La tradición de esperar a los Reyes Magos la noche del 5 de enero es centenaria en numerosos puntos de España. Como nos cuenta Pedro Escamilla en el exordio de este cuento, la tradición consistía originalmente en dar la broma a algún alma cándida con la promesa de que los Reyes habían de llegar con oro a manos llenas para todos aquellos que fuesen a buscarlos. Así, el inocente de turno cargaba toda la noche con una pesada escalera a la que poderse subir regularmente para atisbarlos. El regocijo del grupo siempre se completaba con generosas dosis de vino. Pero resulta que en una aldea leonesa en lugar de esperar a los Reyes, se espera a un tal Bartolo. Es precisamente su historia de amor y fe la que en estas líneas se recoge.

  • Imagen de cubierta El día de Navidad

    Cuento de Navidad donde la virtud y la caridad traen consigo la felicidad.

    Raimundo y Andrea viven junto con su hija Andrea en una humilde casa del centro de Sevilla. Él trabaja como vendedor de periódicos, cuyo beneficio no consigue sacar a su familia de la pobreza. Con ellos contrasta su cuñado, un hombre vicioso y ateo al que no le falta de nada y que siempre muestra su escepticismo ante la fe religiosa de sus parientes. Un año, la víspera de Navidad, la miseria apretó más de lo habitual, hasta el punto de no tener un pedazo de pan que llevarse a la boca. Andrea y su hija deciden entonces ir a pedir la intercesión de la Virgen. Desde entonces, su suerte parece cambiar y, lejos de olvidarse de los desfavorecidos, comienzan a prodigar la caridad en la medida de sus posibilidades.

  • Imagen de cubierta La hechicera

    Cuento que narra el rapto de una niña en Nochebuena y cómo se resuelve su caso de modo providencial.

    Si bien la noche del 24 de diciembre nos trae siempre a la cabeza grandes comilonas, luces cálidas y sonido de panderetas y zambombas, este relato nos lleva hasta una casa silenciosa y oscura, cerrada casi herméticamente. En ella habitan una mujer y su hija de cinco o seis años. La madre se encuentra abatida por llevar ya dos semanas sin recibir noticias de su marido, que se encuentra luchando en las provincias del norte contra las tropas carlistas. Con su pena se duerme, sin saber que hay desalmados que aprovechan la Nochebuena para entrar en casa ajena y robar sus niños. Esta nueva desgracia sume a la madre en la desesperación y le lleva a la muerte. Años más tarde, el esposo y padre pasea por Madrid, sin poder evitar el llanto. El fortuito encuentro con una niña mendiga hará que la vida de varias personas dé un giro sustancial.

  • Imagen de cubierta ¡Noche de Reyes!

    Cuento navideño donde el regalo más esperado es el amor correspondido.

    Nieva con abundancia en Lugareda. Por el camino helado se acerca el doctor Prieto, que llega por fin a su casa. En ella le recibe la jarana de panderos y rabeles tañidos al amor de la lumbre del hogar. La tía Sátrapa se encarga de ultimar los detalles de la cena, ayudada por Periquín, el hijo pequeño del médico. También se encuentra en la casa Bastian, el hijo mediano, y Engracia, la hermana mayor. Quizás movida por los recuerdos de su fallecida madre, es ella quien se muestra más proclive a la tristeza en el marco de tanta alegría. Con sus quince años, es de una belleza humilde, que bien reconoce en ella el bueno de Pablo, hijo de una prima del doctor. Mientras los más pequeños especulan sobre las dádivas que los Reyes Magos han de traerles, ella dejará su zapatito en la ventana a instancias del joven, que le asegura que algo han de dejarle en él esa noche también a ella, por muy mayor que se haya hecho ya.

  • Imagen de cubierta Los Reyes Magos

    Cuento donde el mejor regalo navideño es la salud de los más queridos.

    Es la víspera del día de Reyes, en la casa de Eduardo y Luisa la alegría de su familia no puede ser mayor. Su hija Margarita, de seis años, y su hijo Toñito, de cinco, se mueven alegres e inquietos por la casa. Esperan con especial emoción la llegada de su tío Luis a cenar, pues parece tener conocimiento directo con sus majestades y él es la persona más apropiada para saber cuándo llegarán y qué espléndidos regalos cabe esperar. En la mesa del comedor también se sienta don Pascual, empleado de Eduardo, y una señora amiga de Luisa. La conversación se centra en las esperanzas de cada uno de ellos y, cuando por fin llega el tío Luis a los postres, el bueno de don Pascual tiene la mala pata de contar la historia de un niño que murió de crupp en menos de cuatro horas desde el primer síntoma. Esa misma noche, Luisa se enfrenta a la repentina enfermedad mortal de su hijo.

  • Imagen de cubierta ¡Nochebuena!

    Mordaz relato del desarrollo de las fiestas navideñas en el Madrid de final de siglo.

    De la mano de Moreno Godino nos acercamos a la Nochebuena madrileña del año 1890. Inicia su mordaz retrato de la fiesta una semana antes, cuando las personas que esperan por su trabajo un aguinaldo se vuelven más solícitas y amables que de costumbre; cuando las familias de clase media comienzan a desesperarse por los excesos de su presupuesto. Ya centrado en el día 24 nos muestra un centro de la ciudad abarrotado, lleno de transacciones, camorras, timos y afanos entre puestos de golosinas y manadas de pavos. También pueden verse por la tarde a los belenistas de capa caída, víctimas de las gamberradas de los pilluelos. Con la noche ya se desata la locura, con funciones teatrales o con el tuti-li-mundi del Manquillo. Tampoco queda fuera de la crónica la Misa del Gallo y, por supuesto, una gran indigestión.

  • Imagen de cubierta Cómo murió Napoleón

    Cuento trágico de Nochebuena que critica la gestión de los asilos infantiles.

    Esta es la historia de un niño de diez años que se gana la vida vendiendo churros y sin robar a nadie. Se trata de un Napoleón honrado y respetable, aunque responsable de ciertas picardías como apedrear perros, echar mazas a las mujeres o silbar a los cocheros del tranvía. En ocasiones va acompañado de Curro, Currito y Curruelo, jóvenes militares que suelen darle el sobrante de sus ranchos cada noche. Ellos son los que le dicen, al verlo el día de Nochebuena con una bandeja llena de churros, que no venderá ni uno. Obstinado, el niño lo intenta, aunque sin éxito. Ya de noche, atenazado por el hambre, gasta las pocas monedas de cobre que tiene en el bolsillo en copas de aguardiente. Después, con el frío arreciando, Napoleón camina con la modorra del borracho hacia el cuartel…