Ganso y Pulpo

Catálogo

  • Imagen de cubierta ¿Estaré predestinado?

    Cuento donde un viejo calavera acaba enamorándose y sucumbiendo al compromiso.

    Don Facundo es un solterón impenitente que, si bien ya va por los cincuenta años de edad, por su gusto no habrá visto amanecer más de seis veces en toda su vida. Desde sus tiempos de juventud siempre ha sido un hombre galante, alegre, decidor, quimerista y enamorado de las muchachas bonitas. Bien es cierto que su sueldo no le llegaba en aquellos tiempos para cumplir con todos los lujos de los que habría deseado dar cuenta. Aunque han pasado los años y su bigote ya no sea moreno y sedoso, no puede evitar fijarse en Consuelito, la vecina del cuarto cuarto. Por boca de la portera se entera de que es trabajadora y soltera, que vive sencillamente con su mamá y que son, en definitiva, gente honrada. Desde entonces no puede evitar que le ronde una pregunta por la cabeza: ¿estará él predestinado para marido?

  • Imagen de cubierta Entre un pavo y un besugo

    Cuento de Navidad donde un compromiso familiar se acaba perdiendo por ayudar a una desconocida.

    El protagonista de este episodio o sucedido se encuentra con que, en el mañana del 24 de diciembre, le dan cita para cenar tanto su tía Mónica como su tío Pablo. La primera le espera a las once para comerse juntos un besugo; el segundo, hermano de esta, le espera en su casa a la misma hora para dar cuenta de un pavo. Como no se pueden ver entre ellos, aquel a quien elija restregara por la cara su victoria al otro. Este dilema navideño. La decisión por su tía tampoco le da demasiados quebraderos de cabeza, pero sí que se plantea emplear la tarde en encontrar una buena excusa para apaciguar al día siguiente a su tío. Mientras hace tiempo para la cena, visitando puestos de venta navideños, una mujer le pregunta si sabe donde está Sisebuto, su marido. Ahí comienza un viaje épico que habrá de dejarlo, seguramente, sin cenar.

  • Imagen de cubierta El tacto y el contacto

    Cuento donde un marido pone en marcha una estratagema para evitar el adulterio de su mujer.

    Luciano lleva ya algún tiempo observando que su joven esposa, Natalia, se comporta de un modo extraño por las noches, sobre todo las de los domingos, una vez que se han marchado de la casa los amigos con los que solían reunirse. Dichoso con su matrimonio y el desarrollo de su vida en general, no puede librarse de cierta debilidad: unos celos nacientes. Impulsado por ellos, y sospechando de un diputado de poca monta, llamado Manolo Orueta, afamado por sus galanterías hacia mujeres casadas, decide actuar guiado por la astucia. El siguiente domingo, después de picar y hacer despertar la curiosidad de su mujer por el secreto de una conversación liviana entre los hombres que juegan a las cartas, conseguirá remediar el adulterio que presiente.

  • Imagen de cubierta Historia número…

    Cuento donde un arribista arruina la vida de una joven muchacha.

    Una fría y lluviosa mañana, el señor Gómez, narrador de esta historia, se dirige a su puesto de trabajo tras el escritorio de una oficina. En la puerta del edificio ve a una mujer, joven y guapa a pesar de su aire triste, con una criatura en brazos. El portero pronto le pone en antecedentes: se trata de la esposa de don Filiberto, el jefe del departamento de contabilidad, hombre a su juicio de lo más rastrero. Desconocedor del conflicto, se queda sin conocer su historia por sonar el timbre que da comienzo a la jornada laboral. No obstante, el asunto está en boca de todos, incluido el jefe de su sección. Todos están de acuerdo en que la conducta de don Filiberto hacia su mujer y su hijo es, sin lugar a dudas, una iniquidad y una vergüenza. La historia es una de esas de las que, de tantas, se ha perdido ya la cuenta.

  • Imagen de cubierta Por el ojo de la cerradura

    Cuento donde el amor verdadero triunfa sobre un matrimonio concertado.

    Corren los últimos años del siglo XVIII cuando el joven don Lope de Silva y Avendaño, rico desde la cuna, llega a la capital de la corte. Pronto despierta la curiosidad de la sociedad de buen tono, que comienza a disipar las dudas sobre su origen al tener conocimiento de sus visitas a casa de don Pedro Osorio y Albuquerque, consejero de Castilla. Este prohombre tiene una hija, de nombre Serafina, tan bella como aislada de cualquier contacto social, tremendamente sobreprotegida. Su clausura y temor del mundo, sin embargo, es vencido por la curiosidad. Así es que un día que pasaba por la puerta del despacho de su padre, como esta estuviese cerrada y sintiese rumor de voces dentro, tuvo la tentación de mirar por el ojo de la llave… De este modo da comienzo su relación con el joven Lope, con quien deberá plantar cara a un matrimonio concertado.

