Ganso y Pulpo

Catálogo

  • Imagen de cubierta Cante flamenco

    Cuento donde un cantaor confiesa su hartazgo de la juerga y la humanidad.

    El sol comienza a brillar con fuerza y contundencia en el cielo. En la habitación, último bastión de la noche, son visibles los estragos de la juerga pasada. En un ambiente viciado, cargado de olores nauseabundos y manzanilla derramada, doce bultos se reparten durmiendo la mona por el suelo. Solo dos personas se mantienen sobrias: el cantaor Pepe y un treintañero llamado Luis. Ambos entablan una conversación, té mediante, antes de dar por finiquitada la noche. De este modo se propicia la confesión del cantaor, que como trasunto del payaso triste, tras cuatro años de oficio alegrando las veladas de tanta gente con su cante flamenco, se manifiesta hastiado de su modo de vida y repudiando a los hombres que le rodean y siempre conoce borrachos.

  • Imagen de cubierta ¡Por el amor de Dios!

    Cuento que muestra la crueldad de unas mujeres que maltratan a sus hijos para conseguir limosna.

    Inmersos en un diálogo coral conocemos a Petra, una mujer que anda por las calles y plazas pidiendo limosna con su hijo en brazos. Este no para de llorar y quejarse, hambriento, lo cual aviva la compasión de los transeúntes que con esta pareja se cruza. Tiempo después, Petra y su hijo se alejan hacia un arrabal y entran en una taberna. En ella, el niño continúa llorando mientras la madre come y bebe un jarro de vino tras otro. Con ella se sienta a la mesa algo después Nicolasa, también con su hijo en brazos. Al comentar lo poco que ha ganado, queda pasmada ante la gran cantidad de monedas logradas por Petra. Esta le explica que para conseguir mover a piedad a los ricos se necesita que el niño llore. La codicia llevará a la amiga a plantearse la posibilidad de maltratar a su hijo para conseguir más dinero.

  • Imagen de cubierta Los lunes de los zapateros

    Cuento humorístico que explica el origen mitológico del festivo semanal de los zapateros.

    Es este un cuento de corte humorístico donde se explica el origen del festivo semanal del gremio de zapateros. Para explicar esta inveterada tradición se remonta la historia al primer siglo de esta era, cuando Jesús le dice a San Pedro que siente sed y que frente a ellos tienen la morada de un zapatero que podría ayudarle a mitigarla. El apóstol se niega a ello, alegando que el maestro de obra es blasfemo y malhumorado, pero Jesús insiste. Tras conseguir beber, concede al zapatero el deseo que prefiera. Este solicita morir en lunes, sorprendiéndole la muerte en su sano juicio para poder pensar un momento antes de abandonar este mundo. La petición le es concedida y, desde entonces, los lunes del zapatero comienzan a ser un día consagrado a la borrachera.

  • Imagen de cubierta La calavera denunciadora

    Cuento donde un contrabandista, por azar, acaba pagando por su crimen años después de cometerlo.

    La zona de Tarifa y la Línea ha sido siempre conocida como comarca de contrabandistas, guarecidos en sus fechorías al amparo de Gibraltar y de Marruecos. Este relato, presentado como verídico e inverosímil a un tiempo, se remonta a la época que siguió a la guerra contra las tropas invasoras de Napoleón. Por entonces, dos contrabandistas se acaloraron en el ajuste de las cuentas y, tras creciente trifulca, solventaron sus diferencias con el empleo de la navaja. Venció en la contienda un malagueño llamado Frasquito, que arrastró al muerto a la grieta profunda de un peñasco. Veinte años después, habiéndose enriquecido como negrero, se retira en la zona para vivir en una juerga continua, solo interrumpida por la historia de una calavera que anda y se arrastra por el barranco grande.

  • Imagen de cubierta La vista de los ciegos

    Cuento jocoso en el que tres ciegos ven mejor cuanto más beben.

    En este cuento se entremezcla el humor con la denuncia de los males sociales que atenazan a los más frágiles. La narración comienza en una lúgubre habitación prácticamente desamueblada. En ella se encuentran comiendo miserablemente dos ciegos. Diversos detalles dejan entrever rápidamente que, aun siendo ambos tremendamente pobres, existe entre ellos una diferencia de estatus. Fuera, la nieve cae sin cesar y es por ello que llega al lugar un tercer ciego, que reclama a su amigo que le preste los servicios de su nuevo lazarillo para que pueda llegar sano y salvo a casa. Al saber que el que había de ver también es ciego, deciden pasar juntos la velada. El alcohol les limpiará, supuestamente, la vista.

  • Imagen de cubierta Lluvia de estrellas

    Cuento de Navidad que evidencia el drama social de la mendicidad infantil.

