Ganso y Pulpo

Catálogo

  • Imagen de cubierta La calva de mi portero

    Cuento donde la casualidad hace que aquello que más se odia sea clave para encontrar la fortuna.

    El protagonista de este cuento no puede evitar sentir más alegría que aflicción cuando le llega la noticia del fallecimiento de su tío Florentino en un pueblo cercano a Calatayud. Si bien es gracias a la renta que este le pasaba que podía vivir en la capital sin dar un palo al agua y, prácticamente, coleccionando acreedores mientras va pasando los días de café en café, parece mucho más suculenta la noticia de ser el heredero universal de quien se supone que atesoraba una buena fortuna. Entre gran regocijo del usurero, sus camareros y otros a quien debía dinero, marcha en busca de su herencia, mas torna a Madrid con nada más que una vieja cómoda. Sumido en la miseria, el odio que siente hacia la calva de su portero motiva que todo cambie de un momento a otro.

  • Imagen de cubierta Los anteojos de color

    Cuento donde un hombre sucumbe debido a los poderes otorgados por unos anteojos de color.

    Don Trinidad de Aguirre ha muerto y, sorprendentemente, su defunción ha sido de todo punto inesperada e injustificada. Era un hombre joven, rico, de buena facha, con talento natural, ilustrado, prometido con una muchacha hermosa y, sobre todo lo demás, gozaba de una salud perfecta. Todo se remonta a noviembre del 96, cuando una enfermedad de la vista le llevó a tener que emplear unos anteojos de color que le quitaran fuerza a la luz del sol. Estos consiguieron su objetivo, pero desde entonces comenzó a operarse una serie de importantes cambios en el carácter de don Trinidad. Si antes era alegre, ahora era triste. Antes gustaba de conversar, ahora estaba sumido en el silencio. Antes sonría, ahora ya no. Los motivos de su transformación se podrán buscar en las notas que dejó antes de quitarse la vida y que versan principalmente sobre esos dichosos anteojos de color.

  • Imagen de cubierta Conflicto entre dos amores

    Cuento donde un hombre llega a comprender la importancia del amor filial.

    Basilio es un anciano pobre y achacoso que vive gracias a la caridad de los demás, pidiendo limosna. Con lo que saca mantiene a su hija, una joven bella e inteligente de apenas dieciocho años de edad. De ella se enamora un joven muchacho llamado Eugenio. Teniéndola por pobre, primero intenta conquistarla marrulleramente; pero ella permanece casta a pesar de correponderle con su amor. Él, que es de buena cuna, decide entonces conquistarla haciéndola su esposa. Pero una condición se plantea como necesaria: que Adriana rompa todo tipo de relación con su padre para siempre. Ella se niega rotundamente, pero su padre se sacrifica y deja vía libre al matrimonio. Tiempo después, Eugenio comprenderá lo absurdo e indigno de su condición.

  • Imagen de cubierta ¡Era verdad!…

    Cuento que versa alrededor del sermón aleccionador de un padre ante la boda apresurada de su hijo.

    Ricardo va a casarse con Laura. Es esta una chica honrada y de su misma posición social, sobre estos puntos no hay discusión posible; sin embargo, el padre de Ricardo, don Anacleto, opina que el enlace conyugal de ambos es una idea nefasta. Inquirido por su hijo sobre las causas, este le da un extenso sermón acerca del contraste entre la ilusión presente y el despertar a la realidad del futuro. En su discurso, el amor pierde toda categoría romántica, siendo rebajado a sinónimo de egoísmo; la pasión se convierte en amarga hiel en los brazos del tiempo… Además, la cosa se agrava si las dotes físicas han primado sobre las morales en la toma de decisiones. Por supuesto, el hijo hace caso omiso del padre. Por supuesto, el tiempo pasa.

  • Imagen de cubierta La piedad del mármol

    Cuento donde el mármol se demuestra más compasivo que los hombres.

    Una mujer se encuentra pidiendo limosna bajo la estatua de un santo cerca de la catedral. El resto de mendigos le han indicado que ahí pueden conseguirse buenas limosnas. Sin embargo, el clima no acompaña al espíritu religioso de las gentes de la ciudad, que prefieren por lo general quedarse en casa. Los pocos que pasan por su lado no atienden a sus súplicas. Hambrienta y desvalida, recuerda los días en que era una dama rica y egoísta, pensando que quizás su situación actual es un castigo a sus desmanes pasados. En el último momento, se levanta un fuerte viento que hace que las ramas de los naranjos se enreden con lo alto de la estatua con tal fortuna que un ramo cargado de naranjas cae en el regazo de la desventurada. Un guardia y un sacerdote decidirán la fortuna de su día.

  • Imagen de cubierta Después de muerto

    Cuento donde un hombre supera su monomanía higiénica tras un episodio cataléptico que le hace creer que está muerto.

