Ganso y Pulpo

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Catálogo

  • Imagen de cubierta Pepe Zayas

    Cuento donde un hombre cobarde da muestra de valentía en el momento menos esperado.

    Pepe Zayas es el constante blanco de las burlas y bromas de sus amigos por tratarse de una persona sumamente cobarde y asustadiza. Ellos no pierden ninguna ocasión para importunarlo y reírse a mandíbula batiente de sus reacciones pavorosas y amedrentadas. A pesar de esta burla constante, Pepe Zayas no abandona el grupo ni monta ningún escándalo, aceptando con gracia cada ocurrencia del grupo. Sin embargo, la última broma, relatada en este texto, pudo salir bastante cara. Los amigos emprenden un viaje de cinco jornadas a un pueblo granadino para correrse una juerga y, en una venta donde paran a pasar la segunda noche, se encuentran con un hombre que se parece al bandolero más buscado de toda Andalucía. El mesonero saca del error al grupo, que decide mantener a Pepe Zayas asustado. Mala noche escoge este para superar su cobardía y sus miedos.

  • Imagen de cubierta Crímenes ocultos

    Cuento donde se conspira para que un hombre pueda abusar de una joven virtuosa.

    Doña Clodovea llega a Madrid tres veces viuda, pero sin buena herencia ni pensión alguna. Por ello establece una casa de huéspedes para estudiantes, completando su nómina con los regalos que algunos hombres de edad provecta le ofrecen a cambio de dudosos favores. Su día a día se ve de pronto turbado por la inesperada llegada de una sobrina. Adela, que así se llama, llega a la capital sin más protección que su virtud y su talento como modista. Pronto consigue ganarse la vida dignamente y tiene que aguantar el constante acoso de un hombre de cincuenta y cinco años, llamado don Juan, que frecuentaba muy a menudo la casa de su tía. Esta, en connivencia con unas amigas de la joven, trama un plan para narcotizarla y ofrecerla dormida al abusador.

  • Imagen de cubierta El indiano y el mono

    Cuento apologético donde un mono arruina la fortuna cosechada por un indiano en el trayecto de vuelta a España.

    Todo es contento y satisfacción a bordo de la fragata Mari Paz, que habiendo zarpado del puerto de La Habana se dirige hacia el de Santander, con agua y viento favorables y calmos. De entre todos los pasajeros, don Aniceto Rubiales, indiano que venía, es el más satisfecho de todos. Tras haber amasado ingente fortuna en América, torna al suelo patrio junto a su esposa y su única hija. Tras conocer un poco el currículum vital de Aniceto se hace notar que la nostalgia predomina en su corazón (y aún más en el de su mujer, también gallega) y he ahí el tenerlos a bordo de la embarcación. La única sombra para su alegría es la desaveniencia con su esposa sobre dónde comprar su hacienda, si en los alrededores de la aldea donde nacieron o en la ciudad de La Coruña. Por supuesto, el problema es sin duda menor. En el barco viaja una inglesa excéntrica con un orangután. Aniceto no lo sabe, pero su felicidad se encuentra bajo terrible amenaza.

  • Imagen de cubierta Aguja, dedal, amor y compañía

    Cuento donde se analiza la vida diaria y futura del pelotón de modistas madrileñas.

    Este cuento comienza con el punto de vista de una joven modista desde el momento en que su madre la saca de la cama a las siete de la mañana para ir a trabajar. Tras esta presentación en primera persona, apenas mediada por el narrador, expuesta a base de pensamiento y diálogo, se apropia del relato una voz externa que analiza la realidad diaria de las que denomina «esclavas de la aguja». Muchachas jóvenes, de clase social baja o venida a menos, que se ven sometidas tanto a la avaricia y malos modos de la maestra del taller de costura como a la constante seducción y lisonjerías de galanes de medio pelo o viejos rijosos. De este modo, estas chicas se ven abocadas al vicio rápidamente, aspirando a los lujos de las que se pasean por la calle con criados y engañadas vilmente por los hombres, dado que la mayoría carecen de formación intelectual suficiente.

  • Imagen de cubierta Paraíso perdido

    Cuento donde la nostalgia y el desengaño refuerzan el mito del paraíso perdido.

    Feliciano se lamenta, mientras acaba de fumar en el balcón de su elegante hogar, situado en la segunda planta de una calle apartada, despreciando lo artificioso que la urbanidad ofrece, anhelando los silencios llenos de vida que ofrecen los entornos de la naturaleza. A pesar de haber sido criado por su tío con vistas a que acabara ejerciendo la carrera eclesiástica, sus éxtasis siempre se encontraron alejados del misticismo. Y si bien hubo un amor adolescente con una muchacha de la aldea de sus padres, pronto se volcó en su carrera musical. Tras veinte años, marcados por la sucesión natural de desengaños, Feliciano decide volver al pueblo y, entonces, la imagen de aquella muchacha, embellecida por la distancia y purificada por la muerte, no se aparta ya de él.

