Ganso y Pulpo

Catálogo

  • Imagen de cubierta Preocupaciones

    Cuento donde un noble se envilece por sus pérdidas en el juego.

    El vizconde del Soto, que tiene fama de ser un jugador imperturbable, tanto cuando la fortuna le viene de cara como cuando le viene mal dada, se encuentra en el casino envuelto en una espiral de apuestas que, imparables, siguen aumentando su deuda. Todos buscan sin éxito en su cara una mueva que delate el estado de su alma en ese momento, después de llevar tres horas apuntando fuerte y sin levantar una sola postura. Igualmente ocurre cuando, tras haber perdido todo su dinero, vilipendia cinco mil duros prestados en caja y otros tantos solicitados bajo palabra de honor. Solo cuando se encuentra fuera del casino da rienda suelta a la ira de su corazón, buscando el modo de saldar su deuda sin tener que recurrir al suicidio. El honor del vizconde traicionará, inevitablemente, a quienes más le quieren.

  • Imagen de cubierta Los lunes de los zapateros

    Cuento humorístico que explica el origen mitológico del festivo semanal de los zapateros.

    Es este un cuento de corte humorístico donde se explica el origen del festivo semanal del gremio de zapateros. Para explicar esta inveterada tradición se remonta la historia al primer siglo de esta era, cuando Jesús le dice a San Pedro que siente sed y que frente a ellos tienen la morada de un zapatero que podría ayudarle a mitigarla. El apóstol se niega a ello, alegando que el maestro de obra es blasfemo y malhumorado, pero Jesús insiste. Tras conseguir beber, concede al zapatero el deseo que prefiera. Este solicita morir en lunes, sorprendiéndole la muerte en su sano juicio para poder pensar un momento antes de abandonar este mundo. La petición le es concedida y, desde entonces, los lunes del zapatero comienzan a ser un día consagrado a la borrachera.

  • Imagen de cubierta Lo que es la elocuencia

    Cuento donde un elocuente joven descubre que la utilidad radica en el discurso más sencillo.

    Facundo tiene el don innato de la elocuencia. No se trata de una técnica aprendida, pues los dos modelos que podría seguir en el pueblo, el cura y el maestro, nada tienen del arte de la elocuencia y la persuasión. Su padre, veterinario del lugar, no cabe en sí de orgullo ante las dotes de su hijo, que sin tener que esforzarse, solo con lo engolado de su labia, es elegido a tierna edad como concejal del pueblo. Sin embargo, a pesar de lo bien que hilvana las palabras, sus discursos no consiguen su objetivo. Enviado por su padre a la capital para promover su triunfo seguro, Facundo descubre, rodeado de los innumerables oradores que habitan Madrid, que todos los discursos se pierdan en su elocuencia y no tienen mayor objeto que ser una sucesión de palabras grandes o bonitas. Un mes después vuelve al pueblo con una determinación clara.

  • Imagen de cubierta El ángel de la inocencia

    Cuento alegórico donde el mundo ideal choca con el de las pasiones.

    En esta alegoría se plantea un escenario muy similar al del mito edénico, pero con un solo personaje: Blanca. Esta quinceañera habita en plena armonía en un hermoso valle. En comunión con la naturaleza, los días pasan entre la felicidad y la dulzura, preñados de la belleza que poseen los sueños del amor y de la inocencia. En el texto no se encuentran respuestas al misterio de esta existencia ideal, pues ninguna pregunta parece realmente importar cuando no existen corazón ni inteligencia, cuando se es feliz precisamente por la ausencia de voluntad. La confrontación y el conflicto aparecerán en el momento en que la curiosidad le lleve a dar un paso más allá de las montañas que ponen límite a su prisión encantadora.

  • Imagen de cubierta Campaña estéril

    Cuento donde un artista relata el fracaso de su sueño en la capital.

    En el presente texto nos encontramos con el soliloquio interior que ofrece Juanito Lozano, recién acomodado en un vagón de tercera del tren que ha de llevarle de vuelta a su tierra tras quince años de campaña estéril en la capital del país. A la gran ciudad llegó para cumplir un sueño de gloria. A la pequeña ciudad provinciana que le vio nacer retorna para cumplir la necesidad de no morirse de hambre. Habiendo llegado con el propósito de escribir un drama espléndido, se hubo de contentar con un sainete lleno de chulos y chulas incapaces de disimular su acento gallego. Sin darse por rendido, buscó entonces la fortuna ejerciendo la crítica desde la columna de un diario. La fama, no obstante, no da de comer tan bien como un empleo de oficinista…

  • Imagen de cubierta La calavera denunciadora

    Cuento donde un contrabandista, por azar, acaba pagando por su crimen años después de cometerlo.