  • Imagen de cubierta Idilio aéreo

    Cuento de adulterio y vida galante, personificación de aves mediante.

    La llegada del otoño deja a los árboles desnudos, con sus ramas retorcidas y sus troncos enmohecidos. Sin hojas en los árboles, sin flores ni insectos, la vida de los pájaros se vuelve insostenible y, por bandadas, comienzan sus migraciones hacia otras regiones de climas cálidos. En este viaje se encuentran por casualidad dos golondrinas, que aprovechan su trayecto con destino común para conocerse. Una viene de la capital y otra de un lugarejo de provincias. Si bien esta se muestra contenta con cómo ha ido su vida hasta la fecha, la de la villa no tarda en expresar que su historia es tristísima, pues su marido es un seductor irremediable. Sin embargo, antes de llegar a su destino, la golondrina encontrará un modo de consolarse.

  • Imagen de cubierta La muela del juicio

    Cuento donde la pasión y la galantería hacia una criada chocan con la dignidad de la muchacha.

    Este relato consiste en el diálogo de Calixto con un amigo. A petición de este, el señorito da cuenta de un percance casero que le hizo perder el juicio y, en apariencia, la muela que con este se relaciona. Resulta que en su casa entró a trabajar como criada una hermosa muchacha, de nombre Jacinta. Por ella perdió Calixto cualquier atisbo de compostura, comportándose como un loco, presa de una pasión desbocada y unos sentimientos tan inflamados como exagerados. Y si bien la pasión le daba elocuencia, todas sus palabras resultaban siempre inútiles. Ella se reía de sus promesas de amor, esquivaba las tentaciones que él le dirigía para despertar su codicia y su vanidad. Aparte de las evasivas de la joven, una noche descubre en el pasillo que corresponde a los amores de Felipe, su criado. Cuando al día siguiente le planta cara a Jacinta se encontrará por fin con las manos de ella en su cara.

  • Imagen de cubierta Jazmín

    Cuento donde para seducir a una mujer primero hay que conquistar a un gato.

    Doña Martina Picatoste es, a sus cuarenta años recién cumplidos, lo que se puede considerar como una soltera de oro. Incapaz de renunciar a su independencia y a la vida cómoda y regalada que esta le supone, se encuentra completamente volcada emocionalmente con Jazmín, un gato blanco como la nieve. Este campa a sus anchas y es el auténtico rey de la casa, de ahí que los tres principales pretendientes de la señora (don Timoteo, don Lucas y don Amandio) lo odien de un modo acérrimo. Un treintañero andaluz, llamado don Rafael, será un cuarto pretendiente en discordia. Lejos de intentar ganarse los favores de Martina con joyas y promesas de amor, decide comenzar regalándole al pequeño Jazmín un precioso collar de tres cascabeles.

  • Imagen de cubierta La viuda del grande hombre

    Relato galante del amor entre dos jóvenes tras la viudedad de ella.

    Todo comienza con la unión de una gran mujer y un gran hombre. Ella jovencísima de sobrada hermosura. Él hombre maduro considerado por todos como un gran artista y admirado y respetado como tal por la generación de los más jóvenes. Así, con sus cincuenta años y sus cabellos canos, el poeta y maestro sigue dando a luz producciones que son cada vez más apasionadas y viriles. Entre los discípulos a los que favorece con su afecto y amistad se encuentra el narrador de esta historia. Enviudada la joven, las pasiones entre ambos estarán presididas por la mirada que desde un retrato les lanza el poeta fallecido. Una vez más, Joaquín Dicenta plantea la tesis de la vida sobreponiéndose a la muerte mediante la pasión carnal.

  • Imagen de cubierta El retrato

    Relato galante de la seducción de una joven viuda todavía enamorada.

    Carmen es una joven recientemente enviudada de un gran artista. Si bien su condición natural parece ser la de cortesana, no deja de ser suya también la cualidad artística y el porte de las grandes señoras. Así, sugerente y de una belleza exótica, rebosa de sensualidad y poder seductor sobre el narrador que protagoniza esta historia. No obstante, en ella existe un fuerte contraste entre sus sentimientos de fidelidad hacia el difunto marido y su exuberancia carnal de mulata blanca. Galanteada ahora bajo la atenta mirada del retrato del antiguo esposo, el que la enseñó a amar hasta ese punto donde se confunden el beso con el mordisco, lucha por no claudicar ante la llamada de nuevos amores. Sin embargo, los límites entre la amistad y la pasión cuando se ven a diario un hombre joven y una mujer bonita siempre son débiles.