Ganso y Pulpo

Catálogo

  • Imagen de cubierta La pasante

    Cuento donde una niña sacrifica la empatía en aras de la rectitud.

    Doña Isabel es el último retoño de una dinastía de maestros de escuela. Físicamente es una mujer muy fea, pero destaca más su hermosura y simpatía, siendo favorita entre los niños de la escuela de párvulos que dirige su padre, don Pablo, en Madrid. Isabel es conocida como la pasante a pesar de ascender tras la muerte de su madre, que tenía especial predilección por una niña llamada Angelina. Esta es vanidosa y prepotente, sumamente cerebral, y se guía por el principio rector de que quien la hace debe pagarla. Esta rectitud la asume y practica con total rigor, como demuestra un episodio de castigo en la escuela. Pasados los años, siendo ya adulta, padecerá su propia falta de empatía y compasión en sus propias carnes, contrastando con los sentimientos de doña Isabel.

  • Imagen de cubierta Prólogo (de un libro que no se publicará nunca)

    Parodia de los abusos vanidosos de los escritores en los prólogos de sus obras.

    He aquí el prólogo de un libro que no se ha de publicar nunca porque los lectores, seguramente, nunca estén realmente preparados para valorar como merece la magnitud de sus ideas o la belleza encomiable de su estilo. Ello no exime al autor de emplear este prefacio a su obra para repartir estopa a diestro y siniestro, con su buen aderezo de citas de autoridad y menciones de todo tipo de autores clásicos que vienen a demostrar lo amplio de su entendimiento, a dar fe del alcance de toda su vasta sapiencia. Por supuesto, no faltan ataques a aquellos autores que se sirven de amistades políticas o afamadas para conseguir vender sus mediocres invenciones. Y, a modo introspectivo, tampoco faltan loas a un ego totalmente desmedido.

  • Imagen de cubierta Lo que es la elocuencia

    Cuento donde un elocuente joven descubre que la utilidad radica en el discurso más sencillo.

    Facundo tiene el don innato de la elocuencia. No se trata de una técnica aprendida, pues los dos modelos que podría seguir en el pueblo, el cura y el maestro, nada tienen del arte de la elocuencia y la persuasión. Su padre, veterinario del lugar, no cabe en sí de orgullo ante las dotes de su hijo, que sin tener que esforzarse, solo con lo engolado de su labia, es elegido a tierna edad como concejal del pueblo. Sin embargo, a pesar de lo bien que hilvana las palabras, sus discursos no consiguen su objetivo. Enviado por su padre a la capital para promover su triunfo seguro, Facundo descubre, rodeado de los innumerables oradores que habitan Madrid, que todos los discursos se pierdan en su elocuencia y no tienen mayor objeto que ser una sucesión de palabras grandes o bonitas. Un mes después vuelve al pueblo con una determinación clara.

  • Imagen de cubierta Un artista oscurecido

    Cuento que narra la caída en desgracia de un orgulloso zapatero en tiempos de industrialización.

    Desde la ventana de su casa, el narrador de esta historia ve pasar cada mañana a un hombre de unos sesenta años, deteriorado tanto en su físico como en las piezas de su guardarropa. Pronto se percata de que este hombre se instala en un portal de la acera de enfrente, colocando un cartel que avisa a los transeúntes de que ofrece sus servicios como maestro de obra prima. Su maestría artesana era la propia de un zapatero. Y como el señor Crispín, que así se llamada, parece al narrador un hombre excepcional del que sospecha en en otros tiempos pudo haber ejercido más alta influencia que ahora, se decide a abordarlo con trabajo para llegar a conocerlo. Es así que ahora puede presentarlo, con su historia de orgullo social y caída en desgracia debido al proceso de industrialización.

  • Imagen de cubierta Poesía y realidad

    Cuento donde un poeta ve herido su orgullo tras ser salvado del mar por unos pescadores.

    Félix García Gallardo, poeta de gabinete, se encuentra sentado a la orilla del mar Cantábrico unos quince minutos antes de que comience a subir la marea. Es la primera vez en su vida que asiste a este hermoso cuadro que ofrece cada día la Naturaleza. Extasiado con el movimiento de las olas, llevado por ellas hacia el concepto de infinito, observa cómo se van mojando sus pies y el ambiente va tomando presagios de tormenta. Sin embargo, no se quiere mover del lugar para seguir disfrutando de la armonía que le transmite el crepúsculo. Ya a oscuras, se enciende un puro y se levanta súbitamente para marcharse, pero un paso en falso le hace caer al mar y ser engullido por la fuerza de las olas. Salvado por unos pescadores y herido en su orgullo, volverá a la corte con una poesía por todos celebrada.

