Ganso y Pulpo

Catálogo

  • Imagen de cubierta ¡Por el amor de Dios!

    Cuento que muestra la crueldad de unas mujeres que maltratan a sus hijos para conseguir limosna.

    Inmersos en un diálogo coral conocemos a Petra, una mujer que anda por las calles y plazas pidiendo limosna con su hijo en brazos. Este no para de llorar y quejarse, hambriento, lo cual aviva la compasión de los transeúntes que con esta pareja se cruza. Tiempo después, Petra y su hijo se alejan hacia un arrabal y entran en una taberna. En ella, el niño continúa llorando mientras la madre come y bebe un jarro de vino tras otro. Con ella se sienta a la mesa algo después Nicolasa, también con su hijo en brazos. Al comentar lo poco que ha ganado, queda pasmada ante la gran cantidad de monedas logradas por Petra. Esta le explica que para conseguir mover a piedad a los ricos se necesita que el niño llore. La codicia llevará a la amiga a plantearse la posibilidad de maltratar a su hijo para conseguir más dinero.

  • Imagen de cubierta La vista de los ciegos

    Cuento jocoso en el que tres ciegos ven mejor cuanto más beben.

    En este cuento se entremezcla el humor con la denuncia de los males sociales que atenazan a los más frágiles. La narración comienza en una lúgubre habitación prácticamente desamueblada. En ella se encuentran comiendo miserablemente dos ciegos. Diversos detalles dejan entrever rápidamente que, aun siendo ambos tremendamente pobres, existe entre ellos una diferencia de estatus. Fuera, la nieve cae sin cesar y es por ello que llega al lugar un tercer ciego, que reclama a su amigo que le preste los servicios de su nuevo lazarillo para que pueda llegar sano y salvo a casa. Al saber que el que había de ver también es ciego, deciden pasar juntos la velada. El alcohol les limpiará, supuestamente, la vista.

  • Imagen de cubierta Lluvia de estrellas

    Cuento de Navidad que evidencia el drama social de la mendicidad infantil.

    Leocadio es un muchacho de la calle, uno más en el numeroso grupo de los golfos que pululan, sin oficio ni beneficio, por las calles de Madrid. A diferencia del común de esta especie social, conserva a sus padres, que viven honrada y cumplidamente. Pero para el muchacho es mucho más fuerte que el amor del hogar la embriaguez de la libertad callejera. Perdulario pulcro y digno, no se perdía evento alguno de la vida madrileña. Por otra parte, era completamente contrario al robo, si bien esperaba que la riqueza le llegara llovida del cielo. Mirando a las estrellas, soñaba y soñaba con ello sin lograr, claro está, éxito alguno. Sin embargo, una Nochebuena, tras libar invitado de todos los vasos de una taberna, ve cómo las estrellas comienzan a caer del cielo, convirtiéndose en monedas de oro al hacer contacto con el suelo.

  • Imagen de cubierta El último adiós

    Cuento de corte anticlerical que cuestiona el valor de que una joven ingrese en un convento.

    El narrador de esta historia se encuentra en el andén de una estación de tren. Hasta ahí lo ha llevado una corta misiva enviada por una amiga de la infancia y compañera de la juventud. En pocas líneas lo ha citado en la estación para darse el último adiós, pues por lo visto ha decidido abandonar a su anciana madre y demás familia para ingresar en un convento. Al encontrarse, él, que no da crédito a lo que su antigua amiga está a punto de hacer, le pide explicaciones. Ella, con voz tranquila y monónotona, satisface la curiosidad de su amigo. En resumidas cuentas, el cura de la aldea le ha hecho ver que más ayudará a su familia rezando que trabajando miserablemente. Por mucho que el viejo amigo insista, todo hace indicar que el clero gana la partida.

  • Imagen de cubierta El gato del poeta

    Cuento donde un poeta relata cómo su fortuna se debe a la casualidad de haberse encontrado con un gato.

    Preguntando un gran poeta, de nombre Pedro Paz, por el origen de su tremenda fama y su incontestable éxito en el panorama literario español, responde sin dudarlo que todo ello se lo debe a un gato. Para aclarar semejante afirmación, da comienzo al relato de su historia. Esta se remonta a sus humildes orígenes en tierras andaluzas, desde las cuales emigró a la capital convencido de deslumbrar a todos con sus versos. Nada más lejos de la realidad. Con dificultades para publicar, con un drama silbado contundentemente el día de su estreno, se encontró malviviendo con un compañero músico en el centro de Madrid. En el peor momento de sus miserias apareció un gato blanco en su buhardilla. Tan casual encuentro cambió para siempre el devenir de los acontecimientos.