    Se cuenta en este texto la historia de don Pablo Gil de las Encinas, que siendo propietario y sin necesidad por tanto de profesión alguna, vive entregado en la ociosidad a su monomanía higiénica. Malcriado por su madre, nunca pudo sufrir contrariedades, gustando ser obedecido a la primera palabra, al primer gesto. Así es que su mujer Carmen y su hija Pilar viven amedrentadas bajo su loca tiranía, pues, como todos los monomaníacos, Pablo es profundamente egoísta y sacrifica sin remordimientos a cuantos seres tiene a su alrededor al más pequeño de sus deseos y caprichos. Por otra parte, su irritabilidad moral le produce graves y dolorosas crisis, que terminan siempre en largos ataques de catalepsia que le dejaban como muerto. Precisamente sufre un grave episodio cataléptico el día que se entera de que su hija está enferma de viruelas. De resultas de este, acaba creyendo que se ha muerto y que la muerte es recordar y soñar. En su muerte será un hombre completamente nuevo.

  • Imagen de cubierta El gran país

    Sátira que pone de manifiesto la ignorancia, egoísmo y necedad de las masas populares.

    La gran ciudad de la Pipiripáila se encuentra en el hermoso país de la Pipirijáina, que tiene la singularidad de contar entre sus leyes la de que cada pueblo ha de tener una especie de reyezuelo, elegido por sus convecinos. Este reyezuelo, que puede ser nombrado y destituido cada día, contrae, al ocupar el más alto puesto del Estado, el ineludible compromiso de dejar a su sucesor una Memoria detallada de lo que haya aprendido en el poder. En esta ocasión el pueblo elige monarca al anciano Doctor X***, que accede a su nuevo cargo el mismo día que se propone enseñar a sus nietos el origen de la seda con la ayuda de algunas orugas. El Doctor, movido por los ideales de prudencia y justicia, se encuentra sin embargo con la ignorancia y brutalidad de unos y la necedad y egoísmo de otros. Así pues, pasa de una idolatría que nació y duró mientras nada había hecho por su patria a un aborrecimiento de sus compatriotas, engendrado por la publicación de leyes justas, equitativas y humanitarias. Llega entonces el momento de escribir su Memoria.

  • Imagen de cubierta El capitán Martínez

    Cuento donde el sirviente fiel es víctima de la mezquindad y egoísmo de su superior.

    Esta es la historia de un hombre que tiene tanta suerte como escrúpulos le faltan. El resultado, una injusticia ética como tantas otras que se concatenan en la existencia humana. El capitán Martínez, militar por oficio, valiente sin entusiasmo e indiferente a cualquier ambición, cuenta con la popularidad, el afecto y la consideración de sus compañeros y superiores gracias a su carácter franco, alegre y decidor. Inspirado solo por las mujeres, la mesa bien servida y una partida de juego, siempre ha rechazado de plano cualquier seducción revolucionaria, independientemente de las promesas que le hicieran. Carente de ideales políticos, solo ansía el vivir alegre y divertido. Durante los últimos cinco años ha contado con la ayuda de Pepón, su asistente, que quiere a su amo con ternuras de madre y que ve llegar su licencia absoluta, que le permitirá volver a los brazos de su familia y de su prometida Benita, que le espera allá en el pueblo. Sin embargo, una deuda de juego del capitán trae consigo un cambio radical de planes.

  • Imagen de cubierta Lo que yo no entendía

    Cuento que narra el sacrificio de una joven para que su novio tome la decisión de rebelarse contra el invasor francés.

    Es 1810 y nos encontramos en el pueblo castellano de Miralejos. El espíritu patriótico de Águeda se muestra feliz ante cada derrota de Napoleón e indignado con cada descalabro de las guerrillas españolas. Su novio, narrador de la historia, no es capaz en su egoísmo de renunciar a las dulzuras de su vida para exponerse a las penurias de una participación activa en el conflicto bélico. Finalmente, las tropas francesas consiguen tomar el pueblo sin encontrar resistencia ni lucha y una culpable alegría invade al muchacho que no quiere abandonar su casa. Sin embargo, Águeda pronto se muestra solícita con los invasores, dejándose seducir por uno de sus oficiales. Entonces nacen los celos con fuerza en su interior y la joven le quita la venda para mostrarle que su sospecha es en realidad certeza y que su amor es para el francés. Entonces, el joven por fin es capaz de tomar una resolución.

  • Imagen de cubierta El hombre-espejo

    Cuento donde se propone la adulación como único medio de sobrevivir al egoísmo imperante en la sociedad.

    En este texto, toda una declaración de intenciones, dos amigos se encuentran en la calle tras varios años sin verse. Es el momento de ponerse al día. Resulta que Federico, tras la muerte de su padre, acosado por la necesidad, decidió volver a Madrid con el firme propósito de realizar sus ilusiones de siempre: vivir de su trabajo, ejercer la carrera y hacer valer sus méritos. Sin embargo, ni encontró trabajo, ni demostró sus méritos a pesar de aguantar tres años de meritorio sin sueldo —los becarios de entonces— en un despacho de abogados. Al borde de la miseria, optó por buscarse un empleo a través de los contactos de su red social, donde cada persona desemboca en una nueva. Fracasado este nuevo intento, entregado a la desesperación ociosa descubre el modo de conseguir una posición. Es así cómo se convierte en el hombre-espejo.