Ganso y Pulpo

Catálogo

  • Imagen de cubierta Paraíso perdido

    Cuento donde la nostalgia y el desengaño refuerzan el mito del paraíso perdido.

    Feliciano se lamenta, mientras acaba de fumar en el balcón de su elegante hogar, situado en la segunda planta de una calle apartada, despreciando lo artificioso que la urbanidad ofrece, anhelando los silencios llenos de vida que ofrecen los entornos de la naturaleza. A pesar de haber sido criado por su tío con vistas a que acabara ejerciendo la carrera eclesiástica, sus éxtasis siempre se encontraron alejados del misticismo. Y si bien hubo un amor adolescente con una muchacha de la aldea de sus padres, pronto se volcó en su carrera musical. Tras veinte años, marcados por la sucesión natural de desengaños, Feliciano decide volver al pueblo y, entonces, la imagen de aquella muchacha, embellecida por la distancia y purificada por la muerte, no se aparta ya de él.

  • Imagen de cubierta Cante flamenco

    Cuento donde un cantaor confiesa su hartazgo de la juerga y la humanidad.

    El sol comienza a brillar con fuerza y contundencia en el cielo. En la habitación, último bastión de la noche, son visibles los estragos de la juerga pasada. En un ambiente viciado, cargado de olores nauseabundos y manzanilla derramada, doce bultos se reparten durmiendo la mona por el suelo. Solo dos personas se mantienen sobrias: el cantaor Pepe y un treintañero llamado Luis. Ambos entablan una conversación, té mediante, antes de dar por finiquitada la noche. De este modo se propicia la confesión del cantaor, que como trasunto del payaso triste, tras cuatro años de oficio alegrando las veladas de tanta gente con su cante flamenco, se manifiesta hastiado de su modo de vida y repudiando a los hombres que le rodean y siempre conoce borrachos.

  • Imagen de cubierta Campaña estéril

    Cuento donde un artista relata el fracaso de su sueño en la capital.

    En el presente texto nos encontramos con el soliloquio interior que ofrece Juanito Lozano, recién acomodado en un vagón de tercera del tren que ha de llevarle de vuelta a su tierra tras quince años de campaña estéril en la capital del país. A la gran ciudad llegó para cumplir un sueño de gloria. A la pequeña ciudad provinciana que le vio nacer retorna para cumplir la necesidad de no morirse de hambre. Habiendo llegado con el propósito de escribir un drama espléndido, se hubo de contentar con un sainete lleno de chulos y chulas incapaces de disimular su acento gallego. Sin darse por rendido, buscó entonces la fortuna ejerciendo la crítica desde la columna de un diario. La fama, no obstante, no da de comer tan bien como un empleo de oficinista…

  • Imagen de cubierta Un artista oscurecido

    Cuento que narra la caída en desgracia de un orgulloso zapatero en tiempos de industrialización.

    Desde la ventana de su casa, el narrador de esta historia ve pasar cada mañana a un hombre de unos sesenta años, deteriorado tanto en su físico como en las piezas de su guardarropa. Pronto se percata de que este hombre se instala en un portal de la acera de enfrente, colocando un cartel que avisa a los transeúntes de que ofrece sus servicios como maestro de obra prima. Su maestría artesana era la propia de un zapatero. Y como el señor Crispín, que así se llamada, parece al narrador un hombre excepcional del que sospecha en en otros tiempos pudo haber ejercido más alta influencia que ahora, se decide a abordarlo con trabajo para llegar a conocerlo. Es así que ahora puede presentarlo, con su historia de orgullo social y caída en desgracia debido al proceso de industrialización.

  • Imagen de cubierta Un caso

    Cuento donde un joven es internado en un manicomio por su temperamento y su amor por una prima.

    «¿Yo loco? ¿Loco? A veces creo que es verdad: tal es el ansia de morder que siento». Así comienza este relato, narrado por Darío, su protagonista. Su principal debilidad es su carácter exaltado y violento. Toda contrariedad, por pequeña que esta sea, le hace perder los estribos de forma incontrolada. El trato infantil dispensado por su padre cuando ya es doctor en Derecho le hace estallar y, como consecuencia, acaba encerrado en el manicomio por sus accesos de locura furiosa. Pasado un tiempo, reclamado por su padre, recibe el alta. Mas la salud de su padre está sumamente deteriorada y acaba muriendo. Desde entonces se hace cargo de él su tío Rafael, que lo lleva consigo a Zaragoza. Ahí se enamora de su prima… y vuelta a empezar.