    Leocadio es un muchacho de la calle, uno más en el numeroso grupo de los golfos que pululan, sin oficio ni beneficio, por las calles de Madrid. A diferencia del común de esta especie social, conserva a sus padres, que viven honrada y cumplidamente. Pero para el muchacho es mucho más fuerte que el amor del hogar la embriaguez de la libertad callejera. Perdulario pulcro y digno, no se perdía evento alguno de la vida madrileña. Por otra parte, era completamente contrario al robo, si bien esperaba que la riqueza le llegara llovida del cielo. Mirando a las estrellas, soñaba y soñaba con ello sin lograr, claro está, éxito alguno. Sin embargo, una Nochebuena, tras libar invitado de todos los vasos de una taberna, ve cómo las estrellas comienzan a caer del cielo, convirtiéndose en monedas de oro al hacer contacto con el suelo.

  • Imagen de cubierta El cuarto de hora

    Cuento donde una breve ausencia convierte la Nochebuena en una noche de criminal tragedia.

    Juana y Andrés están en su casa poco antes de la celebración de la cena de Nochebuena. En una esquina de su humilde hogar duerme su hijo de cuatro años con un juguete de madera en la mano. A pesar de la ocasión, Juana no consigue que su marido se quede en casa y prescinda de ir a la taberna. Él no plantea mayor alternativa que marcharse con la promesa de estar de vuelta en quince minutos. Aprovechando su ausencia aparece en el quicio de la puerta Genaro, el antiguo novio de Juana, todavía perdidamente enamorado de ella a pesar del transcurso del tiempo. Ha venido para declararle su amor y proponerle una huida. Sin embargo, Juana, honrada y con el corazón sereno, le hace perder toda esperanza. El espíritu de la venganza se apodera entonces del ex, que cogerá al niño para plantear un grave dilema a la mujer: su amor o su hijo. ¿Llegará Andrés a tiempo?

  • Imagen de cubierta Maceraciones y ayunos

    Cuento de Semana Santa donde el alcohol y la miseria marcan la existencia de un matrimonio.

    Este breve texto de Vicente Colorado consiste en un diálogo entablado entre Toribia y su marido Gabriel el día antes de que dé comienzo la Semana Santa. Los días de asueto dejan al matrimonio sin jornal y, puesto que no tienen ahorros, en un buen aprieto. Sin embargo, son los vicios del marido y su ansia de exceso aun en días santos lo que le mueve a la acción. Plantea a su mujer el problema, que no es otro que la posibilidad de que él se quede sin comer y sin beber vino. La solución que propone consiste en dehacerse en la casa de préstamos de las prendas de su mujer, que ella quiere para llevar a la hora de visitar las estaciones de las iglesias. El diálogo va tomando un cariz cada vez más violento, que da cuenta de la cruz que tiene la mujer en su casa, víctima de violencia de género.

  • Imagen de cubierta La epopeya de un presidiario

    Cuento donde un obrero se evade de presidio para poder despedirse de su madre moribunda.

    Pedro es un buen muchacho que goza, junto a su madre y su novia, de una existencia colmada de bienes dentro de su miseria. Con su trabajo de albañil gana lo suficiente como para no tenerse que preocupar del hambre y del frío y, aunque su conducta es buena, una noche, vino mediante, acaba dando muerte de un navajazo a un contrincante tras una partida de cartas. Por ello es condenado a ocho años de prisión, que comienza a cumplir inmediatamente, dando muestras de buena conducta. Tan solo el matrimonio de su antigua novia parece exasperarle, aunque tampoco por demasiado tiempo. Cuando se entera de que su madre está enferma de muerte, solicita un permiso para poder ir a despedirse de ella. Como este le es denegado, opta por fugarse para poder cumplir con su deseo.

  • Imagen de cubierta La melena negra

    Cuento que versa sobre las frustraciones vitales de un poeta bohemio.

    En este cuento se resume, a partir de su final, la vida de Torcuato Mena. Era este un poeta bohemio que, una mañana, aparece muerto en el portal de su casa, en los barrios bajos madrileños. La causa de su muerte radica en su alcoholismo. Se trata de un hombre que, como escritor, formó parte de una sociedad anarquista de las letras, abanderado del desdén a toda regla humana, pecando de ser demasiado poeta, empeñado en convertir la vida en un poema. Sin otra academia o estudio que los cafés más tabernarios y los figones más escandalosos, derrochó todo su genio, tiempo, salud, dinero y talento, vendiendo sus poemas y dramas al peso o a cambio de una lata de sardinas. La causa de su alcoholismo, que fue un suicidio lento, se fundamenta tanto en el fracaso del ideal como en el devenir de su preciosa melena negra.

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