Ganso y Pulpo

Catálogo

  • Imagen de cubierta Los titiriteros

    Cuento que narra la desgraciada actuación de un grupo de titiriteros en un pueblo de Aragón.

    Tras un exordio acerca de sus impresiones acerca de los titiriteros, volatineros o gimnastas, que van ganándose la vida miserablemente de pueblo en pueblo y de feria en feria, Lustonó se centra en la narración de un drama que dice haber presenciado en una pequeña población cercana a Zaragoza. A esta localidad llegó por las fiestas en honor a la Virgen del Pilar una comparsa de cuatro adultos y un niño de cuatro años. Saltaban como felinos, trepaban como lagartos e incluso uno de ellos se revolvía y descoyuntaba como una culebra. Ahora bien, el más chico también debía hacer negocio y procurarse un porvenir, por lo que era mortificado frecuentemente. El mayor de los piculines, borracho por el tinto ofrecido por los paisanos, decide que el número de cierre serán unos saltos mortales ejecutados por el pequeño…

  • Imagen de cubierta Lo que hay dentro de un violonchelo

    Cuento donde el reencuentro entre dos amigos resalta la diferencia entre quien lleva sus penas por dentro y quien las exhibe en público.

    Un hombre, cansado ya de la vida, desilusionado, derrotado en sus empeños, vuelve tras treinta años de viaje errático al lugar de la Mancha que le vio nacer. Se siente el hombre más desventurado del mundo a causa de un amigo desleal y una novia perjura, cuya traición le sumió en la filosofía escéptica, que él mismo considera como la petrificación del alma. Asentado de nuevo en el pueblo, apresado por la nostalgia y la rendición, se reencuentra con su antiguo compañero de correrías en la edad infantil, convertido ahora en sacristán. Alrededor de una botella de Jerez y un violonchelo rememoran su amistad y se acaba poniendo de manifiesto que todo el mundo tiene su pena, si bien unos optan por llorarla en la plaza y otros por sufrirla por dentro.

  • Imagen de cubierta La tienda de juguetes

    Cuento estrambótico que narra cómo los juguetes de una tienda cobran vida y, humanizados, sirven de alegoría del mundo.

    Este cuento estrambótico de Carlos Coello nos lleva a una juguetería que estuvo abierta al público desde el 5 de julio de 1868 hasta el día 17 del mismo mes, fecha en que ardió hasta sus cenizas. La opinión pública atribuyó esta catástrofe a un descuido de su propietario, el alemán Federico Sickel, gran fumador y bebedor de cerveza, que perdió la razón al cabo de muy pocos días. Doce años después, el narrador se encuentra de nuevo con el comerciante germano, ingresado desde el accidente en la casa de locos de Toledo. Este le cuenta una inverosímil historia sobre lo sucedido, donde los juguetes acaban cobrando la vida que su imaginación les deseaba tras la mediación de un siniestro mendigo. Las necesidades y pasiones de los juguetes, convertidos en hombres, dan un giro inesperado al milagro.

  • Imagen de cubierta El maestro triste

    Cuento que narra la desventurada existencia de un hombre benévolo y cortés.

    El maestro triste es el hazme reír del pueblo bajo de Madrid. A sus cincuenta años, sin atisbo de gran inteligencia en su cabeza y pensionado por un grande de España desde la infancia, es abonado perpetuo al rancho conventual que reparte diariamente la Escuela Pía de la calle de Hortaleza. Aunque de fondo bondadoso y dulce, tiene un exterior uraño y receloso que le lleva de casa en casa en busca de un ansiado silencio que no encuentra. Andando como las sombras, carece tanto de vicios como de virtudes y tropieza en las denominadas dos esquinas de la vejez: la miseria y la tristeza. La historia de su vida, aquí relatada, cuenta las vicisitudes de su único amor con una alcohólica inglesa y de sus dos solas afecciones.

  • Imagen de cubierta Tanita la Bolera

    Relato que pone de manifiesto los estragos del alcoholismo.

    En la ciudad de Ávila, don Claudio vive bebiendo y viviendo bebe. Tanto es así que los niños le gritan borracho mientras danzan a su alrededor y no hay perro que no le ladre al paso. Sumido en una existencia donde ve fantasmas en vez de realidades, se queda dormido junto a una fuente a las afueras de la ciudad. Hasta allí llegan, precisamente, unos titiriteros entre los que se encuentra Tanita la Bolera, muchacha que fue sacada de Ávila por otro feriante que quiso librarle así de las palizas que le propinaba su madre. Su padre, desconocido hasta entonces, resulta ser don Claudio. La historia plantea entonces la posibilidad de redención para el borracho ante el reencuentro con su hija no reconocida.

  • Imagen de cubierta La caricatura moral

    Cuento alucinado donde la vida se plantea como una embriaguez perpetua.

    La casualidad, la sinrazón y la inercia llevan al narrador de esta historia por los caminos de la embriaguez. De la botella de vino obtiene una alucinación grotesca que se identifica como caricatura moral del hombre. El orgullo, la alegría, la tristeza, el amor y el odio hacen de la vida una embriaguez profunda y perpetua. Al despertar de ella, la indiferencia desidiosa relativiza cualquier verdad.

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