  • Imagen de cubierta Poesía y realidad

    Cuento donde un poeta ve herido su orgullo tras ser salvado del mar por unos pescadores.

    Félix García Gallardo, poeta de gabinete, se encuentra sentado a la orilla del mar Cantábrico unos quince minutos antes de que comience a subir la marea. Es la primera vez en su vida que asiste a este hermoso cuadro que ofrece cada día la Naturaleza. Extasiado con el movimiento de las olas, llevado por ellas hacia el concepto de infinito, observa cómo se van mojando sus pies y el ambiente va tomando presagios de tormenta. Sin embargo, no se quiere mover del lugar para seguir disfrutando de la armonía que le transmite el crepúsculo. Ya a oscuras, se enciende un puro y se levanta súbitamente para marcharse, pero un paso en falso le hace caer al mar y ser engullido por la fuerza de las olas. Salvado por unos pescadores y herido en su orgullo, volverá a la corte con una poesía por todos celebrada.

  • Imagen de cubierta La modelo

    Cuento donde un pintor confiesa a un amigo su repentino amor por una modelo.

    Aprovechando la caída de la luz del sol en su estudio, un artista aprovecha la ocasión para confesarse ante su amigo, que lo acompaña en ese momento mientras fuma una pipa. Su revelación es sencilla: se ha enamorado. Lo curioso es que lo ha hecho de Amparo, la que ha sido su modelo desde hace dos años hasta el momento presente. Curioso porque en todo ese tiempo ningún impulso pasional o sentimental había mediado entre ellos. Sin embargo, todo había cambiado dos días antes, cuando por casualidad vio subir a un simón a una señora de pie delicadísimo. Tras coger otro coche para seguir a la desconocida y descubrir al final que no era otra que Amparo vestida, no pudo evitar caer en las redes de un amor irrefrenable.

  • Imagen de cubierta El gato del poeta

    Cuento donde un poeta relata cómo su fortuna se debe a la casualidad de haberse encontrado con un gato.

    Preguntando un gran poeta, de nombre Pedro Paz, por el origen de su tremenda fama y su incontestable éxito en el panorama literario español, responde sin dudarlo que todo ello se lo debe a un gato. Para aclarar semejante afirmación, da comienzo al relato de su historia. Esta se remonta a sus humildes orígenes en tierras andaluzas, desde las cuales emigró a la capital convencido de deslumbrar a todos con sus versos. Nada más lejos de la realidad. Con dificultades para publicar, con un drama silbado contundentemente el día de su estreno, se encontró malviviendo con un compañero músico en el centro de Madrid. En el peor momento de sus miserias apareció un gato blanco en su buhardilla. Tan casual encuentro cambió para siempre el devenir de los acontecimientos.

  • Imagen de cubierta El retrato de don Birolé

    Cuento donde un artista se inspira maliciosamente a la hora de retratar a un mono.

    Un pintor llamado Rabul nos cuenta de primera mano cómo un día apareció su criado Pacorro para decirle que lo reclamaban para hacer un retrato. La ofensa inicial del artista pasa a segundo plano en el momento en que conoce el origen de la petición: si lo reclama su vecina, la marquesa de Viso, él no tarda en aparecer en su casa para hacer lo que ella mande. Ahí se encuentra con una grata sorpresa: un tremendo bodegón florentino contrasta con la figura de un mono disfrazado de nigromante. Lo extravagante del encargo lo motiva todavía más y pronto se pone manos a la obra. El éxtasis artístico llega en el momento en que la propia marquesa aparece con un libro y espléndidamente vestida para pasar a formar parte del retrato. El contraste de belleza y fealdad será fundamental en una obra que nunca llegó a cobrar.

  • Imagen de cubierta El moscardón

    Cuento donde un matrimonio de supersticiosos tiene un golpe de fortuna cuando esperaban lo contrario.

    Este relato comienza con una defensa férrea de los moscardones. Tenidos por muchos como heraldos de fatalidad y nuncios de próximas desgracias, el narrador se propone romper una lanza en su favor, demostrando no solo que nada de cierto hay en tales supersticiones, sino que incluso existen experiencias en que dichos moscardones han traído con su presencia la fortuna de algunas personas. Tal es el caso de Inés, una joven muchacha llena de supersticiones absurdas, y su marido Francisco, un joven artista que se acaba contagiando de los temores irracionales de su esposa. En el centro de sus temores se encuentran los moscardones, hasta el punto de llegar a afirmar que prefería encontrarse con un lobo que con uno de ellos. El momento crítico se da el día que queda encerrado el matrimonio con un moscardón en casa…

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