Ganso y Pulpo

Catálogo

  • Imagen de cubierta La estrella de rabo

    Cuento de Navidad donde un símbolo pone de manifiesto que los grandes eventos vitales siempre traen cola.

    La mesa del comedor ostenta un enorme nacimiento navideño, con su musgo y su riachuelo de espejo, con su montaña y su castillo de Herodes, con sus figuritas de pasta vestidas al uso castellano. Tan magnífico belén es obra de don Aniceto, que lo contempla con gran orgullo. No obstante, algo se echa en falta en el montaje; y don Aniceto bien lo sabe, pues no se trata de un olvido la ausencia de la que él denomina estrella de rabo. Las razones de su decisión son poderosas y remontan el relato hasta la infancia del buen señor, cuando se cortó con la hoja de lata de la estrella que su padre compró. Este es considerado como el inicio de una serie de hechos en cadena, donde la conversión de la hija del hojalatero en su madrastra es fundamental.

  • Imagen de cubierta Lluvia de estrellas

    Cuento de Navidad que evidencia el drama social de la mendicidad infantil.

    Leocadio es un muchacho de la calle, uno más en el numeroso grupo de los golfos que pululan, sin oficio ni beneficio, por las calles de Madrid. A diferencia del común de esta especie social, conserva a sus padres, que viven honrada y cumplidamente. Pero para el muchacho es mucho más fuerte que el amor del hogar la embriaguez de la libertad callejera. Perdulario pulcro y digno, no se perdía evento alguno de la vida madrileña. Por otra parte, era completamente contrario al robo, si bien esperaba que la riqueza le llegara llovida del cielo. Mirando a las estrellas, soñaba y soñaba con ello sin lograr, claro está, éxito alguno. Sin embargo, una Nochebuena, tras libar invitado de todos los vasos de una taberna, ve cómo las estrellas comienzan a caer del cielo, convirtiéndose en monedas de oro al hacer contacto con el suelo.

  • Imagen de cubierta El cuarto de hora

    Cuento donde una breve ausencia convierte la Nochebuena en una noche de criminal tragedia.

    Juana y Andrés están en su casa poco antes de la celebración de la cena de Nochebuena. En una esquina de su humilde hogar duerme su hijo de cuatro años con un juguete de madera en la mano. A pesar de la ocasión, Juana no consigue que su marido se quede en casa y prescinda de ir a la taberna. Él no plantea mayor alternativa que marcharse con la promesa de estar de vuelta en quince minutos. Aprovechando su ausencia aparece en el quicio de la puerta Genaro, el antiguo novio de Juana, todavía perdidamente enamorado de ella a pesar del transcurso del tiempo. Ha venido para declararle su amor y proponerle una huida. Sin embargo, Juana, honrada y con el corazón sereno, le hace perder toda esperanza. El espíritu de la venganza se apodera entonces del ex, que cogerá al niño para plantear un grave dilema a la mujer: su amor o su hijo. ¿Llegará Andrés a tiempo?

  • Imagen de cubierta ¡Tres millones!

    Relato donde se describe la expectativa social que rodea al sorteo de la lotería de Navidad.

    En este texto, subtitulado «Acuarela de Navidad», Alejandro Larrubiera expone el transcurso de la celebración del esperado sorteo de la lotería de Navidad. El gigantesco bombo gira con sus bolitas dentro, sujeto al caprichoso azar, guardando todavía dentro de sí el soñado premio cifrado en tres millones de pesetas. Azar y anhelo de riqueza son las directrices de esta cita anual: «¡Ser rico! Es decir, ser todopoderoso en este siglo positivista». Los huérfanos cantando los números, los probos ciudadanos en la sala del sorteo, los periodistas afanosos de apuntar el número ansiado por todos para enviarlo, granuja mediante, a la redacción y la imprenta. Al monótono ritmo de «rag, rag, rag, rag» avanza, como cada año, la mañana del sorteo.

  • Imagen de cubierta Regalo de Reyes

    Cuento navideño donde dos niños pobres, con su padre en América, ansían mejores regalos.

    Dos pequeños hermanos, de cinco y seis años, llamados Quin y Nina, escrutan el exterior desde la ventana de su habitación. La ilusión ante la posible venida de los Reyes Magos se entremezcla con la tristeza de los miserables presentes que reciben cada año, pues sus castañas y nueces en nada quedan si se las compara con los regalos que reciben el resto de niños de la clase. En sus razonamientos para dilucidar el porqué de ese agravio comparativo, llegan a la conclusión de que los Reyes Magos les dejan a ellos peores regalos que al resto porque su padre no está con ellos nunca y no puede interceder ante ellos. Cuando se quedan dormidos, entra en escena su pobre madre, demacrada y cansada. Todos mantienen la esperanza de que un día vuelva el padre de familia a casa.