  • Imagen de cubierta La señorita de Turuleque

    Cuento donde dos vanidosos arribistas acaban casados creyendo haber cazado un buen partido.

    La simpar Tulita Turuleque, vecina del tercero, se casa. Tanto ella como su mamá, doña Balbina, son dos ejemplares preciosos de la más refinada y angustiosa cursilería. En ellas contrasta el tufillo del «quiero y no puedo» con el lujo de sus trajes y complementos… todos falsos, no obstante. Ambas desprenden el olor de las esencias baratas y bajo sus galas esconden ropa interior sometida a múltiples remiendos para minimizar los efectos del deterioro y la vejez. Los muebles y el ajuar de su casa son misérrimos. La comida es básica y repetitiva. Solo así pueden mantener el esplendor de su superficie. El objetivo de ambas es encontrar un buen partido con quien casarse para escalar realmente en la sociedad. El afortunado, sin embargo, parece estar cortado por el mismo patrón.

  • Imagen de cubierta La loca

    Cuento donde una mujer vanidosa pierde la razón tras la enfermedad de sus hijos.

    El presente relato comienza con una apacible excursión de domingo. Su carácter es algo especial y excéntrico, pues los coches se dirigen hacia un manicomio. El trayecto tranquilo y apacible despierta ya en el ánimo de los visitantes una serie de sentimientos encontrados. Llegados ya al recinto hospitalario, disfrutan de una visita guiada por las distintas habitaciones, todas organizadas de acuerdo con las diferentes manías catalogadas por la ciencia del momento. En una de ellas se encuentran con una mujer aristocrática que, en la penumbra de su estancia, mantiene siempre tapados sus ojos. Al dejarla atrás, conocerán la triste historia de su locura, marcada por el temor vanidoso a contraer una enfermedad ocular que a más de un miembro de su familia ha dejado sumido en la ceguera.

  • Imagen de cubierta ¿Estaré predestinado?

    Cuento donde un viejo calavera acaba enamorándose y sucumbiendo al compromiso.

    Don Facundo es un solterón impenitente que, si bien ya va por los cincuenta años de edad, por su gusto no habrá visto amanecer más de seis veces en toda su vida. Desde sus tiempos de juventud siempre ha sido un hombre galante, alegre, decidor, quimerista y enamorado de las muchachas bonitas. Bien es cierto que su sueldo no le llegaba en aquellos tiempos para cumplir con todos los lujos de los que habría deseado dar cuenta. Aunque han pasado los años y su bigote ya no sea moreno y sedoso, no puede evitar fijarse en Consuelito, la vecina del cuarto cuarto. Por boca de la portera se entera de que es trabajadora y soltera, que vive sencillamente con su mamá y que son, en definitiva, gente honrada. Desde entonces no puede evitar que le ronde una pregunta por la cabeza: ¿estará él predestinado para marido?

  • Imagen de cubierta De la última hornada

    Cuento que se centra en la vanidad y falta de escrúpulos de la juventud.

    Asiduo del café, el narrador de este relato, trasunto del autor, se encuentra con un joven de veintidós o veintitrés años al que considera que bien puede tenerse como ejemplar representativo de la juventud española. Este joven afirma que su único afán en esta vida es divertirse y solo divertirse. Ante sentencia tan radical, es preguntado acerca de su visión sobre el trabajo, el matrimonio, la literatura, la ciencia, el teatro, el amor a la patria y la política. Todos sus posicionamientos dejan en evidencia su completa ausencia de virtudes, su ambición egoísta y completamente vanidosa. No hay un solo aspecto vital que pueda apartarle de su filosofía lúdica y misántropa en aras del propio beneficio.

  • Imagen de cubierta Diálogos cogidos al vuelo durante el Carnaval

    Relato que recoge diversos diálogos en una tienda de disfraces en época de Carnaval.

    Eduardo de Lustonó recoge aquí nueve conversaciones, de mayor o menor extensión y profundidad, ambientadas en la tienda de un almacén de trajes los días previos a las celebraciones y festejos del Carnaval. En todas ellas subyace el tono humorístico, apuntando sus dardos satíricos, de forma más o menos velada, a las relaciones personales de novios y casadas o a las ambiciones sociopolíticas que palpitan en la superficie de los hombres. De esta forma asistimos a un popurrí de extrañas peticiones realizadas a algún dependiente del almacén de disfraces, ya sea con la intención de causar celos a un cónyuge que ya los ha suscitado o con el ánimo de querer aparentar, aunque solo sea por unas horas, el ser algo que nunca se podrá ser.

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