  • Imagen de cubierta El encierro

    Cuento donde un padre confiesa que su hijo paga una pena de cárcel injustamente.

    La disciplina carcelaria es estricta. Así lo demuestra el momento del encierro nocturno en las celdas del pabellón. Por eso, cuando el comandante se encuentra firmando las últimas órdenes del despacho del día y se presenta el cabo para informar de la presencia de un viejo que solicita poder ver a su hijo, no duda en mantenerse firme y determinar que, por mucho camino que haya recorrido el hombre, ya no es hora posible para comunicaciones y deberá esperar al día siguiente. De este modo, el hombre se dispone a pasar la noche con una manta y la espalda apoyada contra la pared. En el momento de la cena, la mujer del comandante insiste en la necesidad de una mayor piedad por parte de su esposo ante las penurias que le esperan en la noche al pobre hombre. La sorpresa se hace manifiesta cuando el comandante accede a recibir al viejo y escucha su confesión.

  • Imagen de cubierta Como pez en el agua

    Fábula donde un pájaro deja embarazado a un pez fuera del matrimonio.

    Esta fábula comienza como una historia de amor anodina entre un pájaro y un pez. Ambos se conocen por casualidad, cuando el pájaro intenta comerse un trozo de hierba que, bajo el agua, también está comiendo el pez. Tras una mirada inicial de enojo, pronto surge la chispa entre ambos. Poco a poco, poniendo en riesgo sus vidas, el pez aflora a la superficie y el pájaro se zambulle ocasionalmente en el agua. Así hasta el día en que el pez siente los primeros síntomas de la preñez. Entonces comienzan las habladurías de peces y pájaros. El mandato social está claro: deben casarse. Y así lo hacen, mas pronto surgen más inconvenientes escandalosos porque… ¿dónde van a vivir? Por supuesto que no puede ser por separado…

  • Imagen de cubierta La casa maldita

    Cuento donde un cuadro encierra la historia de una maldición paterna.

    El narrador de esta historia cuenta cómo compró un cuadro que representaba una tapia medio derruida con cuatro tejas rotas que coronaban el caballete, y en primer término, dos troncos carcomidos de dos árboles sin copa ni ramaje, que dibujaban su silueta en la pared. Se trata de una pintura donde reina un ambiente triste y siniestro, encerrando algo que aterra y causa un espanto indefinible. Dos años más tarde recibe la visita de un paisano de la aldea leonesa donde tuvo cuna y a través de él conoce que la tapia pertenece a la conocida como Casa maldita y que, además, representa justo el momento de la aparición de una tal Gabriela. Ello da pie para conocer la historia de la maldición que pesa sobre la muchacha, después de haber llevado a la locura a su padre por sus actos nada honrados.

  • Imagen de cubierta Cante flamenco

    Cuento donde un cantaor confiesa su hartazgo de la juerga y la humanidad.

    El sol comienza a brillar con fuerza y contundencia en el cielo. En la habitación, último bastión de la noche, son visibles los estragos de la juerga pasada. En un ambiente viciado, cargado de olores nauseabundos y manzanilla derramada, doce bultos se reparten durmiendo la mona por el suelo. Solo dos personas se mantienen sobrias: el cantaor Pepe y un treintañero llamado Luis. Ambos entablan una conversación, té mediante, antes de dar por finiquitada la noche. De este modo se propicia la confesión del cantaor, que como trasunto del payaso triste, tras cuatro años de oficio alegrando las veladas de tanta gente con su cante flamenco, se manifiesta hastiado de su modo de vida y repudiando a los hombres que le rodean y siempre conoce borrachos.

  • Imagen de cubierta La perla del molino

    Cuento donde un calavera se redime gracias al amor y la virtud de una campesina.

    Es este uno de esos cuentos que acaban bien a pesar de que todo apunta a que debería ocurrir lo contrario. Gustavo es un calavera que se dedica a vagar sin objeto por las calles de la corte madrileña, aburrido de sus propios excesos, cansado de no hacer nada. Tras una pérdida importante de dinero en una mesa de juego, parte hacia el pueblo de su rico tío una temporada. Ahí, sin esperarlo, se produce un cambio fundamental en su vida, adquiere la madurez que a sus treinta y cinco años brillaba por su ausencia. A ello quizás ayuda el aire puro del campo, pero sobre todo la presencia de María, una joven campesina, hija de un molinero. Las diferencias de edad y economía no son suficientes para evitar que se enamore perdidamente de ella, encontrando la redención en el amor, gracias a la virtud que la muchacha encarna.

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