  • Imagen de cubierta Entre un pavo y un besugo

    Cuento de Navidad donde un compromiso familiar se acaba perdiendo por ayudar a una desconocida.

    El protagonista de este episodio o sucedido se encuentra con que, en el mañana del 24 de diciembre, le dan cita para cenar tanto su tía Mónica como su tío Pablo. La primera le espera a las once para comerse juntos un besugo; el segundo, hermano de esta, le espera en su casa a la misma hora para dar cuenta de un pavo. Como no se pueden ver entre ellos, aquel a quien elija restregara por la cara su victoria al otro. Este dilema navideño. La decisión por su tía tampoco le da demasiados quebraderos de cabeza, pero sí que se plantea emplear la tarde en encontrar una buena excusa para apaciguar al día siguiente a su tío. Mientras hace tiempo para la cena, visitando puestos de venta navideños, una mujer le pregunta si sabe donde está Sisebuto, su marido. Ahí comienza un viaje épico que habrá de dejarlo, seguramente, sin cenar.

  • Imagen de cubierta La mula y el buey

    Cuento de Navidad donde el amor prevalece sobre el enfado conyugal.

    Como cuentista de ocasión, Echegaray presenta en este texto un cuento de Navidad. Enmarcado en los puros y sencillos campos de la vida rural, comienza presentando el desarrollo de la cena de un matrimonio y una anciana mujer, madre de ella, durante la Nochebuena. Por una tontería, como lo es un plato que se ha ahumado, surge la disputa conyugal, con sus malas palabras y sus gestos feos. La anciana, sin embargo, sabe cómo acabar con la fricción de sus malos temperamentos. Para ello evoca una Nochebuena de muchos años atrás, cuando ambos eran niños. Una época plagada del amor y las buenas intenciones de los inocentes y de los espíritus sencillos; con su poco de belenes y su amplio abanico de diminutivos.

  • Imagen de cubierta La venida de Bartolo

    Cuento que narra cómo se convirtió en un pueblo leonés la tradición de los reyes magos en la de esperar a Bartolo.

    La tradición de esperar a los Reyes Magos la noche del 5 de enero es centenaria en numerosos puntos de España. Como nos cuenta Pedro Escamilla en el exordio de este cuento, la tradición consistía originalmente en dar la broma a algún alma cándida con la promesa de que los Reyes habían de llegar con oro a manos llenas para todos aquellos que fuesen a buscarlos. Así, el inocente de turno cargaba toda la noche con una pesada escalera a la que poderse subir regularmente para atisbarlos. El regocijo del grupo siempre se completaba con generosas dosis de vino. Pero resulta que en una aldea leonesa en lugar de esperar a los Reyes, se espera a un tal Bartolo. Es precisamente su historia de amor y fe la que en estas líneas se recoge.

  • Imagen de cubierta El día de Navidad

    Cuento de Navidad donde la virtud y la caridad traen consigo la felicidad.

    Raimundo y Andrea viven junto con su hija Andrea en una humilde casa del centro de Sevilla. Él trabaja como vendedor de periódicos, cuyo beneficio no consigue sacar a su familia de la pobreza. Con ellos contrasta su cuñado, un hombre vicioso y ateo al que no le falta de nada y que siempre muestra su escepticismo ante la fe religiosa de sus parientes. Un año, la víspera de Navidad, la miseria apretó más de lo habitual, hasta el punto de no tener un pedazo de pan que llevarse a la boca. Andrea y su hija deciden entonces ir a pedir la intercesión de la Virgen. Desde entonces, su suerte parece cambiar y, lejos de olvidarse de los desfavorecidos, comienzan a prodigar la caridad en la medida de sus posibilidades.

  • Imagen de cubierta La hechicera

    Cuento que narra el rapto de una niña en Nochebuena y cómo se resuelve su caso de modo providencial.

    Si bien la noche del 24 de diciembre nos trae siempre a la cabeza grandes comilonas, luces cálidas y sonido de panderetas y zambombas, este relato nos lleva hasta una casa silenciosa y oscura, cerrada casi herméticamente. En ella habitan una mujer y su hija de cinco o seis años. La madre se encuentra abatida por llevar ya dos semanas sin recibir noticias de su marido, que se encuentra luchando en las provincias del norte contra las tropas carlistas. Con su pena se duerme, sin saber que hay desalmados que aprovechan la Nochebuena para entrar en casa ajena y robar sus niños. Esta nueva desgracia sume a la madre en la desesperación y le lleva a la muerte. Años más tarde, el esposo y padre pasea por Madrid, sin poder evitar el llanto. El fortuito encuentro con una niña mendiga hará que la vida de varias personas dé un giro sustancial.

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