  • Imagen de cubierta El monstruo de arcilla

    Cuento donde el ahorro y el sacrificio contrastan con la miseria y la enfermedad.

    Pedro y Manuela son dos trabajadores honrados y tenaces. Acaban de tener una hija, de nombre Magdalena. Es por ello que la mujer propone a su marido la necesidad de ahorrar, velando por el futuro de la criatura. Así, igual que una bailarina oriental en un fumadero de hachís, deciden desprenderse de todos sus caprichos y vicios en aras del ahorro. Poco a poco, irán aumentando sus sacrificios con el fin de llenar una hucha, descrita como un verdadero monstruo de arcilla, asqueroso y voraz, idolillo dedicado a la codicia impotente. Pasan los años y, cada vez que están pronto a completar el ahorro, surge algún imprevisto que desbarata su objetivo. Así se demuestra la imposibilidad del pobre para precaver la miseria por medio de su exiguo ahorro.

  • Imagen de cubierta El moscardón

    Cuento donde un matrimonio de supersticiosos tiene un golpe de fortuna cuando esperaban lo contrario.

    Este relato comienza con una defensa férrea de los moscardones. Tenidos por muchos como heraldos de fatalidad y nuncios de próximas desgracias, el narrador se propone romper una lanza en su favor, demostrando no solo que nada de cierto hay en tales supersticiones, sino que incluso existen experiencias en que dichos moscardones han traído con su presencia la fortuna de algunas personas. Tal es el caso de Inés, una joven muchacha llena de supersticiones absurdas, y su marido Francisco, un joven artista que se acaba contagiando de los temores irracionales de su esposa. En el centro de sus temores se encuentran los moscardones, hasta el punto de llegar a afirmar que prefería encontrarse con un lobo que con uno de ellos. El momento crítico se da el día que queda encerrado el matrimonio con un moscardón en casa…

  • Imagen de cubierta ¡Bueno está todo!

    Breve texto en que se expone con cierto humor la preocupación por la actualidad sociopolítica.

    En este breve texto, Juan Pérez Zúñiga expone, sin perder su particular sentido del humor y sin dejar de lado sus juegos con el lenguaje, una creciente preocupación por el estado en que se encuentran las cosas. La problemática social de clases y la inestabilidad de la política europea, siempre girando en torno al eterno problema del tener o no tener dinero, centran en esta ocasión sus intereses y preocupaciones. Se pasa así de los veraneantes despreocupados ocupando todas las playas y balnearios al gremio de mendigos, del comerciante que cierra y el industrial que llora al agricultor que ya no sabe qué pensar de la propiedad, del miedo a perder lo poco que se tiene a perder la alegría de vivir.

  • Imagen de cubierta La calva de mi portero

    Cuento donde la casualidad hace que aquello que más se odia sea clave para encontrar la fortuna.

    El protagonista de este cuento no puede evitar sentir más alegría que aflicción cuando le llega la noticia del fallecimiento de su tío Florentino en un pueblo cercano a Calatayud. Si bien es gracias a la renta que este le pasaba que podía vivir en la capital sin dar un palo al agua y, prácticamente, coleccionando acreedores mientras va pasando los días de café en café, parece mucho más suculenta la noticia de ser el heredero universal de quien se supone que atesoraba una buena fortuna. Entre gran regocijo del usurero, sus camareros y otros a quien debía dinero, marcha en busca de su herencia, mas torna a Madrid con nada más que una vieja cómoda. Sumido en la miseria, el odio que siente hacia la calva de su portero motiva que todo cambie de un momento a otro.

  • Imagen de cubierta Maceraciones y ayunos

    Cuento de Semana Santa donde el alcohol y la miseria marcan la existencia de un matrimonio.

    Este breve texto de Vicente Colorado consiste en un diálogo entablado entre Toribia y su marido Gabriel el día antes de que dé comienzo la Semana Santa. Los días de asueto dejan al matrimonio sin jornal y, puesto que no tienen ahorros, en un buen aprieto. Sin embargo, son los vicios del marido y su ansia de exceso aun en días santos lo que le mueve a la acción. Plantea a su mujer el problema, que no es otro que la posibilidad de que él se quede sin comer y sin beber vino. La solución que propone consiste en dehacerse en la casa de préstamos de las prendas de su mujer, que ella quiere para llevar a la hora de visitar las estaciones de las iglesias. El diálogo va tomando un cariz cada vez más violento, que da cuenta de la cruz que tiene la mujer en su casa, víctima de violencia de género.

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