    La zona de Tarifa y la Línea ha sido siempre conocida como comarca de contrabandistas, guarecidos en sus fechorías al amparo de Gibraltar y de Marruecos. Este relato, presentado como verídico e inverosímil a un tiempo, se remonta a la época que siguió a la guerra contra las tropas invasoras de Napoleón. Por entonces, dos contrabandistas se acaloraron en el ajuste de las cuentas y, tras creciente trifulca, solventaron sus diferencias con el empleo de la navaja. Venció en la contienda un malagueño llamado Frasquito, que arrastró al muerto a la grieta profunda de un peñasco. Veinte años después, habiéndose enriquecido como negrero, se retira en la zona para vivir en una juerga continua, solo interrumpida por la historia de una calavera que anda y se arrastra por el barranco grande.

  • Imagen de cubierta La vista de los ciegos

    Cuento jocoso en el que tres ciegos ven mejor cuanto más beben.

    En este cuento se entremezcla el humor con la denuncia de los males sociales que atenazan a los más frágiles. La narración comienza en una lúgubre habitación prácticamente desamueblada. En ella se encuentran comiendo miserablemente dos ciegos. Diversos detalles dejan entrever rápidamente que, aun siendo ambos tremendamente pobres, existe entre ellos una diferencia de estatus. Fuera, la nieve cae sin cesar y es por ello que llega al lugar un tercer ciego, que reclama a su amigo que le preste los servicios de su nuevo lazarillo para que pueda llegar sano y salvo a casa. Al saber que el que había de ver también es ciego, deciden pasar juntos la velada. El alcohol les limpiará, supuestamente, la vista.

  • Imagen de cubierta El chaleco blanco

    Cuento donde un chaleco blanco actúa como talismán de fortuna para su propietario.

    Esta es la historia de Lucas Blanco, un hombre rechoncho, rubio y sonrosado al que siempre se puede ver con una sonrisa en la boca. Un rentista al que le sonríe la fortuna continuamente. Las casualidades que le permiten mantener un estado de ánimo y un estilo de vida ideales se relacionan directamente con su chaleco blanco. Zurcido, ajado y pasado de moda es, sin embargo, prueba constante de que todas las bondades que le ocurren proceden de él. En definitiva, el chaleco blanco simboliza para Lucas la felicidad en este mundo. Es por ello que lo cuida con la misma solicitud que emplea una madre para con su hijo, lavándolo, planchándolo y remendándolo con sus propias manos. Nueva prueba de ello será el día en que el chaleco desaparezca, dando lugar a un cúmulo de desdichas.

  • Imagen de cubierta Un artista oscurecido

    Cuento que narra la caída en desgracia de un orgulloso zapatero en tiempos de industrialización.

    Desde la ventana de su casa, el narrador de esta historia ve pasar cada mañana a un hombre de unos sesenta años, deteriorado tanto en su físico como en las piezas de su guardarropa. Pronto se percata de que este hombre se instala en un portal de la acera de enfrente, colocando un cartel que avisa a los transeúntes de que ofrece sus servicios como maestro de obra prima. Su maestría artesana era la propia de un zapatero. Y como el señor Crispín, que así se llamada, parece al narrador un hombre excepcional del que sospecha en en otros tiempos pudo haber ejercido más alta influencia que ahora, se decide a abordarlo con trabajo para llegar a conocerlo. Es así que ahora puede presentarlo, con su historia de orgullo social y caída en desgracia debido al proceso de industrialización.

  • Imagen de cubierta La estrella de rabo

    Cuento de Navidad donde un símbolo pone de manifiesto que los grandes eventos vitales siempre traen cola.

    La mesa del comedor ostenta un enorme nacimiento navideño, con su musgo y su riachuelo de espejo, con su montaña y su castillo de Herodes, con sus figuritas de pasta vestidas al uso castellano. Tan magnífico belén es obra de don Aniceto, que lo contempla con gran orgullo. No obstante, algo se echa en falta en el montaje; y don Aniceto bien lo sabe, pues no se trata de un olvido la ausencia de la que él denomina estrella de rabo. Las razones de su decisión son poderosas y remontan el relato hasta la infancia del buen señor, cuando se cortó con la hoja de lata de la estrella que su padre compró. Este es considerado como el inicio de una serie de hechos en cadena, donde la conversión de la hija del hojalatero en su madrastra es fundamental.

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